Aquí con un gluweine, mucho frío, felicidad y mi atuendo rosado característico
1/31/2008
happy place
Mi lugar
es un lugar tan lejano a mí.
Mi lugar
es tan sencillo como el viento.
Mi lugar
existe
Mi lugar
te pondría triste
Mi lugar...
mi lugar...
es así.
Mi lugar
suena a una canción despacita
Mi lugar
nunca huele a flores marchitas
Mi lugar
tiene la fuerza que me falta
Mi lugar
tiene el humor de mi mirada
Mi lugar
no tiene chiste
Mi lugar
te pondría triste
Mi lugar...
mi lugar...
es así.
es un lugar tan lejano a mí.
Mi lugar
es tan sencillo como el viento.
Mi lugar
existe
Mi lugar
te pondría triste
Mi lugar...
mi lugar...
es así.
Mi lugar
suena a una canción despacita
Mi lugar
nunca huele a flores marchitas
Mi lugar
tiene la fuerza que me falta
Mi lugar
tiene el humor de mi mirada
Mi lugar
no tiene chiste
Mi lugar
te pondría triste
Mi lugar...
mi lugar...
es así.
Etiquetas:
songs,
torturas personales
DC
Me puse a pensar, en lo poco que sabes de mí, me puse a pensar en la noche que te conocí. Me puse a pensar qué demonios te hizo escribir esa historia... Me puse a pensar en si esa vez fumaste conmigo... me puse a pensar en si sólo seremos amigos.
Nada tengo para tí, sólo un par de historias y no más... que algún día escucharás, y algún día aprenderás y un poco después te aburrirán.
Qué pocas ganas de que me extrañes sin saber quién diablos soy, que pocas ganas de pensar en otra ocasión... aunque tal vez, tal vez debería, tal vez mal no me haría.
Si te atreves te veré una vez más. Hablaremos más de tu vida que de la mía. Ultimamente qué poco me gusta hablar de mí. Tarde me volví una tumba. Pero te quiero escuchar, podrías decir todo eso que siempre quise oir.
Nada tengo para tí, sólo un par de historias y no más... que algún día escucharás, y algún día aprenderás y un poco después te aburrirán.
Qué pocas ganas de que me extrañes sin saber quién diablos soy, que pocas ganas de pensar en otra ocasión... aunque tal vez, tal vez debería, tal vez mal no me haría.
Si te atreves te veré una vez más. Hablaremos más de tu vida que de la mía. Ultimamente qué poco me gusta hablar de mí. Tarde me volví una tumba. Pero te quiero escuchar, podrías decir todo eso que siempre quise oir.
Ni este es el momento, ni esta es la ciudad
Siempre querremos estar un metro más allá...
envueltos en un aire de otro lugar.
En el pasado... en el futuro,
pero seguro que aquí no
porque vemos hoy
que el ayer fue mejor.
Caminamos por las mismas calles
jugando a contemplarnos
y luego a ver el sol.
Los paisajes se ven tan normales,
tan faltos de ideales
que queremos huir...
Quién sabe donde todo estaría mejor,
acaso existe un sitio así?
porque nunca nos sentimos parte de un lugar,
en el sur el norte nos parece destellar,
y en la luz la oscuridad
en la playa sobra el mar...
envueltos en un aire de otro lugar.
En el pasado... en el futuro,
pero seguro que aquí no
porque vemos hoy
que el ayer fue mejor.
Caminamos por las mismas calles
jugando a contemplarnos
y luego a ver el sol.
Los paisajes se ven tan normales,
tan faltos de ideales
que queremos huir...
Quién sabe donde todo estaría mejor,
acaso existe un sitio así?
porque nunca nos sentimos parte de un lugar,
en el sur el norte nos parece destellar,
y en la luz la oscuridad
en la playa sobra el mar...
Etiquetas:
songs
1/22/2008
2 ideas
1
Uno es como es hasta que deja de serlo. Pese a que a veces se quisiera cambiar, uno se va haciendo hijo de sus costumbres, de sus bienes y de sus males. Es como a la persona que le gusta llorar, aunque sufra. Uno es como es y ha sido hasta que le estorban sus actitudes; pero pasa que esas actitudes pueden ser lo que te mantiene con los pies en la tierra, lo que te caracteriza, lo que te hace predecible ante tí mismo.
2
La gente te mira de cierta manera, buena o mala, y a veces aunque no lo quieras o no lo hayas sido al principio, terminas convirtiéndote en esa visión que los otros tienen de ti. Algo así como el efecto Pigmaleón. Y aunque pueda sonar no tan bien, a veces, a veces no es tan malo jugar ese papel. Yo lo llamo mecanismo de defensa o un modo alterado de ejercer la libertad.
Uno es como es hasta que deja de serlo. Pese a que a veces se quisiera cambiar, uno se va haciendo hijo de sus costumbres, de sus bienes y de sus males. Es como a la persona que le gusta llorar, aunque sufra. Uno es como es y ha sido hasta que le estorban sus actitudes; pero pasa que esas actitudes pueden ser lo que te mantiene con los pies en la tierra, lo que te caracteriza, lo que te hace predecible ante tí mismo.
2
La gente te mira de cierta manera, buena o mala, y a veces aunque no lo quieras o no lo hayas sido al principio, terminas convirtiéndote en esa visión que los otros tienen de ti. Algo así como el efecto Pigmaleón. Y aunque pueda sonar no tan bien, a veces, a veces no es tan malo jugar ese papel. Yo lo llamo mecanismo de defensa o un modo alterado de ejercer la libertad.
Etiquetas:
Vagas meditaciones
brisas del futuro
Esa vez me quedé viendo el mar y en un instante nos enamoramos; no digo me enamoré porque cuando estás frente a él es imposible sentir que no te corresponde.
Etiquetas:
El mar,
momentos dignos de inventarse
1/18/2008
la maternidá

Me pasó algo bien raro hoy... el universo me jugó una visión, pero no de esas que causa la drogadicción ni una tarde de intenso sol.
Me encontraba mirando televisión, y un programa nada habitual en mi consumo actual se apareción, tiene que ver con un bebé, y te enseñan a arrullarlo y acuidar de él.
La imagen me atrapó y me quedé mirándolo... jamás he visto algo mejor, jamás había visto el amor, tan pequeñito, tan grande... tan bebé. Estaba sola en la habitación y suspiré sin pudor... ¿Cuántas veces? un millón. Me envolví con la idea de la felicidad que un día me espera, cuando sea una mami de a de veras.
Vagué más tarde por la ciudad y me encontré en un local una chamarrita tamaño bebé, rosita, bonita... y casi la compré...
Etiquetas:
cronica de mis andanzas,
Vagas meditaciones
Carajo... no se tocar la guitarra
Escucho una tonada en mi cabeza,
tal vez es la mejor hasta ahora...
y trato de llenarme de la pieza,
jamás borrarla de mi memoria.
No tengo manera real de dejarla vivir para siempre
que lástima que no estés para oírla y se vaya a morir en mi mente...
Escucho cada nota tan clara,
que pena da no saber cuáles son...
y me enveneno con esta tonada
pero aún así,
...se va de mí
como quisiera que leyeras almas para apropiarte de mi canción,
que la supieras, que tú sintieras que corre dentro de ti este son...
Se irá, se irá...
y jamás podrá sonar
Cuando te mire
cuando te cuente
que una vez vivió...
tal vez es la mejor hasta ahora...
y trato de llenarme de la pieza,
jamás borrarla de mi memoria.
No tengo manera real de dejarla vivir para siempre
que lástima que no estés para oírla y se vaya a morir en mi mente...
Escucho cada nota tan clara,
que pena da no saber cuáles son...
y me enveneno con esta tonada
pero aún así,
...se va de mí
como quisiera que leyeras almas para apropiarte de mi canción,
que la supieras, que tú sintieras que corre dentro de ti este son...
Se irá, se irá...
y jamás podrá sonar
Cuando te mire
cuando te cuente
que una vez vivió...
Etiquetas:
interlocutores imaginarios,
songs
1/11/2008
Me voy a morir antes que tú...
te des cuenta de que me vas a extrañar
Etiquetas:
el imaginario involuntario,
una línea
atardecer
Como cuando se hacen viejos y dejan de pensar en el futuro... la voz de Jacinto ya nada más hablaba de recuerdos. Qué interés tendría ya en envolverse dentro de los avances que la vida ofrecía con cada parpadeo. Para qué, si aún cuando Conchita vivía, tres años atrás, ya se se adivinaba que muy pronto la vida no traería sino un olor putrefacto.
En tu mecedora te pones a ver hacia el cielo, buscando una nube que tenga forma de profecía, nada demasiado claro como para que lo entiendan el chamaco que atiende la tintorería de al lado, que en tu muy humilde opinión siempre ha sido un bruto. El cielo debe indicarte algo más sutil que las cuentas de un rosario, que la silueta de san Judas Tadeo, algo que solamente tu entiendas.
Se durmió pensando en algo que olvidó al despertar, y es que la memoria ya no daba cuenta de lo último sino de lo primero; del sonido de otro tiempo mejor en el que no se sentía tan ajeno al mundo, en el que su ser erguido atría las miradas al caminar por la avenida central y los callejones centrales de Sirulilla. Ahora daba pena mirarse al espejo, tan lejos de sí mismo, tan espectador de todo.
Se te cansa la vista, el cielo ya lastima, no hay señales para ti por ahora. Aún así decides quedarte en la terraza contemplando la tarde. Quien sabe por qué razón tus ojos se han quedado mirandote las manos. De joven las untabas con azucar y unas gotitas de limón para suavizarlas, te ríes pensando que nunca le dijiste a nadie que después de repasarte los dedos con la mezcla te dabas unos cuantos lengüetazos en la mano para saborear el dulce acidito.
Se le perdió la visión en la foto de Julieta, su hija. Quién hubiera dicho que moriría antes que él... antes que todos. Con su vestido de quince años luce tan viva y tan eterna que Jacinto se alegra de recordarla siempre joven, siempre sonriente, sin un semblante desgastado por la vida, tan difícil que es la vida. Se prepara un tecito, hasta hace pocos años nunca había tomado una bebida parecida. Ahora sus gustos eran fiel reflejo de su debil vejez. Brebajes tranquilos, comidas blanditas, todo tibiecito, todo suavecito... ¡qué vida carajo!
Dejas que el aire te despeine un poco, te gusta que corra frío sobre tu cara, que sople fuerte el viento y a la vez despeine a las nubes... cierras los ojos para oír mejor, tu sonido preferido es el viento mezclado con el silencio de una calle tranquila. Abres los ojos y unas lagrimitas se te resbala sin querer, tu mirada sigue la dirección de ese viento cargado de vida y descubres a un viejito bebiendo té en el edificio de enfrente.
En tu mecedora te pones a ver hacia el cielo, buscando una nube que tenga forma de profecía, nada demasiado claro como para que lo entiendan el chamaco que atiende la tintorería de al lado, que en tu muy humilde opinión siempre ha sido un bruto. El cielo debe indicarte algo más sutil que las cuentas de un rosario, que la silueta de san Judas Tadeo, algo que solamente tu entiendas.
Se durmió pensando en algo que olvidó al despertar, y es que la memoria ya no daba cuenta de lo último sino de lo primero; del sonido de otro tiempo mejor en el que no se sentía tan ajeno al mundo, en el que su ser erguido atría las miradas al caminar por la avenida central y los callejones centrales de Sirulilla. Ahora daba pena mirarse al espejo, tan lejos de sí mismo, tan espectador de todo.
Se te cansa la vista, el cielo ya lastima, no hay señales para ti por ahora. Aún así decides quedarte en la terraza contemplando la tarde. Quien sabe por qué razón tus ojos se han quedado mirandote las manos. De joven las untabas con azucar y unas gotitas de limón para suavizarlas, te ríes pensando que nunca le dijiste a nadie que después de repasarte los dedos con la mezcla te dabas unos cuantos lengüetazos en la mano para saborear el dulce acidito.
Se le perdió la visión en la foto de Julieta, su hija. Quién hubiera dicho que moriría antes que él... antes que todos. Con su vestido de quince años luce tan viva y tan eterna que Jacinto se alegra de recordarla siempre joven, siempre sonriente, sin un semblante desgastado por la vida, tan difícil que es la vida. Se prepara un tecito, hasta hace pocos años nunca había tomado una bebida parecida. Ahora sus gustos eran fiel reflejo de su debil vejez. Brebajes tranquilos, comidas blanditas, todo tibiecito, todo suavecito... ¡qué vida carajo!
Dejas que el aire te despeine un poco, te gusta que corra frío sobre tu cara, que sople fuerte el viento y a la vez despeine a las nubes... cierras los ojos para oír mejor, tu sonido preferido es el viento mezclado con el silencio de una calle tranquila. Abres los ojos y unas lagrimitas se te resbala sin querer, tu mirada sigue la dirección de ese viento cargado de vida y descubres a un viejito bebiendo té en el edificio de enfrente.
Etiquetas:
cuentos,
momentos dignos de inventarse
Agroindustrias Covadonga
Luego pasa que lees un libro y lo terminas y el título nunca pudiste relacionarlo con la historia, tal vez porque al autor se le hizo un detallazo nombrarlo en honor de algo que no tenía ni la mínima relación con lo que estaba escribiendo, o simplemente porque eres algo estúpido para sacarle la idea profunda a la lectura.
Un ejemplo de lo anterior pero en película, es una de Raigadas que se llama Japón y que según la versión que me contó un aspirante a cineasta, fue nombrada así sin tener nada que ver con la trama de la historia porque el director no quería que se tuviera un juicio previo de la cinta, así que un nombre que no hiciera alusión a ella para nada era buana manera de verla sin ideas preconcebidas... no he visto la película, así que no se que tan cierto sea aquello, por ahora confío en esa versión.
Un ejemplo de lo anterior pero en película, es una de Raigadas que se llama Japón y que según la versión que me contó un aspirante a cineasta, fue nombrada así sin tener nada que ver con la trama de la historia porque el director no quería que se tuviera un juicio previo de la cinta, así que un nombre que no hiciera alusión a ella para nada era buana manera de verla sin ideas preconcebidas... no he visto la película, así que no se que tan cierto sea aquello, por ahora confío en esa versión.
Etiquetas:
juro que iba a escribir otra cosa
1/03/2008
Suscribirse a:
Entradas (Atom)