6/30/2005
6/27/2005
Su adicción a los hombres inteligentes le traía puros problemas: en primera porque era complicado satisfacerla y en segunda porque ese tipo especial de hombres siempre resultaba ser una migraña.
Ese día no quiso pensar más, así que se tiró en la cama a escuchar a San Pascual... se prometió que se aprendería la rola esa que habla del monte para cantársela al amor de su vida, que como dictaba su ideología, sería el siguiente.
la bendita y saludable represión
Quiero decirte muchas cosas, un millón; pero creo que ya no vendría al caso. Para qué meter las manos si sólo vas a revolver todo. Además creo que a ti ya te vale madres...
Me voy a guardar las ganas hasta que se acaben... es que hoy es uno de esos días raros, al menos eso quiero pensar; no me gustaría despertar por tercer o cuarto día pensando en ti, aunque es medio chido.
Mientras más lo escribo menos lo siento... acabo de descubrir el modo de erradicar el amor caprichoso.
*****************************************************************************************************************
Con que competencia?, bueno, lo juro, yo no seré la primera. Ahora tu orgullo va a hacer que tampoco cedas, si seguimos así el suficiente tiempo puede que dejemos de hablarnos para siempre...
Me voy a guardar las ganas hasta que se acaben... es que hoy es uno de esos días raros, al menos eso quiero pensar; no me gustaría despertar por tercer o cuarto día pensando en ti, aunque es medio chido.
Mientras más lo escribo menos lo siento... acabo de descubrir el modo de erradicar el amor caprichoso.
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Con que competencia?, bueno, lo juro, yo no seré la primera. Ahora tu orgullo va a hacer que tampoco cedas, si seguimos así el suficiente tiempo puede que dejemos de hablarnos para siempre...
lapsus
Pecando de cursi pregunto: dónde estás?, ya me desespera, ya me irrita, carcome mis sentidos, mis días, mi vida : bésame, hipnotízame... por favor
6/25/2005
Escrito en Marzo... desde entonces claro estaba, esa línea lo dijo
Ocio es mirarte con arrobo
escribirte una carta que obvio, nunca te daré
hablar de ti con quien se deje
recordarte en cada fiesta a la que no vas
Ocio es imaginarnos juntos
practicar las frases que te diré, y nunca hacerlo
revivir en la mente los escasos momentos de cercanía
perder los minutos sabiendo que no eres tú
Ocio es.... esto
escribirte una carta que obvio, nunca te daré
hablar de ti con quien se deje
recordarte en cada fiesta a la que no vas
Ocio es imaginarnos juntos
practicar las frases que te diré, y nunca hacerlo
revivir en la mente los escasos momentos de cercanía
perder los minutos sabiendo que no eres tú
Ocio es.... esto
ya no te leo, capaz que me enojo...capaz que te saco los ojos
me da frío, me siento triste, desolada, melancólica
hablo de ti en tercera y segunda persona, a veces en lo mismo
no conviene describir detalladamente ciertas cosas, puede resultar peligroso
el corazón en paz palpita lenta, muy lentamente
hablo de ti en tercera y segunda persona, a veces en lo mismo
no conviene describir detalladamente ciertas cosas, puede resultar peligroso
el corazón en paz palpita lenta, muy lentamente
mucho después
Me parece que todo se pierde, que ya va a la deriva, que los sueños de antaño que hicieron tus tripas temblar ya no las perturban... y eso acaso es malo?, acaso es bueno entonces?, aunque duela en lo profundo esta mañana y tal vez no lo haga en muchas otras, la respuesta se perfila como enigma para siempre. Tendrá caso resolverlo?, será mejor enterrarlo?, la verdad es azarosa y no brinda soluciones, porque parece tan cierta cuando incita al corazón a palpitar con mucha fuerza, y también se muestra real al desdeñar una mirada suplicante...
No valdría la pena llorar, así que la sequía ocular es lo deseable, sólo que querer saldar cuentas pendientes con varias letras tontas no le hace daño a nadie.
Me parece que todo está olvidando, que la paz al corazón regresa ahora... y no es que afecte al curso de los días; lo que pasa es que tan sólo de pensar que lo que antes se decía hoy carece de sentido y convicción... me da frío.
Ahora mismo
Me he dado cuenta de que me gustan muchas cosas de ti... tal vez te he dicho sólo algunas, pero de repente sucede que descubro que son más de las que pensaba. Tienes esos detalles especiales que nadie más, esos pequeños efectos de personalidad que descubro en ciertos momentos de cotidianidad . Todo lo tuyo está plagado de tu esencia; tienes una personalidad genuina llena de cosas... quisiera poder enumerarlas. Siento que te quiero porque me sorprendes, porque tu modo de ser y existir me parece fascinante en un raro sentido; también porque creo que de ti puedo aprender muchas cosas.
6/22/2005
soslayando las latidas de corazón....
Te asomas entre la confusión
Y yo sabía que no debía llamarte
Tu voz ha cimbrado mis cimientos
Y trae oleadas de tristeza pura
De melancolía y remordimientos
Y yo sabía que no debía llamarte
Y yo sabía que no debía llamarte
Tu voz ha cimbrado mis cimientos
Y trae oleadas de tristeza pura
De melancolía y remordimientos
Y yo sabía que no debía llamarte
6/15/2005
diálogo frívolo 2
- Cómo quieres algo enserio si nuestros apellidos no combinan
- Lo último que me imaginé que contestarías cuando te pedí que te casaras conmigo fue eso.... mejor dime que no quieres
- Por Dios, a ti te amo... pero nuestros apellidos se oyen muy mal juntos
- Pilar... no digas tonterías... qué te pasa, nunca fuiste tan frívola
- Es que podemos ser novios, besarnos, hasta hacer el amor vaya; pero eso de conjugar apellidos que son como el agua y el aceite es un exceso
- No puede ser!!!!!!!! Que estupidez, nunca te había oído decir algo tan tonto!!!
- No te alteres es la verdad
- Te me vas a la fregada, olvídalo todo...
- Bueno, está bien; mesero ¿podría enseñarme la carta de los postres?
- Lo último que me imaginé que contestarías cuando te pedí que te casaras conmigo fue eso.... mejor dime que no quieres
- Por Dios, a ti te amo... pero nuestros apellidos se oyen muy mal juntos
- Pilar... no digas tonterías... qué te pasa, nunca fuiste tan frívola
- Es que podemos ser novios, besarnos, hasta hacer el amor vaya; pero eso de conjugar apellidos que son como el agua y el aceite es un exceso
- No puede ser!!!!!!!! Que estupidez, nunca te había oído decir algo tan tonto!!!
- No te alteres es la verdad
- Te me vas a la fregada, olvídalo todo...
- Bueno, está bien; mesero ¿podría enseñarme la carta de los postres?
Uno
Ser uno... desde hace tanto lo somos
Porque nos conocemos, porque nos comprendemos
Porque aunque suene trillado en tus brazos existo
Y a tu lado sonrío de saber que eres mío
Ser uno... yo lo siento tan cierto
Porque cuando te miro ya no importa lo importante
Tu mirada en mi mirada es la conjunción perfecta
Y tu voz con un te amo tendrá idéntica respuesta
Ser uno.... de carne y de alma
Pues me gusta tu ser desde el pelo hasta las venas
Porque contigo me basta para ignorar las estrellas
Y reír hasta el día en que sin mi tú te mueras
Porque nos conocemos, porque nos comprendemos
Porque aunque suene trillado en tus brazos existo
Y a tu lado sonrío de saber que eres mío
Ser uno... yo lo siento tan cierto
Porque cuando te miro ya no importa lo importante
Tu mirada en mi mirada es la conjunción perfecta
Y tu voz con un te amo tendrá idéntica respuesta
Ser uno.... de carne y de alma
Pues me gusta tu ser desde el pelo hasta las venas
Porque contigo me basta para ignorar las estrellas
Y reír hasta el día en que sin mi tú te mueras
breathless
De nuevo juntos, de nuevo uno encima del otro, oscuridad interesante y sus labios acariciándose mientras el calor del cuerpo de él la calentaba, la protegía. Piel con piel, se movían acompasadamente como bailando una danza extraña y sumamente excitante... su peso no le molestaba, su piel morena olía a deseo... se leía el amor en cada movimiento, en cada milímetro de sus pieles, en cada gota de sudor de su pecho. Nunca se habían sentido así, ni la primera vez, hace ya algunos meses.
El la veía con una mirada llena de tantas cosas que hablar hubiera resultado innecesario. Ser uno... desde hace tanto lo eran que ese momento sirvió tan solo de símbolo para consolidarlo. Pero así, embarrados de pasión, de intensidad... de todo eso tan de la carne y tan del alma se dieron cuenta de que eran más que el uno para el otro. No podían más, no podían despegarse ya... para siempre sonaba tan poco tiempo...
El la veía con una mirada llena de tantas cosas que hablar hubiera resultado innecesario. Ser uno... desde hace tanto lo eran que ese momento sirvió tan solo de símbolo para consolidarlo. Pero así, embarrados de pasión, de intensidad... de todo eso tan de la carne y tan del alma se dieron cuenta de que eran más que el uno para el otro. No podían más, no podían despegarse ya... para siempre sonaba tan poco tiempo...
¿Y tú qué?
El error que he cometido se debe a la inconsciencia,
a mis muy pocos años para actuar con prudencia,
a la fiebre bendita de mi edad azarosa
que hace fuego en mi alma de una lumbre envidiosa
No lo quiero, lo sabes, te lo he dicho mil veces;
esa instante pasado obedece a sandeces.
Esos besos cedidos por capricho volátil
se han escrito en mi mente como un recuerdo frágil
Pero... y tu qué?... es igual de traidor, charlatán, mentiroso
mirar unos ojos grandes y pensar en otros ojos
Esa noche tan llena de actuar irreflexivo
significó lo mismo que el fulgor de un castigo:
que te importa unas horas, en que habita tu mente
más pasado ese lapso deja de estar presente
Sus caricias y besos no poblaron mi alma,
ni siquiera su voz me brindó dulce calma,
fue un error, nada más, una historia ficticia
algún cuento leído que se acaba y se olvida
Pero... y tú qué?...¿no destruye aún más que un fatal terremoto
morirte en unos brazos, queriendo morir en otros?
No lo quiero y lo tuve
La quieres y no la tienes
Tu vives aquí en mi cuerpo
mas mi cuerpo tú no quieres
Te engañé unos instantes
pero tú me engañas siempre,
cuando dices que me amas
porque amarte ella no puede
No confundas mas tu vía
que caerás en un abismo.
Anda... basta de reclamos
porque tú me haces lo mismo
Solamente que mi engaño
obedece a la inconsciencia
mientras tú, si que haces daño
anhelando su presencia.
a mis muy pocos años para actuar con prudencia,
a la fiebre bendita de mi edad azarosa
que hace fuego en mi alma de una lumbre envidiosa
No lo quiero, lo sabes, te lo he dicho mil veces;
esa instante pasado obedece a sandeces.
Esos besos cedidos por capricho volátil
se han escrito en mi mente como un recuerdo frágil
Pero... y tu qué?... es igual de traidor, charlatán, mentiroso
mirar unos ojos grandes y pensar en otros ojos
Esa noche tan llena de actuar irreflexivo
significó lo mismo que el fulgor de un castigo:
que te importa unas horas, en que habita tu mente
más pasado ese lapso deja de estar presente
Sus caricias y besos no poblaron mi alma,
ni siquiera su voz me brindó dulce calma,
fue un error, nada más, una historia ficticia
algún cuento leído que se acaba y se olvida
Pero... y tú qué?...¿no destruye aún más que un fatal terremoto
morirte en unos brazos, queriendo morir en otros?
No lo quiero y lo tuve
La quieres y no la tienes
Tu vives aquí en mi cuerpo
mas mi cuerpo tú no quieres
Te engañé unos instantes
pero tú me engañas siempre,
cuando dices que me amas
porque amarte ella no puede
No confundas mas tu vía
que caerás en un abismo.
Anda... basta de reclamos
porque tú me haces lo mismo
Solamente que mi engaño
obedece a la inconsciencia
mientras tú, si que haces daño
anhelando su presencia.
Marco se había ido, mutuo acuerdo según se dijeron. Llevaba 4 días comiendo sueños rotos y bebiendo lágrimas saladas. Lo único que la alegraba y a la vez la hundía más en el abismo era el recuerdo de tantos días a su lado y tantas noches sintiendo el calor de su cuerpo. Su compañía se había vuelto imprescindible, pesa insustituible en el equilibrio de su vida y en el transcurrir de sus instantes. Ahora estaba sola, completamente. Podía acudir a mil personas; sabía que muchos la querían y hubieran podido acompañarla en su penosa ausencia, pero simplemente nadie llenaría el vacío, estar con él era totalmente perfecto, aún callados, aún dormidos, aún en el temible silencio. Se había dado cuenta que era imposible conciliar el sueño sin el arrullo de su respiración a la derecha, que era sencillamente impensable vislumbrar el día siguiente sin sus ruidos matutinos.
Todo era perfecto hace un par de meses, su vida no podía ser más satisfactoria y feliz... ahora no podía entender qué había apagado el sueño de promesas y entrega dulce y a la vez animal. Eran jóvenes, tal vez podía ser posible que él no fuera el amor de su vida y que esa relación tan sólo sirviera de ensayo para la que la llenaría por completo; sólo que ella se sentía increíblemente llena con Marco... casi a punto de estallar de tranquila euforia.
Tan sólo veintiún años y ya había conocido la más grande felicidad y la más desgarradora tristeza; ésta última la de ese día.
No había llorado en esas temibles horas, detestaba llorar; en su alma habitaba una melancolía de proporciones monumentales pero el llanto no se le había ocurrido como un modo de drenarla. Marco sabía que ella nunca lloraba, que en la despedida había reído como siempre y que su semblante era el de una persona que acababa de cerrar un trato justo, como la venta de una casa; mas sus ojos, siempre expresivos aún sin llanto, reflejaron una tristeza profunda y conmovedora.
En ese preciso instante su vida parecía haber perdido absoluto sentido, lo único que deseaba verdaderamente ya ni siquiera era el regreso del ausente, sino una poderosa píldora para dormir que la despertara en un instante lejano en el que los recuerdos se hubieran borrado de su mente y parecieran tan ajenos a ella misma que ya no le causaran penas traducidas en ese hueco en la mitad del pecho.
Tumbada en la cama destendida desde ese lunes horroroso que marcaría sus pensamientos otros cientos de lunes, tan solo miraba la pared del pequeño estudio pintado de blanco, el color favorito de ambos. Había entrado en un tranquilo sopor parecido a la costumbre de mirar el atardecer todos los sábados desde una cima diferente. Ya no pensaba en nada, solamente respiraba el aire de la inconciencia y así parecía estar bien. De repente sonó el teléfono y se rompió la magia del autismo... evidentemente no contestaría pues no le interesaba hablar con nadie * , tun.......tun......tun.....tun...... y entonces comenzó a llorar. Era la voz de Marco que decía: “estás hablando a la caso de ***** y Marco, no estamos pero deja tu mensaje y te llamaremos... si nos caes bien”. Su voz había traído todo el dolor a su mente de nueva cuenta. Lloró horas y horas con una alteración de bestia triste. Lo amaba, lo amaba como no se amaba ni a sí misma.... y ya no estaba, ya nunca estaría, el simple hecho de pensar en él la lastimaría toda la vida. Así estuvo varias horas, horas que parecieron simples segundos. El ardor en sus ojos era intenso pero más sus ganas de que se le cayeran a lágrimas, de que quedaran en carne viva, ya inservibles, para que así no pudiera mirar qué triste era el mundo sin él.
Era mucho su violento penar; intenso y ruidoso; mas el sonido de la puerta de entrada cerrándose con estrépito la regresó a la realidad y la ilusión la hizo sonreír.
Todo era perfecto hace un par de meses, su vida no podía ser más satisfactoria y feliz... ahora no podía entender qué había apagado el sueño de promesas y entrega dulce y a la vez animal. Eran jóvenes, tal vez podía ser posible que él no fuera el amor de su vida y que esa relación tan sólo sirviera de ensayo para la que la llenaría por completo; sólo que ella se sentía increíblemente llena con Marco... casi a punto de estallar de tranquila euforia.
Tan sólo veintiún años y ya había conocido la más grande felicidad y la más desgarradora tristeza; ésta última la de ese día.
No había llorado en esas temibles horas, detestaba llorar; en su alma habitaba una melancolía de proporciones monumentales pero el llanto no se le había ocurrido como un modo de drenarla. Marco sabía que ella nunca lloraba, que en la despedida había reído como siempre y que su semblante era el de una persona que acababa de cerrar un trato justo, como la venta de una casa; mas sus ojos, siempre expresivos aún sin llanto, reflejaron una tristeza profunda y conmovedora.
En ese preciso instante su vida parecía haber perdido absoluto sentido, lo único que deseaba verdaderamente ya ni siquiera era el regreso del ausente, sino una poderosa píldora para dormir que la despertara en un instante lejano en el que los recuerdos se hubieran borrado de su mente y parecieran tan ajenos a ella misma que ya no le causaran penas traducidas en ese hueco en la mitad del pecho.
Tumbada en la cama destendida desde ese lunes horroroso que marcaría sus pensamientos otros cientos de lunes, tan solo miraba la pared del pequeño estudio pintado de blanco, el color favorito de ambos. Había entrado en un tranquilo sopor parecido a la costumbre de mirar el atardecer todos los sábados desde una cima diferente. Ya no pensaba en nada, solamente respiraba el aire de la inconciencia y así parecía estar bien. De repente sonó el teléfono y se rompió la magia del autismo... evidentemente no contestaría pues no le interesaba hablar con nadie * , tun.......tun......tun.....tun...... y entonces comenzó a llorar. Era la voz de Marco que decía: “estás hablando a la caso de ***** y Marco, no estamos pero deja tu mensaje y te llamaremos... si nos caes bien”. Su voz había traído todo el dolor a su mente de nueva cuenta. Lloró horas y horas con una alteración de bestia triste. Lo amaba, lo amaba como no se amaba ni a sí misma.... y ya no estaba, ya nunca estaría, el simple hecho de pensar en él la lastimaría toda la vida. Así estuvo varias horas, horas que parecieron simples segundos. El ardor en sus ojos era intenso pero más sus ganas de que se le cayeran a lágrimas, de que quedaran en carne viva, ya inservibles, para que así no pudiera mirar qué triste era el mundo sin él.
Era mucho su violento penar; intenso y ruidoso; mas el sonido de la puerta de entrada cerrándose con estrépito la regresó a la realidad y la ilusión la hizo sonreír.
*alguien sustituído por fines literarios
6/14/2005
waiting
No llegas, para que quedas si no llegas?, acaso estás jugando conmigo?, nada mas por eso ya nunca voy a llegar yo; por más que lo quiera no voy a llegar cuando quedemos.... de hecho hace unos minutos pensé en no llegar para darte un estirón de tripas... pero recapacité pues eso no se hace.
Maldito, no llegas... pero cuando llegues irremediablemente sonreiré
Maldito, no llegas... pero cuando llegues irremediablemente sonreiré
6/13/2005
Hasta arriba del cerro, estaba exhausta... Marco le había ganado de nuevo en la subida, era la cuarta vez según sus cuentas; el muy infeliz siempre seguía la misma técnica: ir despacio, muy despacio, rezagado al menos por 50 metros, dejar que ella se emocionara, se engolosinara con la promesa de una victoria que le sirviera de motivo para humillarlo... y de repente regresar de sus cenizas; agarrar fuerzas de quien sabe donde y cuando ella estuviera a escasos metros de llegar a la cima, oyera las piedras cimbrarse y sintiera un ligero pero perceptible estrépito en el suelo, que se explicara fácil y desilusionadoramente cuando viera su silueta pasar corriendo junto a ella, dejándola al borde de un ataque de ira y fatiga.
Se acostó en la tierra, comenzó a respirar hondo para recuperarse; estaba molesta hasta que vio a Marco parado a unos tres metros de distancia: Tenía las piernas raspadas y arañadas por las ramas, estaba sangrando un poco de la rodilla derecha y su piel blanca se había puesto de color rojo intenso. El cabello castaño estaba enmarañado por el sudor y la agitación y todo su ser lucía un tanto desastroso. Desde el ángulo donde ella lo veía, el sol lo iluminaba por detrás dándole un aire como de espejismo. A ella le encantó esa visión; era el cuarto cerro que subían juntos, siempre con él, siempre a su lado... tenía suerte de tener a ese hombre tan maravilloso con ella; así, en esa posición, se veía hermoso, cubierto de sudor, con la cara rosada... sin más lo dejó de odiar.
- Párate y ven a ver el paisaje, parece que ya se te olvidó que por eso subimos tan alto.
Era cierto... se incorporó y a su alrededor vio la inmensidad del campo, verde por todos lados, los sembradíos cuadrados y esas enormes montañas que se veían color violeta.
Hasta la cima... con el aire golpeando contra su cara se dejó transportar a un sitio en el que las preocupaciones no tenían acceso. Se sentía poderosa pese a haber llegado de segunda nuevamente, y tan libre como las aves que faltaban para enmarcar ese momento lleno de aire puro y naturaleza.
Él se aproximó hacia ella, le acarició la cabellera negra, ahora polvosa, y contemplaron juntos lo que se erguía debajo de sus pies y más allá de ellos.
Ella realmente quedó abstraída por largo tiempo y no paraba de sonreír, entonces fue que Marco, algo intrigado, preguntó:
- Bueno ¿qué es lo que tanto te gusta de Xaltepec?
Se acostó en la tierra, comenzó a respirar hondo para recuperarse; estaba molesta hasta que vio a Marco parado a unos tres metros de distancia: Tenía las piernas raspadas y arañadas por las ramas, estaba sangrando un poco de la rodilla derecha y su piel blanca se había puesto de color rojo intenso. El cabello castaño estaba enmarañado por el sudor y la agitación y todo su ser lucía un tanto desastroso. Desde el ángulo donde ella lo veía, el sol lo iluminaba por detrás dándole un aire como de espejismo. A ella le encantó esa visión; era el cuarto cerro que subían juntos, siempre con él, siempre a su lado... tenía suerte de tener a ese hombre tan maravilloso con ella; así, en esa posición, se veía hermoso, cubierto de sudor, con la cara rosada... sin más lo dejó de odiar.
- Párate y ven a ver el paisaje, parece que ya se te olvidó que por eso subimos tan alto.
Era cierto... se incorporó y a su alrededor vio la inmensidad del campo, verde por todos lados, los sembradíos cuadrados y esas enormes montañas que se veían color violeta.
Hasta la cima... con el aire golpeando contra su cara se dejó transportar a un sitio en el que las preocupaciones no tenían acceso. Se sentía poderosa pese a haber llegado de segunda nuevamente, y tan libre como las aves que faltaban para enmarcar ese momento lleno de aire puro y naturaleza.
Él se aproximó hacia ella, le acarició la cabellera negra, ahora polvosa, y contemplaron juntos lo que se erguía debajo de sus pies y más allá de ellos.
Ella realmente quedó abstraída por largo tiempo y no paraba de sonreír, entonces fue que Marco, algo intrigado, preguntó:
- Bueno ¿qué es lo que tanto te gusta de Xaltepec?
Sin pensarlo ella contestó:
- Tú
6/08/2005
cher dimanche
Eres igual a mi, hasta usas las mismas pinches frases para deslindarte.... vuélveme a criticar nomás para que me ría mucho
Llegas a casa y de nuevo parece que no hay nadie... alguien se asoma por la ventana vecina curioso de ver quien aparece casi a las doce de la noche. Ese fue el último contacto que tendrás con seres vivos hasta el día de mañana, al menos cara a cara. Vaya sitio tan grande, el jardín lleno de autos, tu lugar está libre, menos mal. Llegas a la puerta y ves luces adentro a través del cristal... que alegría, puede ser que la taciturna apariencia del edificio blanco donde ahora habitas te haya engañado por un momento y en realidad haya una persona adentro... pero que boba eres, hasta pareces nueva, no era más que el farol de la calle alumbrando el interior que tantas veces se ha burlado de ti. Subes las escaleras un poquito decepcionada, tal vez porque esa noche en especial necesitabas un abrazo, aunque en cualquier caso probablemente no lo habrías recibido de todos modos.Entras en tu cuarto, impecable como casi siempre y te quitas el pantalón y todo eso...ahora estás más cómoda, más en un ambiente de confianza. Inmediatamente y sin pensarlo te diriges a la computadora; nada como messenger para aliviar la soledad del abandono. Ese día por alguna razón la conexión no sirve y ahora sí todo se perfila para que la noche sea un fiasco emocional... intentas oír música, irte a dormir; pero de pronto tus discos parecen sólo gritos y tu cama una de valla de púas. Así, pensando qué hacer, tan sólo miras tu celular esperando que alguien se apiade de ti y llame para desear buenas noches... al borde de un suplicio tajante y mortal abres los cajones del tocador en busca del libro que te dejaron leer en esa clase que detestas para distraerse un poco, y ahí es cuando encuentras algo que te hace un poco más llevadera la noche: ese cigarro rancio y medio fumado que durará tan sólo un instante.... te lo fumas y vuelven la intranquilidad y el insomnio... te jalas los cabellos violentamente y te prometes no llamarlo...
6/06/2005
Amada Lengua Española...
La palabra perspicuo es el antónimo de su significado
La palabra rimbombante es sin duda rimbombante
Quien usase en su cotidiano hablar la palabra fatuo podría sonar fatuo
La palabra rimbombante es sin duda rimbombante
Quien usase en su cotidiano hablar la palabra fatuo podría sonar fatuo
6/05/2005
Parafraseando al que ronronea
No sé lo que voy a hacer, pero sé lo que no voy a hacer: volver a jugar con alguien.
Lo nuestro comenzó en un concierto, estábamos entre la multitud, tú detrás de mi, agarrándome por los hombros, de vez en cuando me besabas la cabeza y yo sonreía, sólo que tú no lo veías... no recuerdo con que canción ni con que grupo volteé hacia atrás, te miré a los ojos y te dije: ¿qué pasa si te doy un beso?, tú contestaste algo así como: nada, se queda aquí y entonces te besé, no sólo una vez. Desde ahí todo cambió, fue un transcurrir extraño, un caminar sinuoso... y llegamos al día de ayer. Lo nuestro terminó en un concierto, estábamos entre la multitud, tú detrás de mí, agarrándome por los hombros, de vez en cuando me tocabas las orejas y yo me estremecía, sólo que tú no lo veías... no recuerdo en que canción volteé hacia atrás, te miré a los ojos y te dije: ya no hagas eso, luego te sonreí y volví a lo mío.
Empezó en un concierto, terminó en un concierto. Nunca volveré a escribir sobre ti, ayer lo descubrí.
Empezó en un concierto, terminó en un concierto. Nunca volveré a escribir sobre ti, ayer lo descubrí.
y en los dos conciertos Tú también estabas ahí
6/04/2005
Hoy fue extraño, tal vez si esos tacos hubieran demorado dos minutos más no me habría reprimido... auque sé que si. Verte acostado junto a mí, tu cara, todo eso... tomaré aquello tan inoportuno como una señal del destino, como esa vez en la que pensé: si se aparece el pestañoso en 30 segundos no vuelvo con GDR... y apareció en dos; sólo que justo me tenía que enseñar que estaba vendiendo la película favorita del otro.
Hipnotízame en el coche... viendo tus ojos por el retrovisor sobrevino el arrepentimiento. Me gusta acariciar tu cara y sólo así, sin más, sin torpezas. Congelar el tiempo... así lo dijiste no es cierto? Eres dulce, mucho más que nada en un viernes, mucho más que tanto...Mañana no habrá remordimientos, sólo conmigo misma talvez, por eso que no pasó porque no debía pasar, por recuperar la cordura en un momento en que estar loco hubiera sido problemáticamente perfecto. No importa quien rompió la cajita, rota está.
Te quiero por ser tú y por quererme por ser yo, y tal vez por la infortunada fortuna de que cada que la magia nocturna hace que te mire a los ojos, hay una luz naranja enmarcando tu cara.
Una confesión; dos momentos en los que un beso hubiera sido tan magistralmente desempeñado, tan novelescamente fabricado... pasaron cosas que rompieron esa magia de “espontaneidad” y romanticismo que nunca se había siquiera vislumbrado en mis días; ante un ser que me provoca tanta y tanta ternura.
Hipnotízame en el coche... viendo tus ojos por el retrovisor sobrevino el arrepentimiento. Me gusta acariciar tu cara y sólo así, sin más, sin torpezas. Congelar el tiempo... así lo dijiste no es cierto? Eres dulce, mucho más que nada en un viernes, mucho más que tanto...Mañana no habrá remordimientos, sólo conmigo misma talvez, por eso que no pasó porque no debía pasar, por recuperar la cordura en un momento en que estar loco hubiera sido problemáticamente perfecto. No importa quien rompió la cajita, rota está.
Te quiero por ser tú y por quererme por ser yo, y tal vez por la infortunada fortuna de que cada que la magia nocturna hace que te mire a los ojos, hay una luz naranja enmarcando tu cara.
Una confesión; dos momentos en los que un beso hubiera sido tan magistralmente desempeñado, tan novelescamente fabricado... pasaron cosas que rompieron esa magia de “espontaneidad” y romanticismo que nunca se había siquiera vislumbrado en mis días; ante un ser que me provoca tanta y tanta ternura.
...even
¿Qué te pasa?, ¿acaso estás loca? ... si a alguien respeto es a ti, si por alguien dejaría un millón de cosas es por ti; y tu te portas como estúpida, te largas, me dejas en la calle esperando como una babosa, marcando tu número rogando que contestes, que si estás enojada por cualquier pendejada que piensas que hice me perdones... jajaja, y deseando que la razón por la que me ignoras sea enfado y no porque algo te pasó. Impotencia, angustia, un sin número de cosas frustrantes, y tú por ahí, valiéndote todo madres cuando yo no hice absolutamente nada más que desplegar lealtad hacia ti. Mañana no voy a estar tan iracunda como en este momento pero hoy con todo el cariño que te tengo lo único que puedo decirte es CHINGA A TU MADRE.
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