Me encontraba yo tratando de resolver la última palabra de un crucigrama y rumiando la bilis, por alguna situación de la vida que superaba mi control, cuando oí el rechinido de la puerta que anunciaba que él había llegado.
- Con que no salga con una de sus mamadas- pensé. Y justo como imaginaba tenía que decir el comentario más inadecuado: "Ah chinga, qué te acabas de despertar".
Traté de eludir sus palabras que hacían referencia a mi mal aspecto de ese día, contestando con una mueca de fastidio y nada más... esperándo que continuara con su verborrea:
-Ah, no me contestas... estás bien loca, me cae que sí, a ver dime qué te pasó.
- Nada, que se siguen robando el periódico.
- Y para qué quieres leer el periódico si lo único que te interesa eres tú...
Y luego su pinche risa.
Maldito sea, pensé. Cómo puede hablarme así, cómo puede decir que sólo pienso en mi si vivo con un idiota como él casi sin quejarme... vaya estupidez... y yo aguantándome las ganas de mandarlo al carajo. Pero tomé aire pese a todo y callé mientras pensaba en la palabrita esa que me faltaba.
- mmm, que amargadita andas eh... y yo que te iba a invitar a comer.
- No estoy amargada, es que hoy salían las respuestas del crucigrama de la semana pasada.
- Uyyy, ya comprendo, pero qué tonto soy... discúlpame por no entender la gravedad del asunto desde el principio- escupió con alta dósis de sarcasmo.
Me estaba comenzando a hervir la sangre... ¿qué carajos tenía de malo que me gustaran los crucigramas, acaso él no parecía un niño cuando se enojaba conmigo porque había cometido el "sacrilegio" de comprar un cereal de otra marca?... pero no, su obsesión por las zucaritas DE KELLOGGS no tenía nada de extraña verdad?... pinche mamón, egoista, puerco del demonio... y yo como una santa.
-Sí, soy una exagerada- dije casi susurrando.
-Ya, grítame o algo, pareces como muerta... ¿te sientes bien?
-ya te dije que no
-¿Pero por qué?
-¡Por el puto periódico carajo!
-No mames, no puedes estar así por eso, ya dime qué tienes...
Me callé unos segundos para meterle la zozobra... cómo le fastidiaba que lo dejaran con la curiosidad...
- Contéstame por favor... ya dime, me estás asustando .
- Neta que es por lo del crucigrama Mariano... no te azotes - contesté con ninguna convicción
- ¿Hice algo verdad?... dime ya
...Y su preocupación
in crescendo, que enfermo era que disfrutara tanto su angustia, casi podía saborearla...
- No nada, ya te dije.
- Bueno, bueno... si quieres voy a ver si puedo conseguirte el periódico- dijo increíblemente dócil
- Estaría bonito.
Ni tardo ni perezoso salió de la casa, y yo volví a mis pensamientos: malditos perros ladrones de periódico, pero habrían de pagármelas.
Y luego mi pasatiempo "
13 horizontal : dícese de la persona susceptible a la ira..." Hubiera escrito
"yo", pero debía ser una palabra de nueve letras...