8/10/2009

historias graciosas de hotel

Llegando a la habitación ella, con su amada y enorme bolsa nueva al hombro, entró despúes que él. Se percató de que había un perchero en la esquina del cuarto, frente a la cama. Antes de que él se quitara la ropa colgó el gran bulto en el perchero y sin reparo dijo:

- Voy a colgar aquí mi bolsa para excitarme.