1/29/2006

Odio esto

Apariencia

Extraños, eso seremos,
como antes del inicio.
Ahora si un día nos vemos
un saludo, un sacrificio…
Y nos vamos, y nos alejamos
y a los ojos no nos miramos.
Y por dentro me muero
pero sigo, no espero,
no freno… me largo…
ya luego del dolor me encargo…

3:01 am

mmm, a que debemos atenernos?, el pasado se ha ido, el presente se hace pasado mientras escribo, así que es realmente fugaz... y el futuro es una promesa que puede no cumplirse... dónde ubicarnos?, en que creer?... en el devenir, en como nos transformamos mientras eso llamado tiempo cronológico nos persigue de cerca. Si el tiempo es lo de menos, lo importante es que hacemos por nosotros mismos y nuestra transformación mientras se escapa y se vuelve polvo.

Confía

Confía en el día siguiente,
Confía en ti,
Confía en el poder de la verdad,
Confía en ti,
Confía en los amigos,
Confía en ti,
Confía en tus oportunidades,
Confía en ti,
Pero en la suerte no; pero en el destino no.

1/25/2006

: (

El destino ya no existe,
trataré de no estar triste...

prisa

Y mientras miro el reloj
recuerdo que soy cobarde...
Siento que sopla el viento
y eso que no es tan tarde

Comienzo a ser lo que he sido
y no oculto lo que siento
la noche aún no ha caído
y pienso que sobra tiempo

Tal vez el temblor comienza...
me parece que no puedo
mantenerme en una pieza
porque el día se estira...y tiemblo

Independencia

Cuánto valor hace falta para liberar de un triste yugo a tu pueblo… para conspirar en contra de lo establecido y romper paradigmas… Cuánto valor se necesita para enfrentarte al fuego protegido por madera; para dejar lo conocido por una promesa incierta… cuánto… cuánto, para con tu vida darle dignidad a la de otros, para no cejar ante la derrota; cuánto más para ver la cabeza de tu líder en una estaca y no sentirte desprotegido, para enfrentarte con palos y machetes a las veloces balas…para perseguir un sueño que podría tornarse en pesadilla; para tener fe en los imposibles y luchar contra la injusticia… cuánto valor hace falta para buscar la libertad…
Por los que nos dieron patria, por los que tomaron las armas para darnos un futuro que soñaron justo… por los que quemarán más Alhóndigas que aún persisten en pie… un aplauso a su valor, uno muy fuerte.

1/21/2006

today

y no quiero, y no quiero, y no quiero dormir...

1/18/2006

Día de Escuela

Me estaba llendo tan de la verga que ni me dí cuenta que había sido viernes trece. El día empezó de la fregada porque la maestra de cálculo dejó un problema y por andarme distrayendo con las pendejadas de Lucía lo copié mal. Resulta que llego al escritorio creyendo que estaba bien resuelto y la pinche maestra me lo tacha con su sonrisita en la boca, y yo así de: no maestra como crees, revísalo bien, porque yo ya lo revisé y está bien resuelto. Me volvió a ver y ya más mamoncita me dijo que no, que estaba mal resuelto porque ella tenía escrita la respuesta correcta y ni se parecía el resultado. En eso que llega ese hijo de su madre y le enseña el problema a la maestra: miss, mire ya acabé.... Miss, cómo de que miss, puta madre, tienes casi 18 años y esta señora hace más de diez años dejó de ser una miss y sigues hablándole como si te estuviera enseñando las vocales... En fin, el guey este sí tenía bien resuelto el problema y como en la primaria la “miss”, le puso su pinche palomita roja y casi casi un sellito de “sí trabajó”. Luego ese baboso me miró con una cara de lo más altanera mientras se reía, como insinuando que el era mejor que yo y quien sabe que tantas otras cosas que se le venían a la mente.

Regresé a mi banca y deshice el problema 40 veces y jamás me dio el resultado. Ya muy tarde me dí cuenta que había copiado mal un número y me sentí tan pendeja que ya se me había amargado la mañana.

Ya en receso me puse a tirarle caca al sistema educativo para drenar algo de frustración, y de paso a ese estúpido, que por creer que me había ganado al resolver un problema ya pensaba que era Einstein. Ahí fue cuando más me cagó la vida porque pese a ser mis amigas esas pinches viejas se pusieron a defenderlo diciendo que tenía unos ojos poca madre y que pinche guapo y que no se que tantas cosas. Yo no podía tolerar tanta estupidez de parte de mis congéneres así que me fugué del círculo donde las admiradoras del tipo ese parecían estar reunidas.

Iba ya muy encabronada con el día, tanto que no me dí cuenta que el tipo ese que tanto me gustaba andaba por ahí cerca, tan cerca que nos encontramos casi de frente y su sola presencia hizo que se me cayeran los lentes. El muy estúpido iba tan en su pedo que les dio en la madre con el pie y yo me quedé mirando la estructura negra hecha madres en el piso. Tuvo la amabilidad de averiguar de dónde había provenido ese crujir repentino y miró hacia el suelo con una cara de compasión por los “espejuelos muertos”. Sólo atinó a decir : no mames, que de la fregada, y se te veían bonitos... y huyó. En ese preciso instante me dejó de gustar porque mi ira era tanta que lo quise mandar todo a la verga.


Ya de regreso al salón, más pinche harta de esa jornada escolar, me topé con una clase de filosofía soporífera como ni el canal del congreso.
Pasaron más horas de clase y yo mientras tanto soñaba con que acabaran las clases y al fin pudiera despertar de esa pesadilla de día.

Unos diez minutos antes de que acabara el día, por ahí de las tres de la tarde, terminó una clase más de Literatura latinoamericana, con la maldita noticia de que al maestro se le había ocurrido arruinar el descanso de fin de semana con la noticia de un trabajo para el lunes, acerca de romanticismo Mexicano. Lo único que se me ocurrió pensar fue:- me carga... que se completó más tarde con:- la verga, al saber que el trabajo era en equipos de dos y me había tocado con el guey del problema de cálculo.

Al salir del salón ya tenía un plan diseñado, en el que me ofrecía a hacer todo el trabajo sola para librarme de su presencia fastidiosa el fin de semana. Ya iba directamente a encontrarlo para ofrecerle ese buen deal cuando se me adelantó y con una sonrisa enorme como según tenía los pinches ojos me dijo: - oye, que buena onda que nos haya tocado hacer el trabajo juntos. Al no entender la intención de sus palabras respondí:- oye, guey qué te pasa, que no te has dado cuenta de que nos cagamos la madre?... y luego unas cuantas risillas de mi parte para que el guey no supiera si era en serio, si era mentira, si era broma o que pedo.

No le quedó otra que reírse, para que inmediatamente después de su desconcierto me dijera que hiciéramos el trabajo en su casa ese viernes porque si no luego lo íbamos a dejar para el último día y no se que tanta sarta de mamadas. Yo puse pretextos de todo tipo, desde que se me habían roto mis lentes y así no podía leer un carajo, hasta que tenía un compromiso en la noche y otras tantas mentiras; porque si bien me gustan mucho mis lentes, son más bien un accesorio que una necesidad visual, y la otra cosa del compromiso era más que una notoria mentira porque tan cerca de los exámenes semestrales hubiera sido una pendejada hacer planes para algo más que la tarea.

Al final le dije que si porque estuvo chingando alrededor de quince minutos y ya no quería inventar tonterías. Quedamos de vernos en su casa por ahí de las 5: 30, en lo que iba a mi casa a arreglar mi vida con un baño o con una comida de esas que hace mi abuela.

Ya eran como las 4: 45 y antes de salir de mi casa con la misma ropa y la misma hambre que al llegar, se me hizo buena idea estrenar la anforita alcoholera que me regaló Lucía en navidad llenándola con una buena provisión de Vodka de mi cava personal, que constaba de unas 4 tellas de esa bebida, y una y media de tequila para emborracharme oyendo mariachi.

Llegué a su casa a las 5: 30 en punto, como siempre ha sido mi costumbre y se me hizo chido el ambiente de adentro. Era un departamento ordenado, decorado en tonos beige, bastante espacioso. Después de unos segundos mis ojos se clavaron en un sillón rojo que se veía tan cómodo que me dio una hueva tremenda. No teníamos ninguna idea de cómo hacer el trabajo ya que la asignación había salido de la nada, así que eso provocó que me diera más hueva. El guey anfitrión se veía bastante desanimado con respecto al trabajo también, así que tal vez por la flojera y la incomodidad de el momento, que de haber querido yo habría suavizado, sólo se le ocurrió ofrecerme un trago...- pinche Rogelio, ahora hasta me quieres emborrachar.... las risas pertinentes y después de unos 40 minutos ya estábamos chupando como si fuéramos brothers del alma.

No pasó tanto rato y el guey me contaba su vida, su gusto por la música de los 70 y no se que diantres más... yo sólo contemplaba el infinito y me daba risa pensar que en ese momento ya estaba tumbada a mis anchas en ese sillón rojo que se me había antojado tanto. Rogelio... cof...cof... el guey ese, me invitó entonces un cigarro, de esos raros que venden en sanborns y cuestan unos 50 pesos, y después de decirle que nunca me había dado cuenta de que fumara y de aceptar uno de esos que me tendía enfundados en la cajetilla café, me dí cuenta de que me estaba empezando a caer bien: - no mames Rogelio, de haber sabido que fumabas ni me hubieras cagado la madre toda la prepa, es que a mi la gente que fuma me cae de huevos.

Nos emborrachamos bien a gusto, así contándonos la vida propia como 2 veces cada uno, no reparando en que hace unas 8 horas ni nos hablábamos chido pese a haber estado en el mismo salón tres años seguidos. Llegó entonces el momento de las indiscreciones, en que te preguntas que quién te gusta y no sé que más cosas que en circunstancias normales te valen madres. Yo le dije que me gustaba Guillermo del 604, pero poquito, me acuerdo que le dije que poquito. La verdad era que dije ese nombre por decir alguno, ya que en ese instante el buen amigo Rogelio no me parecía del todo feo y empezaba a comprender porqué a mis amigas se les hacía agua la boca al verlo.

El momento de su confesión estaba en puerta, y yo estaba lo suficientemente borracha como para creer que diría mi nombre ahora que le tocara contestar la pregunta de quién le gustaba. Aún así se me hizo raro cuando contesto que Graciela... Ah chinga, yo me llamo Graciela... pero pues hay un chingo de Gracielas. Yo moví la cabeza afirmativamente después de su respuesta como si hubiera dicho que últimamente hacía frío o cualquier otra cosa de esas que se pueden contestar sin abrir la boca.
Me estiré hacia la mesita de centro en busca de mi anforita de vodka, que ya había sido develada como el secreto de la noche, cuando sentí su boca bien cerca de la mía, quien sabe salida de donde. Y que me da un beso el hijo de su puta madre... y con todo que le acababa de decir que me gustaba el Memo.

Al final me valió madres lo demás y nos besamos, así estuvimos un rato incalculable, en el que pensé que tal vez no era que durante tres años me hubiera visto feo y que se hubiera estado burlando de mí, sino que se me quedaba viendo como pendejo y sus risitas eran más bien para congraciarse conmigo... vaya mamadas que salen en las pedas, pensé.

Ya embarcada en mis ideas de ese momento de pronto recordé de un modo muy lejano, casi como si lo hubiera soñado, una tarea del romanticismo no se qué...y ahí fue cuando mis ojos se fijaron en un calendario colocado en la pared que me quedaba de frente y por fin me enteré de la fecha de ese día tan raro.

Puta madre, resulta que ésta es la verdad




...y además el negro apesta

"...."

Cada resurrección te hará más solitario"

diálogo ocioso

-Aburrida?
-Sí, la peor semana de mi vida
-No, la peor semana de tu vida fue esa en que chocaste dos veces
-Si, por abril, cuando andabas con ese guey...
-Mmm sí, algo así, oye y que tanto estabas haciendo?
-Pues hace rato estaba oyendo música
-Y que oías
-Pues música
-Sí, pero que
-Música, música
-Ya se pero que canción?
-Música!!!!!!!!!!!!!!
-Ahhh ya.

1/17/2006

Yo, viejo

Te miro viejo, te miro
Y no veo lo que quisiera,
Pues no encuentro primaveras
En tu actual color cetrino

Te miro, más, de más cerca
Y tus ojos cristalinos
Me parecen dos destinos
Enterrados en la niebla

En tus pasos no hallo prisa
De llegar hacia una meta,
Hay tan sólo la receta
De cómo sentir la brisa...

Más la brisa siempre existe,
Aún si andas sin apuro,
Porque el viento es tan seguro
Como tu semblante triste...

Te miro viejo y me asusta,
La simplísima ocurrencia
De no hallar la trascendencia,
Sólo tu saber de argucias

Arrollado de fracasos,
De una vida llana y simple,
De memorias invisibles,
A las cuales no ver caso.

Te miro, viejo este día
Y en mi mente hay mil preguntas,
Y son tantas, que ahora juntas
No se cómo las haría...

Te miro viejo te miro,
Y al mirarte veo mi suerte,
El preámbulo a la muerte,
Que hoy me arranca un cruel suspiro

¿Cuándo te volviste viejo?
¿Por qué el tiempo así se ha ido
Tan veloz que no he sabido
Por qué yo soy tu reflejo...?

Esperando el momento Perfecto

Estábamos ahí de nuevo, en el momento más inapropiado, burlando a la advertencia constante de esperar nuestro momento. Siempre te lo decía, todo el tiempo, que lo mejor sería esperar; pero todas y cada una de las veces terminaba contradiciéndome, buscando tu mano en la oscuridad, tu hombro en el cansancio, tu boca y tu piel en el instante menos propicio, como el de aquél día.

Te veías guapo como nunca, te lo dije muchas veces; no sé si era el haberte extrañado tanto o que de verdad me parecías un sueño hecho realidad en ese callejón atrás del restaurante.

Uno de los dos no debía estar ahí, el que fuera: tú o yo; pero resulta que ambos habíamos ido a esa cena y que los dos sabíamos que si el otro estaba ahí era una señal irrebatible de que aún no estábamos listos para dejarlo ir. Por eso forzábamos el tiempo y los momentos; porque así lo sentíamos, aunque también teníamos conciencia de lo malo que era lo que pasaba después de esos encuentros.

Nos besamos un millón de veces, no podría calcularlo. Los abrazos eran fuertes, de fuego... calcinaban. Me recuerdo pensando con toda vehemencia que esa noche no te soltaría, que en esa ocasión teníamos que estar juntos porque si no era ahora si nos perderíamos. Me soltaste el cabello, lo acariciaste, frenaste el ritmo y te tomaste el tiempo para acariciarlo despacio, para olerlo. Te miraba a los ojos, con toda la intención de hacerte saber a través de mis ojos cuánto te estaba queriendo, cuánto amor sentía. No hablamos casi nada, porque en instantes así no nos gustan las palabras, ya que se corre el riesgo de que a la par de la voz también hable la conciencia y entonces todo se arruinaría.

Pese a que ya casi tenía toda certeza de que el universo entero sabía lo nuestro y fingía que nada pasaba, nos apresuramos en volver, postergando ese deseo compartido de no soltarnos nunca, que se cumpliría, como siempre decíamos, en el momento justo. Amarré mi cabellera de un modo que su repentino desarreglo pareciera natural, y regresamos al comedor en tiempos diferentes.

El resto de esa noche ya no lo recuerdo: cena, plática, lo de siempre. Lo único que vuelve a mi memoria además de la escena del callejón fue cuando nos despedimos. Ella me miró con un rostro de cariño genuino y tu no pudiste verme a los ojos. Al final se fueron, miré tu espalda y comencé a sentir un malestar. El acarició mis hombros, dándome un pequeño masaje y la noche terminó.

Después de eso pasó lo de siempre, esa culpa maligna del engaño, ese fiero modo de extrañar, esa ilusión que explotaría cuando volviera a ver tu rostro... ya no podía más.

Pasaron varios meses, varios miles de segundos en los que me preguntaba hacia donde iría lo nuestro, instantes eternos gastados en pensar qué diablos tendría que pasar para que esto llegara a su final, el que fuera, eso ya no importaba ante tanta desesperación del alma.

Así como siempre sucedía, llegó el día de esa reunión a la que seguro estabas invitado. La última vez había sido una dulce, muy dulce pesadilla, y no sabía que tan bueno o malo era continuarla. Llevábamos ya varios años en ese absurdo juego, ese que no daba paz al corazón, que no daba espacio para el avance o el retroceso, que congelaba la vida en un punto hace ya mucho tiempo en el que decidimos que el destino de los dos era estar juntos, aunque en términos estrictos el destino es lo que pasa, no lo que planeas.

Antes de la fiesta comencé a preguntarme con verdadera objetividad si lo que me deparaba la vida era estar con él y no contigo. Después de todo ya era mi pareja, ya lo sentía parte de vida, ya no sabría si prefería su realidad a tu sueño.
Decidi obviar esos pensamientos que podrían truncar lo tuyo y mío y opté por asistir a esa reunión, ya que me tenía el presentimiento de que sería definitiva para nosotros.

Llegamos un poco tarde, como era su costumbre, e irrumpimos en la casa de Claudia. Después de saludar a todo el mundo lo único que tenía en la mente era verte otra vez, así que comencé a escanear el lugar con la vista, tratando de encontrarte entre la multitud... así pasé varios minutos, pero no había rastro ni de ella ni de ti. Temí lo peor, que no te presentaras, pero me resultaba tan increíble que perdieras un pretexto tan perfecto para vernos que aguardé toda la noche a la expectativa de un pequeño movimiento de la puerta que indicara tu demorado arribo. Pero nunca llegaste.

Nunca olvidaré esa noche, en que lo dejaste ir, en que la cordura de tu parte permitió que continuáramos el camino. Podría jurar que esa noche morí, o al menos murió mi más grande motivo para no morir. El dolor de los días siguientes no podría ser expresado con palabras, imagina cómo puede doler esperar un momento que jamás llega porque siempre ha estado ahí, pero nunca te das cuenta.
Ahora siento que camino hacia delante...

1/16/2006

El post de la gratitud

Soy una persona que tiene sus rachas en las que se queja mucho de las cosas y esa es una etapa que acabo de pasar hace cinco minutos, justo después de darme cuenta de que hoy por hoy tengo algunas (muchas) cosas que agradecer; así que pública y virtualmente le agradezco a la vida por dotarme de tiempo de sobra para hacer pendejadas y quejarme de ellas y para vivir, con la gente que aprecio de verdad, que amo de verdad. Agradezco la amistad, la paz que en realidad sí existe, el sustento, el futuro que hace todo posible, la familia...

1/15/2006

Editar entradas

No sé, tal vez cuando posteo escribo las cosas distintas para recordarlas como quiero recordarlas.

Visión futura

mmm... Tomo un poco de aire, así como en la primaria en clase de deportes (educación física según el maestro) cuando elevaba los brazos e inhalaba, luego los bajaba y el aire iba hacia afuera. Siento un débili mareo, hace mucho no respiraba de ese modo. Así comencé el primer día del resto de mi vida, respirando, tomándome el tiempo necesario para darme cuenta de esa básica actividad que durante todo el día desempeño sin siquiera reparar en ella. Ahora camino hacia la ventana sintiendo cada paso, notando que no representa un gran esfuerzo para mí el avanzar, que es casi como la respiración automática. Viene a mi mente el recuerdo de alguna larga caminata, donde respiraba a la par, y en la que seguramente pensaba en tantas otras cosas que el milagro no fue apreciado. Pienso entonces que debe haber alguna manera de condicionar al cuerpo para que inclusive una actividad mucho máscompleja pueda llevarse a cabo de una manera automática. Un cálculo matemático por ejemplo; la memorización o jamás fallar un tiro de basketball, asi como jamás se puede fallar al dar un paso.
Me quedo pensando en eso algunos minutos, bastantes minutos, pero eso no importa mucho, le puedo dedicar mi tiempo a lo que yo quiera, y pensar en algo así me parece una buena inversión de segundos. No he quedado de verme con nadie, así que para qué tener prisa. Hoy comienza el renacimiento, mi renacimiento, y puedo hacer lo que se me antoje.
Decido acercarme a la ventana, ya que el sol llama mi atención desde el otro extremo del largo pasillo. Ahí no existe nada más que un enorme árbol que tupido de hojas me hace preguntarme su edad. No sé mucho de eso así que puedo pensar lo que yo quiera, todo lo que se me ocurra; tanto como que nació ayer y ha crecido muy rápido o que tiene miles de años existiendo junto a esa tierra de la que se nutre mientras yo hago lo que sea que siempre esté haciendo.
El sol penetra mis poros, siento calor, uno débil pero muy cercano, suficiente diría yo. Cierro los ojos porque quiero ver en ese espacio negruzco de la ceguera un tinte color anaranjado que me lleve a algún otro rincón distinto. Comienzo a ver figuras en el negro lienzo, círculos caprichosos, sombras... esas cosas que se ven cuando no se ve nada.
Pienso en este día, en lo que ofrece, en lo que ofrece cada nuevo día. Contrapongo lo que puede brindar un día viejo: buenos recuerdos, malos recuerdos, impotencia, resignación, aprendizaje... y decido que me quedo con los días que nacen, eso si tuviera que elegir; y aunque no existiera la necesidad de hacerlo de todos modos me quedo con los días nuevos.
Lo que pasó dejará de importar. Eso solía decirme siempre; hoy ella ya no importa porque ella ya pasó, pero sus palabras flotan en mi mente sin que pueda apagarlas porque lo que dijo fue algo un tanto sabio. Oí esa frase unas muchas veces más mientras miraba hacia el techo y realmente creí que olvidaría todo apartir de ese instante. Lo nuevo da miedo, pero puede convertirse en la felicidad.

1/14/2006

PobreCelosa

Me morí de celos, por eso estoy aquí en el limbo, ni en el cielo, ni en el infierno, Le cuestioné a mi guía acerca de porque una decisión tan tibia, si a Dios eso no le gusta, y me consoló contestando que mi muerte merecía más el sufrimiento que la gloria eterna, ya que morir de celos era similar a suicidarse porque es daño auto infligido, y si había muerto por eso de seguro había experimentado un odio tan grande que me había hecho explotar, así que debía agradecer la misericordia del señor al permitirme quedarme en medio del bien y del mal, cuando estaba ahí por una razón nada buena.

Inmediatamente después, me mostró cómo había quedado mi cuerpo después de la explosión. Sólo se veían mis converse negros, más mugrosos que de custumbre, sosteniendo un pedacito de tobillo que había sido olvidado cuando el cuerpo se había calcinado de coraje. Era todo lo que había ahí, además de una estela de humo muy oscuro y un olor q carne quemada que fue fácil imaginar al ver la escena.

Me puse un poco triste, pensar que había muerto... y yo mil veces se lo había dicho, que si volvía a hacerme eso me iba a morir... pero nunca me creyó, en realidad nunca me creí yo tampoco. Hoy parece imposible que eso haya pasado, así lo parece de verdad, hasta que recuerdo la sensación previa a mi muerte. Sentí como del pecho comenzaba a salir fuego, la impotencia había llenado mis ojos de lágrimas, pero de unas espesas, muy calientes, parecía que estaban hirviendo. Sentí calor en la cara, en los brazos, sobre todo en los brazos. Un dolor fuerte, ardiente, me inundó de la cintura para arriba y me dieron tantas ganas de gritar que casi no pude contenerme. Decidí quedarme callada, viendo esa imagen tan fuerte e impresionante, pensando en lugar de hacer alboroto en el mejor modo de vengarme... pero nada se me ocurría, no podía calmarme y al mismo tiempo podía notar como ese fuego interior se incrementaba, que estaba a punto de sacar humo, que me iba a calcinar. Noté entonces que ese grito reprimido no podía guardarse más, para ese entonces mis ojos ya tenían un color parecido al rojo, y justo antes de liberar la furia con esa voz que haría temblar el suelo como un grito común no sería capaz oí un sonido estrepitoso, un ruido como pocos... y de pronto desperté aquí.
Ahora me siento un poco estúpida... Y si de verdad nada más era su amiga?

1/13/2006

TRABA

No1 c8ambi5es1...
sólo cambia2 si yo0 cambio,
para que al ca3mbiar na9da cambie.

underpainting face


Quisiera un día ver tu rostro y verlo todo borroso
que parezca familiar pero que no entienda como...

extrañar

Hoy desperté queriendo ya no tener recuerdos,
ni andar las calles de ayer imaginando que te veo,
Juro, quise abandonar el intento de otro encuentro,
pues tal vez pueda ganar con el juego del silencio.

Caminé un instante más por los sitios del pasado,
intentando no pensar y mirando a ningún lado,
y pedí a Dios grande paz para seguir mi camino,
que hoy como tú ya no estás no lleva a ningún destino.

Conversé conmigo mismo, sin decir una palabra,
y noté de alguna forma que esa fue mi mejor charla,
Te extrañé como aquel día que pensé: no sé quien soy
y depronto me di cuenta que ese día es como hoy.

Ya sentado en algún sitio contemplé el espacio en blanco,
Fue cuando más te extrañé pues ahí el dolor fue tanto,
que juré abandonar el intento de otro encuentro
pues mirarte duele más, porque son más los recuerdos.

Frases célebres dichas en ocasiones ficticias 5

Un día mientras se miraban a lo ojos después del naufragio, ya ambos envueltos en llanto y sin esperanza de poder arreglar esa vida que echaron a perder, él le dijo antes de marcharse:
- Sabes una cosa?, incluso después de esto, sigo pensando que fue mejor saberlo que estármelo preguntando.

1/11/2006

Gabrielle is alone

diálogo fácil

- oye, vamos a coger no?
- cómo crees, ahí está tu novio
- y eso que?
- mmm... bueno

1/10/2006

Fobia al amor

El amor volvio a triunfar
y soy tan idiota que volvi a apostar
en algun descuido le podria ganar.

por que cada vez que pierdo
tengo que pedir perdón.
por que al revolver las cartas
las revuelve el corazón.
pienso que este juego apesta
por que cada ficha cuesta
un poquito de dolor.
no es justo no soy perdedor

Por que cada vez que juego
tengo miedo de apostar.
los sapos estan callados
no hay manera de ganar.
pienso que este juego apesta
por que gano en cada apuesta
un poquito de dolor
no es justo no soy perdedor.

1/09/2006

Algo pasó

Sí, eso mero. Hoy al despertar ya no valía la pena. Entendí al final y casi sin querer. Hoy tengo ganas de oír mucha música nueva, todo nuevo. Tal vez los cambios después de todo no son tan malos. Ya no quiero hablar de eso y ya a lo que viene que va a ser bueno.

1/08/2006

Así pasó

- (después de sumergirme en mis pensamientos)... oye, crees en los tests de inteligencia?
- (mientras se sacaba un moco)... no, pero creo en el destino

Nunca pensé que duraría tanto...

la bola de carne ya tiene 19 años!!!

JAPI BERDEY

ups!

-mmm, sí, sí, aleja eso cuando me empede de favor
-pues me lo quitaste a madrazos
-entonces mátame antes
-podrías dejar de tomar mejor
-sí es cierto (risa interna)

1/07/2006

lucky in deed

When I woke up tonight I said I'm
Going to make somebody love me
I'm going to make somebody love me
Now I know
Now I know
Now I know that it's you
You're lucky, lucky, you're so lucky

No tienes que ser tú

Hay otros modos de vivir,
hay otros sitios para donde ir
hay otras formas de pensar
y mil personas para el tiempo hacer volar...

Hay un millón de ideas nuevas
hay aún más modos de entenderlas
hay un sin número de estrellas
no son menos ni mas no importa quien las veas...

En un mundo tan grande
y con tantos testigos
porque creo que todo va mejor si estoy contigo?
Multitud de personas
en un sólo lugar
y yo siempre pensando que es distinto si tú estás...

por qué creo que siempre debes ser tú?
sí, yo se que no tienes que ser tú.

little talk

- Has notado que ultimamente nada parece ser del modo que solía ser?
- Claro, eso indica que ultimamente todo va bien

1/06/2006

tonight (como me gusta pinche palabra)

Es divertido, ahora mismo es muy tarde, ya los aspersores están regando el jardín y no sé , esta desvelada musical está de huevos. La noche- madrugada- semi mañana está bien pinche amena. Si por algo la música no tiene madre, hace que el tiempo vuele y es tan maravillosamente relajante que creo que hasta ya me curé de la gripe (o gripa, como se diga). Como que ahorita todo está bien chido, enserio no sé ni que pedo, podría estar así varios días, no tengo nada de ganas de dormir.
Dígan si no es la neta eso de oír rolas que antes te gustaban mucho y por x razón no escuchabas en un buen durante una noche así, como ésta, no la podría describir.
Igual y todo tiene que ver con que los reyes magos andan dando vueltas por el mundo y la atmósfera está retacada de felicidad infantil. Es cagado que hace no tantos años este día y a esta hora más o menos estaría despertando bien emocionada para ver mis barbies recién traídas. Pero pues ahorita igualmente estoy chida aún sin regalos, aunque como mandé mi carta hace no muchas horas puede que me traigan lo que quiero...
que obvio no es un hombre (seeeeeee)

bueno, ya a la verga, voy al árbol

1/05/2006

diálogo real

- No te pude encontrar toda la noche de ayer, dónde andabas metida?
- Pues nada, fui a tomarme la foto con los reyes magos y compré mi globo para mandarles la carta
- jajaja, bueno y qué venía en la cartita?
- su nombre
- Ah ya, para que también le traigan regalos a él
- ejem, ejem seeeee

1/04/2006

It was not a waste of time

Sí, no lo fue, gracias y a ver si para la otra

Recuerdo

- Muchas salidas
- Muchas risas
- Muchos kilómetros
- Muchas bromas
- Muchos consuelos
- Muchos secretos
- Muchas lágrimas
- Muchas fiestas
- Muchas canciones
- Muchos dulces
- Muchas tonterías
- Muchos detalles
- Muchas noches
- Muchas llamadas
- Muchos días... muchos

Pero no recuerdo cuándo cambiamos

1/03/2006

y todo para qué?

Cuenta la historia de la noble y sabia Artemisa Buendía que un día se encontraban un par de animales posados sobre un alto árbol, el primero, dícese Tucán, estaba a punto de saborear un delicioso mango, cuando un envidioso changuito se dirigió a robárselo.
Ambos animales convivían en paz todos y cada uno de los días precedentes, pero justo esa tarde cuando ambos deseaban poseer el mango olvidaron los buenos modales y la paz de antes y se batieron en un duelo sin cuartel donde ambos animales se hirieron de cierta manera. Al final resulta que el pinche mango se cayó a un riachuelo que paseaba por debajo y el mango no fue de nadie...

Después de oír esta historia de la boca de esa linda y buena mujer me quedé pensando en la última frase que dijo: "y todo el esfuerzo, todo el pleito no valió la pena en absoluto"...
Cada que recuerdo esta historia me da un poco de risa y a la vez viene a mi memoria el día aquél que otra sabia griega llamada Atenas Ortega Pérez ME dijo tras decirle después de una larga espera que no saldría a jugar esa tarde: "tanto pedo para cagar aguado".

Ambas frases hoy me hacen pensar en las veces que uno arriesga cosas por otras que parecen importantes. Luego resulta que no funciona nada y uno se siente un poco estúpido, tal vez defraudado y con la sensación de que malgastó algo. Como el valioso tiempo.

celos

yo- A ver, a ver, que alguien me diga cuándo fue que pasé a segundo término

DESPUÉS DE UN SILENCIO SEPULCRAL PORQUE NO HAY NADIE AL REDEDOR

mi conciencia- Sé realista, nunca fuiste su prioridad
yo- mmm, bueno menos mal

el cuadro

Me perdí en la pintura que está frente al escritorio donde todos los días atiendo la contabilidad. Aparece un hombre montando un cabello, el tipo es como de la revolución, con su bigote negro, espeso y peinado al estilo de don Emiliano Zapata. La verdad se ve feo, a mi no me gustan así los hombres, en cambio el caballo sobre el que reposa me recuerda algo a Francia. Obviamente no porque sea azul y rojo, eso me recordaría a las chivas, sino porque denota una blanca elegancia, que sólo un corcel procedente de un país como ese podría poseer.

Todos los días veo ese cuadro, y cada uno de ellos le noto algo distinto, por ejemplo ayer me percaté de que una de las patas traseras del caballo, la que se supone está más lejos, se pierde en la espesura de un bosque color ocre. El pintor símplemente dio la idea de que ahí debía haber una pata y en mi mente está tras el pasto. Es gracioso como un montón de pintura recrea imágenes en la mente que van más allá de lo que puedes mirar en realidad.

Viendo tanto el cuadro frente a mi escritorio me he dado cuenta de que me ahora me gustan mucho los caballos, tanto que si llego a hacerme de un dinero puede que compre uno parecido al del cuadro, aún así tenga que viajar a Francia por él. Jaja, es gracioso que ya doy por hecho que en efecto se trata de un animal francés. Ahora que lo pienso es absurdo creer que su belleza atienda a lo extrangero, hasta parece que no he aprendido nada de eso que tanto dicen de la discriminación, ahora resulta que mi racismo se nota hasta en los caballos, vaya tontería. Aún así lo voy a comprar igual al del cuadro, y además voy a viajar a Francia con razón o sin razón.

Tengo muchos informes que entregar y parece que me he atrasado en el trabajo, pero es que esa pintura resulta hipnotizante, a veces siento que contiene tanta sentimiento y expresividad que debió haber sido inspirada por una escena de la vida real, vista por el artista, y que le conmovió tanto que no pudo dejar de plasmarla en un lienzo, que ahora descansa enfrente de mi escritorio, y que emana tanta emoción que no me deja trabajar sin voltear a verlo de vez en vez.

Ya sé por qué no me gusta el hombre que monta a mi caballo blanco, su expresión es como de asco y maldad, jamás podría mirar a un hombre que transitara por la vida con una cara así. El del cuadro no es feo de rasgos, pero su gesto, maldito gesto irritante, ahora que lo veo detenidamente se parece un poco a mi jefe cuando se enoja. Tal vez es el retrato de algún antepasado del señor Bonequi, sí, casi podría asegurarlo.

Mi rendimiento en el trabajo no ha sido bueno, pero cómo no distraerme y hacer los cálculos mal si tengo una obra de arte frente a mi todo el tiempo, siento que sería una falta de respeto a la bellezamisma ignorar la bendita pintura y hacerle más caso a un monitor sin chiste. MMM, es algo gracioso imaginar que al hombre que sale en el cuadro, pensando en la época de la que era, le resultaría infinitamente más interesante contemplar el monitor de mi computadora que un retrato mio en la pared.

Ayer el señor Bonequi se enojó mucho conmigo y confirmé por su gesto el parentezco con el señor del cuadro, que deseguro no era un Bonequi sino más bien un López. El chiste es que me hizo una prueba de motivación laboral y en una de las preguntas te pedían que escribieras el motivo de tus disperción durante las horas de trabajo. Me dio mucha risa contestar que todo se debía a un cuadro que hay frente a mi escritorio... ahora van a pensar que estoy loca. Si les dijera que el caballo blanco a veces me giña el ojo no dudarían en despedirme .

Hoy llegué al trabajo y resulta que me cambiaron de escritorio, ahora mi mesa de trabajo da hacia la ventana. No pude resistir la tentación de ir a ver mi cuadro a la hora del almuerzo y resultó que ya no estaba ahí. Me puse un poco trsite, ahora tengo que conformarme con mirar las nubes grises moverse durante varias horas. Podría parecer que ver un cuadro durante varias semanas seguidas es aún más monótono que las nubes desplazándose, pero de algún modo la realidad de la ventana no parece compararse con esa realidad aparente que transmitían mi caballo de tres patas visibles y una imaginaria, ni su gestudo dueño que de seguro le dio el López a la firma de auditores "Bonequi López".

Ya ha pasado algo tiempo desde que mi cuadro no ha sido visto ni por mí ni por nadie. Acaban de ascenderme en cambio por mi buen rendimiento y parece que todo ira en ascenso porque no existe cosa alguna que me distraiga del trabajo. Mañana voy a ir a agradecer al señor Bonequi por el honor, y aunque no se lo diga también porque después de todo no me despidió por la prueba esa que contesté con cosas raras sobre un cuadro distractor jaja.

Resulta que no solo era yo, Entré a la oficina del señor Bonequi después de tocar varias veces sin ser atendida y resulta que lo atrapé contemplando absorto la figura de su antepasado montando al corcel banco, que puedo jurar también creyó que sólo podía ser un caballo francés.

Posible explicación de por qué me gustan los diálogos

Hace algún tiempo conocí a alguien que siempre que se enojaba no decía una sola palabra, podías andar a su lado, caminar ml millones de cuadras, contemplar la misma cosa impactante pero no abría la boca hasta que se le pasara la rabia. Como odiaba eso.

Se que la frase esa que reza: te arrepientes más de hablar que de callar, respalda de alguna manera la actitud de esta persona, pero para mí esa idea, aunque veráz en cuanto a la cuestión del arrepentimiento, te priva de momentos importantes.
Casi nunca me quedo con ganas de decir algo que considero relevante, sobre todo a alguna persona een particular a la que me interese decírselo.

He dicho muchas cosas malas, pero ahora pienso que si me hubiese reprimido en algunas de ellas mi vida sería diferente pero para mal. Tal vez todo esto hace que me caguen los hombres que hablan poco, que se guardan lo que sienten.

Callar en el momento justo, eso sí que es dejar que la vida pase, y a la vez es muy difícil, porque ante un enojo grande o una emoción desmedida el reprimir las palabras se me antoja como tapar un volcán en erupción.

Pese a todo lo que pueda haber escrito, debo confesar que a veces me lo callo, lo que tal vez no debería, como todos. A veces también hablo de más, igual que tú. Eso pasa, y el momento así se va, el de decirlo o no decirlo.Yo sí me arrepiento más de haber callado, porque aunque sea en voz baja hay cosas que deben ser dichas, sí, aunque sea muy bajito.

1/02/2006

Y pese a todo el invierno siempre huele igual.

Mmm, sí, así pasa, uno está destinado a repetir la historia, aún sin darse cuenta. No tiene que ver con que uno cambie o no, la vida se presenta de maneras similares. Es algo así como el ciclo de la vida, nacer, crecer, morir...
Es ´hasta extraño no andar los mismos pasos a veces o en algunos respectos particulares. Es algo parecido a cuando los hijos son ingratos con los padres, es casi una ley.

Quien convive conmigo me ha oído decir que si de algo me fio es de los refranes, porque la sabiduría popular proviene de la experiencia de millones de personas, vienen siendo como un resumen de la vida y de esa historia que da vueltas en círculo.

Ya después de pensar un poco en esto no me sorprende que mi existencia sea una especie de patrón. Las razones pueden a tender a lo natural que resulta que eso pase según lo que ya he dicho, pues no podría conformarse una regla acerca de la vida (refrán) si no fuera porque ese hecho particular se ha repetido n cantidad de veces, de modo que ya es predecible lo que va a pasar. Otra posible explicación puede ser el arraigamiento en el inconsciente de la idea de que uno (yo) es (soy) de cierta manera y es difícil sino imposible que actúe de un modo distinto a su (mi) escencia, que hace que se de por sentada la veracidad de la premisa de modo que ya no se intenta cambiar y revertir la propia concepción de lo que uno hace que pase, volviéndolo todo un patrón que bien podría alterarse pero que creyendo en la imposibilidad de la transformación ni siquiera se intenta.

Bueno, el chiste de todo esto es que para mí la vida da vueltas y este libro ya lo leí algunas veces y como que todavía no me convence, pero pues lo leo y lo leo y tal vez termine por gustarme o al menos me vuelva toda una experta en el tema reiterativo y pueda contribuir un poco a la filosofía popular con un refrán basado en mi experiencia, esa que hoy me hace pensar que sé exactamente como va a acabar esta historia. Lo bueno es que ese detalle hoy me importa un poco menos que ayer.

1/01/2006

South yearling

Soy de la clase de persona que se defiende del destino argumentando que no existe, porque la idea de que pueda llegar a ser definitivo en el curso de mi vida no me gusta mucho. Pero como el alguna vez dijo: la casualidad es sublime, y hoy lo comprobé de nuevo porque éso pasó en el momento justo.

Hace mucho que no hablábamos, bastante diría ya, aunque a veces, muy remotamente pensaba en ti. Siempre que lo hacíamos era bonito recordar y saber que pensabas en mí, pero hoy fue algo más. En realidad me hiciste sonreír mucho, me alegró saber que estás bien y que lo dicho hace tiempo aún sigue en pie para tí, y hoy creo que un poco también para mí. Me haces sentir bien, muy bien.

Me recuerdas mucho mi pasado, pero esa parte bonita, la que me gustaba. Siempre fuiste muy conciente de lo que significaba no dejar pasar la amistad y hacerla durar hasta la muerte. Aún no estamos muertos y creo que sí durará. Igual y hasta resulta ser como lo has pensado desde entonces, quien sabe. Ahora me doy cuenta que tú también fuiste mi primer amor de alguna manera, porque he olvidado muchas de las cosas que en ese entonces me importaban y de todo ello el único vestigio eres tú. Lo único que aún permanece.

Hace rato que estaba escribiendo mis canciones chafa se me ocurrió una frase y es ahora que sirve de algo "No es que sepa esa forma que tomará el final, Te aseguro que hoy no sé ni lo elemental", y es cierto, pero de algún modo me gustaría que el final fuera como ese que dijimos.

Gracias por ser mi amigo, porque si que te lo has ganado. Te felicito por haberlo hecho, hoy también me resulta muy bonito.

plática cómica, mágica, MUSICAL

-Sí, para deprimirme sé justamente que canciones oír, tengo varias. Ya si deseo que la depresión sea por algo particular pues pongo determinada canción. Es que hay unas para la melancolía, otras como para resucitar viejos recuerdos, las del azote mamón y otras para fingir que estás triste. Las mejores son las que oyes en una peda y por el alcohol te pegan más, por lo general son de amor , pero ya si estás medio borracho cualquier canción sirve pues hasta te inventas tus historias.

-Es gracioso como pierdes el tiempo pensando cosas así, me cae que hasta tienes categorías bien definidas y todo

-Pues tanto como categorías no. Osea, más o menos ya te dije como las divido, pero en sí todo depende del momento. Por ejemplo, había una canción que me entristecía porque me hacía pensar en alguien que conocí hace mucho y a quien le gustaba esa canción, pero ahora la oigo y me sigue poniendo triste pero por una razón muy distinta, osea, ya no tiene que ver con esa persona porque ya ha pasado tanto tiempo que ni me importa. También puede ser que estés tan de buen humor que hasta la canción que más te pega no ejerza esa influencia tan fuerte.

-Le atribuyes mucho poder a las canciones, a mi la verdad como que si me gusta la música pero no puede afectar mi estado de ánimo.

-Yo lo veo así, la vida está rodeada de música, la hay en todas partes. En la televisión abunda, de camino a la escuela es común oír música que provenga de algún puesto, de algún local. Las películas están plagadas de ella pues se valen de lo accesible a los sentidos que llega a ser para desatar emociones y dar una intención determinada a una escena que sin ese apoyo musical no diría tanto.
La tristeza que brinda una canción nace del recuerdo que evoca: por ejemplo con quien la oíste alguna vez. Por ejemplo, cuando era niño mi mamá oía el mismo disco constantemente mientras cocinaba, así que esas canciones, ahora que las escucho, me recuerdan a mi mamá, a mi infancia. Hay otras que le gustaban mucho a una novia que tuve hace tiempo y me comenzaron a gustar porque las escuchaba todo el tiempo cuando iba a su casa. Ahora me acuerdo de ella cada que escucho algo de ese grupo. Puede que en general no me acuerde de cuando estábamos juntos, pero si de casualidad oigo alguna de esas rolas pues es difícil no pensar en ella, y eso que ni la quería tanto

-mmm... Bueno... y a todo esto que canción te hace acordarte de mí?

-De ti?, no sé... un millón, tal vez más. Ejem, ejem, es que a mi me gusta mucho la música. Pero no te voy a decir una, como para qué?

-Pues para que algún día la escuche y me acuerde de hoy.

yo creo que lo primero que voy a hacer este año es ser más como tú a ver si me va mejor