Cuando te dejé ir llovía.
Sí, te dejé ir porque te dije: vuela, ya no te quiero en mis manitas... y volaste. No sé, no tengo idea a dónde te fuiste. No te veo desde esa vez, igual y volaste muy alto, igual y solo te fuiste lejos, tal vez estas dando vueltas en círculo, pero ya no lo sabré.
Como ha pasado mucho tiempo ya me atrevo a confesar que las razones que impulsaron esa despedida no existen más... la verdad esa tarde - noche yo creía que el mundo era diferente, que lo que importaba de verdad era diferente y por eso dije: vuela.
Hoy creo que definitivamente no éramos el uno para el otro. Eso seguro, porque también lo que afectó la situación entre los dos era que yo siempre dudaba.
Al margen de esta historia estoy convencida de que nunca voy a dejar de dudar, porque esa es mi esencia. Pero también estoy segura de que un día tendré que frenar y aprender a vivir con la duda, tendré que volverla pequeña, no invasiva para que así no dañe a mi pareja y no contamine mucho mi relación. Un día le voy a ganar a la pregunta y a la exigencia y tendré que decirle: "sí, ya se que no es perfecto, pero casi... bueno, ya se que ni siquiera es casi perfecto, pero lo amo".
7/31/2011
Resignación
Renuncié a mi trabajo hace unas semanas. Así, de repente. Un día mi jefe que es mi amigo, me preguntó por qué estaba triste y le contesté: No soy feliz, quiero renunciar (no fue exactamente así, pero casi). Este viernes es mi último día laboral en esa empresa. Punto.
A partir de que renuncié me entró una emoción bonita que dura 4 de 7 días a la semana y se vuelve "miedito" los fines: temo al ocio y a ser NINI mucho tiempo.
Debo confesar que dejé mi trabajo porque ya no me divertía. Caí en el punto de hacer por hacer, lo cual es malo porque empiezas a generar un odio por tu labor y la pasión se va de ti... y eso... eso es lo peor que te puede pasar porque te vuelves mueble.
Debo confesar también que no tengo claridad con lo que voy a hacer a partir de ahora, no tengo otro trabajo, creo que quiero escribir y hacer algo editorial, pero no con certeza. Tengo la idea arraigada de que siempre es más fácil saber lo que no quieres a saber lo que quieres y dejé mi trabajo porque estaba segura de que ya no quería hacerlo. En ese punto me mantengo. No lo haría ya ni por un aumento, ni por nada.
A raíz de este momento de mi vida, he pensado muchas cosas, sobre todo qué espero de mi existencia. Mi naturaleza me impide una respuesta fácil porque soy mujer y debido a ello soy complicada. De lo que quiero en la vida yo se poco la verdad, solamente se que quiero ser flaca y que quiero nunca aburrirme. Justo esto del aburrimiento lo es todo. Puede uno estar haciendo la cosa más irrelevante, intrascendente, equis... y estar entretenido, querer continuar haciéndola. Eso es bueno, eso alimenta el espíritu y le da sentido a los días, por eso temo que eta transición me haga caer en un letargo de desempleo aún peor que el aburrimiento laboral que tenía.
Debo confesar or último que mi renuncia fue un impulso. Ese día me desperté sin querer renunciar, pero mi corazón (sí, ese justamente) me obligó a decir lo que sentía, y de eso no me arrepiento.
Me queda una semana en mi trabajo... el tiempo pasó volando.
A partir de que renuncié me entró una emoción bonita que dura 4 de 7 días a la semana y se vuelve "miedito" los fines: temo al ocio y a ser NINI mucho tiempo.
Debo confesar que dejé mi trabajo porque ya no me divertía. Caí en el punto de hacer por hacer, lo cual es malo porque empiezas a generar un odio por tu labor y la pasión se va de ti... y eso... eso es lo peor que te puede pasar porque te vuelves mueble.
Debo confesar también que no tengo claridad con lo que voy a hacer a partir de ahora, no tengo otro trabajo, creo que quiero escribir y hacer algo editorial, pero no con certeza. Tengo la idea arraigada de que siempre es más fácil saber lo que no quieres a saber lo que quieres y dejé mi trabajo porque estaba segura de que ya no quería hacerlo. En ese punto me mantengo. No lo haría ya ni por un aumento, ni por nada.
A raíz de este momento de mi vida, he pensado muchas cosas, sobre todo qué espero de mi existencia. Mi naturaleza me impide una respuesta fácil porque soy mujer y debido a ello soy complicada. De lo que quiero en la vida yo se poco la verdad, solamente se que quiero ser flaca y que quiero nunca aburrirme. Justo esto del aburrimiento lo es todo. Puede uno estar haciendo la cosa más irrelevante, intrascendente, equis... y estar entretenido, querer continuar haciéndola. Eso es bueno, eso alimenta el espíritu y le da sentido a los días, por eso temo que eta transición me haga caer en un letargo de desempleo aún peor que el aburrimiento laboral que tenía.
Debo confesar or último que mi renuncia fue un impulso. Ese día me desperté sin querer renunciar, pero mi corazón (sí, ese justamente) me obligó a decir lo que sentía, y de eso no me arrepiento.
Me queda una semana en mi trabajo... el tiempo pasó volando.
7/29/2011
Vamos avanzando
No me culpes si soy insensata y a veces te extraño.
Ahora al menos tengo la decencia de no hacértelo saber.
Ahora al menos tengo la decencia de no hacértelo saber.
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