Cuenta la historia de la noble y sabia Artemisa Buendía que un día se encontraban un par de animales posados sobre un alto árbol, el primero, dícese Tucán, estaba a punto de saborear un delicioso mango, cuando un envidioso changuito se dirigió a robárselo.
Ambos animales convivían en paz todos y cada uno de los días precedentes, pero justo esa tarde cuando ambos deseaban poseer el mango olvidaron los buenos modales y la paz de antes y se batieron en un duelo sin cuartel donde ambos animales se hirieron de cierta manera. Al final resulta que el pinche mango se cayó a un riachuelo que paseaba por debajo y el mango no fue de nadie...
Después de oír esta historia de la boca de esa linda y buena mujer me quedé pensando en la última frase que dijo: "y todo el esfuerzo, todo el pleito no valió la pena en absoluto"...
Cada que recuerdo esta historia me da un poco de risa y a la vez viene a mi memoria el día aquél que otra sabia griega llamada Atenas Ortega Pérez ME dijo tras decirle después de una larga espera que no saldría a jugar esa tarde: "tanto pedo para cagar aguado".
Ambas frases hoy me hacen pensar en las veces que uno arriesga cosas por otras que parecen importantes. Luego resulta que no funciona nada y uno se siente un poco estúpido, tal vez defraudado y con la sensación de que malgastó algo. Como el valioso tiempo.
1/03/2006
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