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1/01/2011

AL RESCATE DE LO SENCILLO

Hoy comienza un nuevo año...y fíjense que no se si es por la edad, ya 25 años en esta tierra, que cada año me parece diferente. Es padre que termine un nuevo ciclo y sienta con verdadera convicción que cada que llega el año nuevo de verdad que hubo enseñanzas en mi vida; pueden no ser grandes lecciones de vida que me hagan dar un giro de 180 grados, pero son pequeñas enseñanzas que de un modo u otro contribuyen a que uno se conozca cada vez mejor y esté menos confundido sobre su lugar en el mundo.

Recuerdo la infancia... época de lecciones fuertes, de las bases y cimientos de la comprensión del entorno. En esos años se aprende tanto... pero más del mundo, de cómo navegar por sus olas. Ahí se entienden las convenciones sociales, te adaptas a tu contexto, conoces el modo "correcto de comportarte"... debe haber una retahila de pensamientos que van de la curiosidad a la saciedad de las dudas, tal vez sin cuestionar lo suficiente las razones de las cosas sino más bien preguntándose qué hacer en determinada situación.

Ahora, a la mitad de mis veinte años mi curiosidad desafía las razones del mundo, intento entender el por qué ; el qué ya lo conozco mas o menos. Ahora cada año que transcurre me enseña a entender cómo quiero que sea mi vida, más allá de lo que se supone que debe ser. Puedo encajar o no en el planteamiento más común, pero ahora la las lecciones tienes que ver más conmigo misma que con el exterior.

Hace unos días nos reunimos varios miembros de la familia con nuestro padre. Mis hermanas de 18 y 14 años, mi hermana de 26 y mi hermano de 27. Me puse a observar el comportamiento de mis hermanas adolescentes y me dio mucha risa (siguiendo la moda emo sin duda se ven entre chistosas y horribles). Las vi deslumbradas por el deseo material, las vi muy chiquitas, penosas, todavía tratando de definir mucho de lo que serán en el futuro y me dio una hueva impresionante.

Luego hablando con mi hermana de 26 hicimos algunas bromas de que ya estamos viejas pues recordábamos un viaje que hicimos juntas como a los 20 años; en esa plática le señalé discretamente a nuestras pequeñas hermanas con los ojos y le dije: sabes? para nada quisiera volver a tener esa edad... aunque ya se nos acerquen los 30.

El año que pasó entendí algo muy valioso y tiene que ver con el deseo y la sencillez. A riesgo de caer en un lugar común entendí que lo material es un buen pretexto para pasarla bien, pero solamente un pretexto. Lo esencial en el disfrute de la vida tiene que ver más con rescatar el buen sabor de las experiencias, con rodearnos de buenas y gratas compañías, en invertir el tiempo en lo que genuinamente nos gusta más que en lo que se supone que debe gustarnos.

El deseo es una cosa de lo más simple, hay que saber identificar lo que realmente se desea detrás de un montaje de razones para hacer las cosas; si filtramos todas las razones aparentes como el status, el sentido de pertenecia, el impresionar... nos daremos cuenta de que realmente deseamos pocas cosas, y esas cosas probablemente sean más intangibles que tangibles, y si son tangibles probablemente sean más fáciles de obtener de lo hubiéramos imaginado.

La vida feliz según yo se compone de una dualidad: el detalle y de big picture (y esto nos lo han dicho muchas veces). El detalle es un día en tu vida, ese día en el que te ries de las bromas en el trabajo, haces lo que debes hacer y tal vez un poco más, realizas algo de ejercicio, platicas con tu pareja, escuchas una buena canción varias veces y te tomas un cafecito. Ese día ya tuvo mucha felicidad en sí mismo. The Big Picture es tu vida entera y cómo la vas construyendo con ese conjunto de días para llegar a un lugr que va más allá de la suma de los días, es un trabajo de resistencia, una felicidad construida con momentos que va consolidando tu persona.

Yo creo en los detalles, en la feliidad proveniente de una experiencia del día a día. Yo creo en los sabores, yo creo en el cansancio, en las compañías excelentes, en los libros entretenidos, en los grandes significado que tienen las pequeñas cosas. Esa es la lección que me dejó el 2010. Y esa es la línea de la vida que hoy deseo vivir.



EJEMPLO COTIDIANO

Hace unos días hablaba con un amiga en Starbucks y me criticó que siempre pido café del día, una bebida aburrida. Yo la veo más bien como una bebida sencilla, que realmente me gusta, por eso la pido: porque me gusta; y voy a starbucks porque me gusta el ambiente de la tienda (aunque si tomara un café mucho mejor podría ser a mitad de precio), y veo a mi amiga porque me gusta hablar con ella... y esa experiencia global me cuesta $26.00, qué barato, qué barato!

4/04/2010

Tus ojos son grandes... pero no alcanzana ver la totalidad

Típica es la frase: "Si tuviera tiempo me gustaría aprender ________________" y en el blank entran todos los idiomas imaginables, la papiroflexia, dominio de instrumentos musicales, cocinas exóticas y no tanto, y en mi caso muy personal el imaginario de memorizar las capitales de EUA porque según yo (en eso momentos que me planteo la posibilidad de) ha de servirme para algo.

Hay tanto que saber, hay tanto que hacer. En mi maestría veo cosas ahorita muy investigativas que están bastante interesantes, y uno como que medio se clava, medio no, y luego ya en lo laboral te cambias el switch (apagasprendes)y te enfocas más en temas de perfiles de individuos, sectores produtivos, estrategias, marcas, empresas... un poco lo mismo, un poco otra cosa. Y mientras te gustaría tal vez leer el libro ese de cuentos que compraste hace un par de semanas en el aeropuerto (por impulso, porque era OBVIO y tú misma sabías que no ibas a leerlo jamás) y otras tantas publicaciones amontonadas desde hace quién sabe cuánto tiempo. Y bueno, no neguemos que también es necesesario hacer algo de ejercicio, aunque sea una media hora diaria, para mitigar un poco el efecto de la mala comida de diario y pal desestrés como dicen por ahí... y también hay mucha buena música que escuchar, nuevos grupos, viejos grupos con nuevas canciones, la radio así para ver qué hay de nuevo y no quedarte con las mismas 10 canciones que ponen los de la ofi tooodos los días y que por supuesto ya te aprendiste: citemos la canción esa de 4, 40; mientes de Camila, La de Talía, muy popular y la otra de Aleks Syntek que está nice, pero que ya de diario ni que fuera manda.

Si el cuerpo no se cansara, si la mente no se aturdiera, qué ganas de hacerlo todo, y tener claridad en cada cosa, inclusive en el tiempo libre, el esparcimiento. También hace falta tiempo para tener buenas compañías como los amigos viejos, y cultivar las nuevas amistades y generar espacios en los que surjan otras más porque es una edad muy para eso no? para pasear y conocer y descubrir humanos de esos que hacen que no te aburras porque hay química de la chingona... y además hace falta tiempo para ir al cine con la familia, o a cenar, para escucharse, para no olvidarse de que al final de cuentas eso es lo que vale más, lo que puede salvarte de cualquier inercia maldita... y el amor jajaja, ahí también hace falta voluntad, tiempo, interés, jerarquizar ese aspecto, volverlo TOP, para conocer al esposo : )

Y aún si el tiempo diera, y aún si el cuerpo diera... siempre algo se escaparía. No podemos hacernos grandes, abrazar el todo, volvernos una carpota! Así me lo imagino, como una carpa de esas "de fiesta" que ponen por si llueve. Imagina que se expande enormemente y cubre el cielo y sujeta todo lo que está alrededor y termina siendo como una bolsota que tiene tooodo adentro... no se puede.

1/24/2009

Sobre los placeres de afuera, de adentro, de más arriba y de más adentro.

Me dio por pensar (gracias a que hace poco probé un agua de mango deliciosa) que un detalle importante que da sentido a la vida y engrandece la experiencia de vivir es el PLACER. Pero no crea usted que soy una hedonista, vacía, superflua o cosa semejante... ¡no! porque hay de placeres a placeres, de sensaciones agradables a sensaciones exquisitas, y de ahí a sensaciones extasiantes. Justo esa variedad es la que hace que la vida asociada con el placer a veces sea chispita de felicidad, otras luz de felicidad y hasta felicidad explosiva como bomba atómica.
Para hacer una tipología de los placeres yo comienzo por dividirlos en: placeres sensoriales y sentimentales. Osea los placeres de afuera y los de adentro respectivamente.
Los placeres de afuera o eminentemente sensoriales tienen que ver con el placer generado por un estímulo agradable que se aplica a alguno de los cinco sentidos, sin una implicación más profunda que esa sensación.
El placer del gusto tendría que ver con un sabor agradable, como un vino de esos que pueden no ser tan buenos pero uno los disfruta mucho, con unas enchiladas de mole poblano, una tutsi pop, el agua de mango, el arroz con leche... ya quedo claro, creo yo.
El placer del olfato obviamente tendría que ver con olor agradable, que igualmente podría ser un olor a comida que antoja o el típico perfume que resulto exquisito, incluso el olor natural de otra persona o el aroma del pino en navidad.
El placer del oído sería ese maravilloso que genera oír una voz agraciada, el canto de un ave, escuchar la naturaleza, el adagio del concierto de aranjuez. Sonidos que se perciben armoniosos a secas y que son gratos.
El placer del tacto es el de la piel cuando es acariciada, cuando la brisa se impacta en el rostro, sentir la lluvia queda en una tarde calurosa, la sensación de bienestar que proporciona un baño caliente, un orgasmo en términos generales y hasta inclusive esos dolores moderados que generan una sensación agradable en ciertas personas.
Los placeres de la vista también son exquisitos. Ver un hombre guapo por la calle en lo personal siempre me hace sonreír. Cito también un atardecer lleno de colores casi inéditos en el firmamento, ver las diversas tonalidades en la naturaleza, un paisaje hermoso, un arcoiris, estar frente al palacio de Bellas Artes y reconocer que se mira algo que visualmente impone, sin más preguntas, sin referentes más profundos, sólo apreciando la imagen que se tiene enfrente.

Se podría decir por lo anterior que la cuestión sensorial es la más primitiva en cuanto al placer pero ese placer relativamente sencillo puede nutrirse de algunos elementos evocativos de la experiencia y vida personal o social, que lo dotan de una cualidad sentimental , que sería un placer ya no de afuera sino de adentro. Entonces las simples sensaciones del gusto, el tacto, el olfato, la vista y el oído se transforman en placeres más sublimes pues su carga significativa sobrepasa la sensación y el agrado injustificado, y se transforma en un aprecio sensorial nutrido de razones y motivos que respaldan un placer de nivel sentimental.
Por ejemplo:
Un placer sentimental del gusto es que estés comiendo el postre que siempre te preparaba tu abuelita (unos chongos zamoranos por decir alguno) y pese a que es la misma receta, los mismos ingredientes y demás, no te sabe tan bien como si lo hubiera preparado tu abuelita en persona, aunque probablemente sepa justo como el de la señora Chelito (tu abuelita pues); o al contrario, que el sandwich que te hace tu novio puede ser la cosa más simple del mundo, dos panes y una rebanada de jamón pasado, pero para tí tiene un sabor glorioso pues lo hizo el hombre al que amas. También se me ocurre cuando tomas un vino mexicano, que digamos no es el mejor vino que existe, y sientes un apego y agrado muy marcado al sabor de ese terruño nacional pues bebes vino de tu país y eso en sí mismo te deja un muy buen sabor de boca jeje.
El placer sentimental del olfato es uno que particularmente en mi vida desata muchas emociones de intensas. Por ejemplo el olor a limón y mandarina de una crema para el cuerpo que mi mamá me regaló, siempre trae un placer especial cada que lo percibo pues evoca mi viaje a Alemania, ya que me llevé una botellita de esa crema en la maleta y me la ponía todos los días por el frío. El olor a frgancia de caballero (jejeje) también es muy evocativo si es que tienes asociado determinado aroma con determinado varón. El olor del pino de navidad que ya mencioné antes, en mí provoca además de un placer sensorial uno de carácter sentimental pues representa mis recuerdos navideños y una época feliz y llena de ilusión. A veces a mí en pleno enero me llega un olor a primavera, incluso hay días raros en los que me huele al año 2005... extraño es, y muy sentimental también.
El placer sentimental del oído es uno brutal. Empezaré por referirme a la música.
Probablemente han escuchado por ahí que de todas las bellas artes la más inmediata en cuanto a comprensión y grado de conmoción en los seres humanos es la música. El efecto de ésta es evocativo por naturaleza; una melodía puede recordar infinidad de cosas en un ser humano. La música también hace soñar, hace pensar en cosas que nunca se nos habrían ocurrido; despierta la imaginación, hace llorar, hace reír, hace que uno le suba al volúmen para que el fuego del sentimiento arda con toda libertad.
En el cine la música es herramienta fundamental, ya que gracias a esta se acentúan los sentimientos y se crea la atmósfera ideal para manipular el alma del espectador y dirigir la emoción hacia donde se desea. La música también es narrativa, cuenta historias. Un ejemplo de esto lo ví en una película sobre la vida de Beethoven, en la que un discípulo le pregunta, tras oírlo tocar determinada pieza musical, en qué se inspiró para componerla; a lo que Beethoven responde: "Esta obra refleja la angustia que invade a un hombre porque no puede encontrarse con su amada ya que la rueda del carruaje en el que viajaba se atoró en el fango"... y ya sea que uno escuche la pieza y piense en eso (lo cual es improbable) o no lo haga, una historia saldrá de las notas, la que sea más comprensible al que escucha, la que se relacione con él; su propia historia.
Otro placer sentimental que en lo personal relaciono con el oído es el escuchar el Himno Nacional Mexicano, ya que por su letra, su música, pero sobre todo por lo que representa, llega a enchinar la piel en ciertas ocasiones; tiene una carga emotiva profunda.
El placer sentimental del oído también tiene mucho que ver con las voces. Se da cuando llegas a amar el sonido que emite otra persona, ya sea su manera de reír, de suspirar, ¡de roncar inclusive!
También cuando el amo encuentra gran placer en el ladrido de su perro por el simple hecho de que adora al animal, aunque el sonido no sea grato en absoluto sino todo lo contrario.
Y ahora el tacto y lo sentimental. Vaya placer intenso, grande. Éste lo voy a circunscribir al amor. (no porque sólo se encuentre en él, sino porque es antojo mío enfocarlo así jeje)
Ya hablaba antes de las caricias; éstas por ser sutiles, quedas, tiernas, agradan al cuerpo. Pero cuando son caricias del ser amado tienen una cualidad sentimental, la del amor, la pasión, la entrega, la devoción. Al igual que los besos, al igual que los abrazos, las caricias siempre pueden sentirse bien pues su propósito es estimular y consentir a la piel, pero cuando todas esas muestras de afecto y confianza vienen inyectadas de amor por la persona que nos las ofrenda, se vuelven un universo distinto, extasiante, placer consumado. Tocan el acorazón.
Es como cuando uno de puberto o adolescente encuentra enorme placer en tocar o siquiera rozar la mano del objeto de deseo que nos hechiza en ese tiempo. Lo sensorial es tan sutil, y lo sentimental tan contundente...
Finalmente el placer sentimental de la vista en primer lugar lo enfoco al arte pictórico, escultórico, arquitectónico, fotográfico y dancístico, y en segundo lugar a los rostros significativos, los lugares, los objetos, y los animales que represntan placer por motivos personales o sociales.
Me considero admiradora de la arquitectura Gaudiana porque representa la naturaleza, la imitación de sus formas, colores, ritmo; pero también porque engloba un alto simbolismo religioso (en la Sagrada Familia por ejemplo). Admiro esa arquitectura porque en primera instancia y sin reflexionar me parece bella; así de golpe la veo y me parece un sueño. En segundo lugar me encanta porque tras reflexionar acerca de ella me parece aún más bella por los significados que se esconden en los materiales, las dimensiones, los colores.
Los lienzos del zodiaco de Jofrah Boschart me gustan más por la intrincada simbología esotérica que contienen, que por su belleza que a algunos impacta en un inicio. Para mí poseen armonía visual tras comprenderlos y no antes de ello. Mis ojos los valoran por el significado asociado a las formas retratadas; el placer surge gracias a ello.
Entre lo placentero/visual/sentimental también mencioné hace unas líneas a los objetos. Existen cosas que por el simple hecho de mirarlas provocan placer a ciertas personas: como una colección. Me imagino el sentimiento de orgullo y apego que debe sentir el coleccionista por el simple hecho de contemplar esos objetos especiales que para su gusto merecieron ser apartados del caótico resto de objetos distintos a ellos. También hay otros objetos como los libros o como las cartas, que más allá de su lectura repetida causan placer al contemplarse y ya, esto por significados muy particulares que las personas les atribuyen.
Algo también muy típico en esta cuestión del placer visual sublimado es cuando uno encuentra bello e insuperable estéticamente a algún ser determinado (no importa si lo es en verdad o no). En ocasiones una persona ve a otra con los ojos y también la ve con el sentimiento del amor, y éste último indudablemente es el filtro embellecedor por excelencia y el mejor photoshop que existirá jamás. Así que el caso anterior el placer visual sentimental se vuelve mucho más sentimental que visual.

Además de los placeres sensoriales y sentimentales (placeres de afuera y placeres de adentro) existen los placeres intelectuales , que yo llamo placeres de más arriba (refiriéndome a que son más elevados que los dos anteriores). También ocasionalmente se les nombra: "orgasmos intelectuales".
Estos los describiré en función de ciertas circunstancias determinadas, tales como: el darse cuenta de algo, entender la complejidad que se escondía en un tema, leer la frase que perforó el espíritu, el comprender un misterio, el platicar de modo estimulante con alguien, aproximarse al saber ancestral y notar la grandeza del hecho en algún detalle tal vez insignificante, sentir que uno aprende, percibir que los pensamientos se vuelven claros. Este placer intelectual viene a ser de algún modo descubrir alguna porción de "la verdad" oculta en el universo.

También existe otra clase de placer: el mal sano (que nombro placer de más adentro porque tiene que ver con el inconciente oculto del hombre jeje). Este surge gracias a la frustración, la envidia o el odio; es decir gracias a ciertos sentimientos negativos que nuestro inconciente o nuestra psique dañada no interpretan como indeseables, y por ello deja desarrollarse hasta dar origen a placeres retorcidos tales como alegrarse del mal ajeno, de la muerte de alguien, de que truenen los noviazgos, de que a los gringos les tiraran las torres gemelas, de que tu amigo repruebe el examen, de que quiebre la tienda de zurdos de tu vecino... jajaja, cosas por el estilo, y por supuesto existen casos peores de este placer como el gusto por matar, el agrado de hacer daño, que resulte excitante violar a alguien y otros placeres igualmente aberrantes.

Hasta aquí llega mi descrpción del placer, no dudo que existan otras formas en que este se presenta y que pueden dar pie a una clasificación menos improvisada.

Como despedida transcribo una frase, que viene mucho al caso, de Ernest Von Fenchstersleben:

"Sin dolor no se forma el carácter; sin placer no se forma el espíritu"

1/10/2009

I should have known better

Si se trata de humanos, mientras más perfectos parecen más grande es lo que ocultan

12/09/2008

Extraños Días + Extraños Días -

Día 15 Si te veo, no te extraño
Día 25 Si te veo menos, te extraño más
Día 30 Si no te veo, te extraño
Día 40 Si no te veo, más te extraño
Día 50 Si no te veo más te extraño
Día 70 Si no te veo, menos te extraño
Día 75 Si sigo sin verte, ya no te extraño
Día 214 Si te veo... qué extraño

12/05/2008

Amor y gelatinas...

Ya sabemos que unas cuajan y otras no y a veces no hay buenas razones para ello; pero ya bien honestamente a veces la gelatina nomás no quiere cuajar y uno se empeña en que sí lo haga. La gelatina está bien aguada, casi agüita y uno a fuerza quiere que cuaje, porque si cuajara uno cree que el sabor será buenísimo, como el de ninguna otra gelatina... porque si uno no creyera eso tan fácil como vaciar el molde y hacer otra ¿no? Pero esa pinche gelatina idealizada no quiere cuajar... entonces te pones a pensar en las razones de esto: una puede ser que aún le falte tiempo a la mezcla, porque las gelatinas no cuajan de un segundo a otro, tal vez sólo es necesario esperar con paciencia; o puede ser que no endurece el asunto porque no se le está poniendo suficiente grenetina, entonces uno dice "bueno, para que cuaje hay que echarle más grenetina, toda la grenetina que pueda". Si aún así no cuaja el asunto uno debe darse cuenta de que es hora de resignarse a que esa gelatina no va a dar de sí, tal vez porque la mezcla no es buena y punto, o sencillamente porque en esto de las gelatinas unas cuajan y otras no...

11/30/2008

calzo del 4

Hay cosas que sólo puedes hacer con determinada persona en este mundo... como oír una canción, ver una película, contemplar un paisaje, comentar un libro, hacer una broma... sólo una persona en este mundo puede comprender la sensación de ese instante; compartirlo con alguien más tal vez se sienta bonito, pero lo perfecto se da en compañía de uno solo. A veces algo pasa y te dan tantas ganas de estar con ese alguien, que antes de que acabe de pasar ya estás pensando en cuánto te gustaría contárselo...
No siempre se puede compartir la plenitud con la persona correcta, eso es triste, pero al menos de esos dos que apreciarían el instante como nadie, uno sí está: tú.

11/29/2008

De regreso...

Bueno, bueno, a veces uno (a) se aloca, se vuelve bruto, se le enchina el cuero por pura cosa que no amerita. Me calmo y ya enfoco hacia dónde deben mirar los ojos. Eso es importante: el lugar hacia donde miran los ojos. Un psicólogo de balneario te diría que si ves hacia el suelo mientras caminas es señal de que eres pesimista, inseguro, bla bla bla... aunque ver hacia arriba tampocos significaría que tu autoestima es la más alta... así que dejemos a un lado el trasfondo inconsciente que siempre será como la religión: más una cuestión de fé. El punto de dirigir tu mirada hacia un lugar que valga la pena obviamente es una metáfora; enfocar tus energías hacia la felicidad, que puede ser cualquier cosa, lo creo fervientemente, incluso una vida de bajo perfil, de verdad que sí... porque como diría mi astróloga de cabecera: "hay mucho placer en la vida sencilla".
Todo lo anterior para decirme a mí misma que es bueno estar relajada de nuevo. Muy bueno.

11/16/2008

Escenario artificial

¿Y qué si me gusta la vida extraordinaria?

Alguna vez ella me dijo:
"Sueño con bailar magestuosamente el día en que me case, como en las películas, algo belladurmientoso... y todo el público, perdón, todos los invitados contemplando el amor hecho baile, hecho escena de película, un amor cinematográfico... wow... no importa que haga al hombre, perdón, al novio, ensayar el baile dos meses antes de la boda para que ese momento luzca perfecto y natural. Nos veremos como profesionales. La gente quedará embelesada con nuestra actuación..."

Las mujeres tenemos problemas como este, el más común es hacer dietas para un evento particular, por ejemplo los quince años de la prima o la graduación. Ese día una debe lucir fabulosa, qué importa si después engorda, baaa, esos son detalles, la gente que asista al evento tiene que pensar: "esta mujer es un bombón", no importa que casi todos los días una luzca menos que ordinaria. Igual que en el ejemplo de la boda todo se basa en crear con antelación las condiciones necesarias para que lo ordinario se vuelva justo como se quiere recordar en el futuro.

10/25/2008

Moralejas

... y si es verdad que ya no me quieres,
tomaré mis precauciones:
nunca volveré a perder a un gran amor
por mis malas decisiones.

A mi madre besaré cada instante,
a mi hermano abrazaré fiel y constante,
al amigo proveeré de lealtad incesante
y al nuevo amor buscaré con ilusión de principiante.

En las noches pediré una fuerza rebosante
para siempre hacer el bien a todos mi semejantes.
A la vida enfrentaré con un pulido talante
y nunca mal obraré como tal vez hice antes.

10/14/2008

La vida da lecciones 1

- Nunca se gana sin perder
- Y al revés?
- Al revés no

7/28/2007

Los dilemas de la caída libre



Se puede sentir bonito...
pero ¿y si caes de boca?