Eso de juzgar es peligroso, porque las palabras aunque volátiles pueden hacer eco. En una de esas tus juicios se te regresan como un búmerang y te dan en la cara. Con la fuerza que gritas se te contestará. ¿Quién es alguien en el mundo para hablar de otro alguien?
Hay que comprender; no debes juzgar porque juzgar es divino y errar es humano.
¿Quién no se ha equivocado alguna vez?
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1/03/2009
12/30/2008
12/29/2008
12/26/2008
F en Glasgow

Contemplando el Cristo de San Juan de la Cruz
un fé que conmueve se lee en su semblante,
¿Será que la inspira mirar a Jesús
o surge de estar frente a la obra de arte?
Una lágrima espesa de sus ojos nace,
religiosa experencia les ha hecho llorar,
o tal vez es signo de que les complace
que cosa tan bella hoy puedan mirar.
Permanece un tiempo frente a la pintura,
ya inmerso en el arte o en la religión,
con un embeleso tal, que su figura
inmóvil y muda evoca oración.
La gente asombrada del vínculo extraño
presente entre el lienzo y el ser extasiado,
no intenta observar tanto al Cristo en el paño
como a ese que ahora a sus pies se ha postrado.
¿Acaso se hincó pues su fé era tan grande
que estando de pie no podía demostrar,
y sintió un fervor que le hizo humillarse
en veneración, como frente al altar?
¿O tal vez el cuadro, visto desde el piso,
ofrecia del arte detalle mejor,
y el acto se explica en que el hombre quiso
apreciar la firma del genio pintor?
Se ha puesto de pie tras largos instantes,
y ausente del mundo se mira su faz,
pero en torno a él, rostros expectantes
lo observan queriendo saber algo más.
En Kelvingrove queda una duda genuina:
Detrás de la entrega de aquel ser modesto
¿Quién puede decir si fue humana o divina
la inmensa emoción que inspiró su gesto?
Etiquetas:
Dios,
entre tu arte y mi arte...,
momentos dignos de inventarse
12/19/2008
Finales y principios
Hace un par de horas hablábamos del año 2008. El niño Omega dijo que este año moribundo le parecía bastante bueno pues aprendió muchas cosas, experimentó otras tantas y se sentía satisfecho con la cosecha anual. La niña dijo que para ella no había sido un buen año, que de hecho no había tenido un año muy pleno desde 1997... bastante tiempo atrás. Obviamente ante la conversación yo me puse a pensar en mi propio 2008... un año extraño, por las sorpresas, por las emociones intensas por las ganancias y por las pérdidas.
2008, año en que terminé mi carrera, en la que hice viajes divertidos, en el que experimenté cosas distintas, en el que me sentí más segura de mí misma, en el que llegué a pensar que nada podría salirme mal. Año de la buena vibra, de la evasión, de pararme en la calle a rezar un padre nuestro para agradecer tantas bendiciones. Año de explotar mis amistades al máximo, pero también año de pérdidas importantes, de personas importantes, de momentos tristes, de muchas lágrimas, creo que ningún año he llorado más que este, no necesariamente porque haya sido mi año más triste, sino porque la emoción estuvo a flor de piel. Año de momentos inolvidables, de una brutal ilusión, de risas intensas, de despertar feliz, de dormir feliz, y también de despertar triste y dormir triste. Año de canciones que no se van a borar de mi memoria, año de gran desilusión, de inspiración, de celos, de tormentos personales. Año de equilibrio familiar, de debacle familiar, de desesperación, de paciencia, de ahorrar. El año del fucsia y el azul, de los flecos... Un año es todo eso que uno recuerda y también lo que uno olvida, un año es tanto que es tonto tratar de resumirlo. El balance queda equilibrado, un buen año por toda la alegría, que fue maravilloso, un buen año también por toda la tristeza que me hizo sentir mñas humana que nunca.
Me estoy haciendo más grande y eso a veces me hace sentir pequeña, pero Dios, no me queda otra que agradecerlo todo, porque todo fue lo que tenía que ser, y el nuevo principio será igual. De cualquier manera hay puntos de estabilidad con los que cuento, que aunque están un poco desastrosos ultimamente siguen en pie para mí y eso es una bendición, por ello el próximo año habrá que cuidarlos y hacerlos fuertes, para que duren otros muchos años.
2008, año en que terminé mi carrera, en la que hice viajes divertidos, en el que experimenté cosas distintas, en el que me sentí más segura de mí misma, en el que llegué a pensar que nada podría salirme mal. Año de la buena vibra, de la evasión, de pararme en la calle a rezar un padre nuestro para agradecer tantas bendiciones. Año de explotar mis amistades al máximo, pero también año de pérdidas importantes, de personas importantes, de momentos tristes, de muchas lágrimas, creo que ningún año he llorado más que este, no necesariamente porque haya sido mi año más triste, sino porque la emoción estuvo a flor de piel. Año de momentos inolvidables, de una brutal ilusión, de risas intensas, de despertar feliz, de dormir feliz, y también de despertar triste y dormir triste. Año de canciones que no se van a borar de mi memoria, año de gran desilusión, de inspiración, de celos, de tormentos personales. Año de equilibrio familiar, de debacle familiar, de desesperación, de paciencia, de ahorrar. El año del fucsia y el azul, de los flecos... Un año es todo eso que uno recuerda y también lo que uno olvida, un año es tanto que es tonto tratar de resumirlo. El balance queda equilibrado, un buen año por toda la alegría, que fue maravilloso, un buen año también por toda la tristeza que me hizo sentir mñas humana que nunca.
Me estoy haciendo más grande y eso a veces me hace sentir pequeña, pero Dios, no me queda otra que agradecerlo todo, porque todo fue lo que tenía que ser, y el nuevo principio será igual. De cualquier manera hay puntos de estabilidad con los que cuento, que aunque están un poco desastrosos ultimamente siguen en pie para mí y eso es una bendición, por ello el próximo año habrá que cuidarlos y hacerlos fuertes, para que duren otros muchos años.
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conversaciones con uno mismo,
Dios
12/06/2008
Después de terapia, antes del vino
Ayer sufría y una persona sabia me dijo: "y por qué no habrías de sufrir tú si Dios sufre" ... a lo que contesté: "¿Apoco Dios sufre?"
La persona me respondió: "pues si estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y nosotros sufrimos es lógico que Dios sufra" (por ejemplo Dios sufre con las fallas y estupideces humanas, con el egoismo y las guerras... etcs más etcs menos).
Me quedé pensando en ello, y más allá de saber si seguiré sufriendo o no, a mi mente llegó como respuesta un wow... que pensamiento más interesante.
La persona me respondió: "pues si estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y nosotros sufrimos es lógico que Dios sufra" (por ejemplo Dios sufre con las fallas y estupideces humanas, con el egoismo y las guerras... etcs más etcs menos).
Me quedé pensando en ello, y más allá de saber si seguiré sufriendo o no, a mi mente llegó como respuesta un wow... que pensamiento más interesante.
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