Soy de la clase de persona que se defiende del destino argumentando que no existe, porque la idea de que pueda llegar a ser definitivo en el curso de mi vida no me gusta mucho. Pero como el alguna vez dijo: la casualidad es sublime, y hoy lo comprobé de nuevo porque éso pasó en el momento justo.
Hace mucho que no hablábamos, bastante diría ya, aunque a veces, muy remotamente pensaba en ti. Siempre que lo hacíamos era bonito recordar y saber que pensabas en mí, pero hoy fue algo más. En realidad me hiciste sonreír mucho, me alegró saber que estás bien y que lo dicho hace tiempo aún sigue en pie para tí, y hoy creo que un poco también para mí. Me haces sentir bien, muy bien.
Me recuerdas mucho mi pasado, pero esa parte bonita, la que me gustaba. Siempre fuiste muy conciente de lo que significaba no dejar pasar la amistad y hacerla durar hasta la muerte. Aún no estamos muertos y creo que sí durará. Igual y hasta resulta ser como lo has pensado desde entonces, quien sabe. Ahora me doy cuenta que tú también fuiste mi primer amor de alguna manera, porque he olvidado muchas de las cosas que en ese entonces me importaban y de todo ello el único vestigio eres tú. Lo único que aún permanece.
Hace rato que estaba escribiendo mis canciones chafa se me ocurrió una frase y es ahora que sirve de algo "No es que sepa esa forma que tomará el final, Te aseguro que hoy no sé ni lo elemental", y es cierto, pero de algún modo me gustaría que el final fuera como ese que dijimos.
Gracias por ser mi amigo, porque si que te lo has ganado. Te felicito por haberlo hecho, hoy también me resulta muy bonito.
1/01/2006
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