7/28/2007

Los dilemas de la caída libre



Se puede sentir bonito...
pero ¿y si caes de boca?

giving up

En una noche como esta se me ocurre
pisar el suelo con firmeza y ya parar de divagar
La luz no ayuda para que mire el derrumbe,
mas los pedazos de cemento se sienten al caminar...

Pararé el intento de arreglar todo de nuevo,
Esperando llevo demasiado tiempo.
Hoy me rindo sin pensar en lo que pueda ser
Tengo en mente la fatalidad de lo imposible...
Ya no creo que lo nuestro vuelva a ser igual,
he perdido un par de años,
pero aun siguen los daños sin sanar.

Cuando se pierde el optimismo de nuestras pláticas de ayer
por un ahora de separación más grande que el atardecer
ya no hay motivos para aguardar un cambio de opinión...
hoy me rindo para siempre, hoy me rindo con razón.

7/22/2007

espíritu marino

Así será... como siempre ha sido
Tú no dejas de estar en todos los sentidos.
Ya no eres humano
tú ya eres esencia
y viaja tu presencia
por donde pasa el mar.

Fuimos hasta la playa
para hablar con tu yo,
perseguimos el agua
cuando ya no había sol.
No hace falta la luz
para verte llegar,
porque hueles a sal
y te sientes arena.

Tu perfume llena la noche,
y nos hablas mientras calla el aire,
cuantas ganas me dan de abrazarte,
pero tu eres hoy
cuerpo de marea.

7/20/2007

20/07/07

El sol, como siempre cegador, no me dejo mirarte... o serías tu mismo el que se puso en medio del aire, y por eso jamás volverás a estar tan claro para mí.

No se, yo lo aceptó no se, como podre quedarme.... si tu insistes huir, nunca podré alcanzarte, y por eso rendirme no suena tan desilusionador...

Y mientras nos perdemos de vista una vez más.
en mi no morirá la esperanza de ser de tí.
Y cuando tanta luz no nos deje mirar un poco más allá
en mi aún quedará la esperanza llamada tú.

Tal vez hoy no es mi día tampoco...
Tal vez nada tiene que ver con ser locos,
Un instante durará la eternidad de la mañana que te ví por vez primera, navegando mis ideas... sin dejarlas para siempre nunca ya.

7/12/2007

Incidente

Es raro ver a un desconocido dormido y acercarte a olerle el cabello. Siempre lo pensé así... bueno, mejor dicho nunca lo pensé así porque jamás se me habría ocurrido semejante cosa; pero ella me llamó mucho la atención, de una manera extremadamente rara.
Estabamos en la terminal del Norte por ahí de las 2 de la mañana. Isabel y yo teníamos que estar en San Luis Potosí muy temprano porque nos habían invitado a la boda de Alejandro su primo. Gracias al caracter caprichoso de Isa nuestro camión salía hasta las 4 de la mañana. A fuerzas quiso esperar la corrida del autobús de lujo... yo siempre he dicho que esa mujer es una mamona.
Como además de todo ella es muy independiente se le hizo fácil decirme que iba a darse una vueltecita por ahí en lo que salía el camión. Después de pedirle con toda la amabilidad que me fue posible que no anduviera caminando sola por la terminal porque era peligroso, me dejó parado en medio de la sala de espera de Omnibus de México tras darse la vuelta indignada por mi sugerencia. Pinche feminista.
Me enojé mucho con Isabel, pero no hice el menor esfuerzo de perseguirla. En esos momentos hasta me hubiera dado gusto que le pasara algo por ponerse tan loca.
Me imaginé que un tipo con cara de maleante le arrancaba la bolsa de la mano y que ella gritaba: ¡Pepe, Pepe, ayúdame! y mientras yo me hacía pendejo fingiendo que leía una revista o que estaba durmiendo...
Después de fantasear un poco con la venganza me di cuenta de que debía verme muy extraño parado en medio de la sala de espera, así que me senté en un lugar que estaba cerca. Obviamente me fijé que junto no hubiera otro lugar vacío, para que cuando mi novia regresara de su "paseo", tuviera que sentarse lejos de mí.
Como faltaba mucho tiempo para salir todavía me puse a contar los cuadritos del techo. Siempre que quería matar el tiempo y no había ningún recurso convencional se me ocurría contar lo que fuera. Isabel decía que eso era compulsión, pero qué iba a saber esa pinche vieja. Recuerdo que en la infancia contaba a la gente en la Iglesia durante la misa. Por eso siempre me gustaba sentarme hasta atrás.
Creo que fueron 426 cuadritos en el techo, los conté un par de veces y luego me cansé... miré hacia abajo para descansar el cuello y cuando alcé la vista ahí estaba ella.
El cabello de las mujeres por lo general me da igual, bueno, eso a menos de que lo hayan peinado con algún artefacto de esos que hacen que se vea mejor que por lo general, por eso se me hace raro que me llamara tanto la atención el de ella. Era muy chino, muy largo, voluptuoso diría yo. Le tapaba la mitad de la cara y eso hacía que se viera misteriosa. Me quedé mirándola fijamente hasta que su cabello comenzó a parecerse en mi cabeza a una especie de flor con los pétalos muy abiertos... una flor bonita, una flor libre... una flor perfumada. Miré el reloj de la estación y ya eran las 3:15 de la mañana.
Decidí aproximarme a la chica del cabello de flor antes de que llegara Isabel. Estaba muy dormida, bueno, dormida al menos. No se movía para nada, así que centré toda mi atención en sus chinos largos, como si eso fuera lo único vivo en su persona. Al rededor de ella solo estaban una señora y el que parecía ser su esposo, pero justo a su lado izquierdo todos los asientos estaban vacíos. Obviamente ocupé el más cercano a ella con naturalidad y comencé a estudiar su cabellera más de cerca. Verdaderamente se veía apetecible. Demasiado bella, como para desconfiar que fuera simplemente cabello. Pero ¿cómo puede una mujer tener pétalos en la cabeza?
Me cersioré de que la chica siguiera inmóvil antes de dar el siguiente paso. Como así era le clavé la naríz en los rizos. Olía a Rosas, margaritas y no se que otra flor con olor bonito, porque pues no soy joto para saber a que huele una gladiola. Mientras me llenaba del olor de ese cabello escuché una voz a lo lejos que gritaba algo como: ¡Pepe, Pepe, ayúdame!.. pero probablemente no se trataba de Isabel, porque en primera en este mundo hay un chingo de Pepes, y en segunda Isa sabe cómo cuidarse sola...

7/09/2007

Quiero que no te mueras de ganas de huir
que no te mueras de ganas de herir
cada centímetro de mi absurdo corazón

Quiero que te preguntes por mis huesos
por la huelga de mi risa
Quiero una caricia deliciosa
que supere cualquier otra


Quiero suerte sin error
quiero más de lo que yo
podría dar en un buen día...

Quiero un rizo de tu pelo horrendo
quiero el aire de tu pensamiento...
uno o dos, o dos o más de lo que traes

Quiero tu mano en mi boca
no te arrepientas, no te arrepientas...

y una piel más fuerte que la luz

7/08/2007


Hoy te vi mirar el cielo acostado en el concreto.
No había estrellas, solamente espacio negro.
Tuve ganas de acercarme y acompañarte en el suelo.
Pero ¿cómo iba a hacerlo si traía un vestido nuevo?

7/05/2007

RETRO


Watch out cause here we come
It’s been a while but we’re back with style
So get set to have some fun
We’ll bring you action and satisfaction
We’re the chipmunks
C-H-I-P-M-U-N-K
We’re the chipmunks
Guaranteed to brighten your day
When you feel like a laugh
Give us a call we’ll give you a roll
And if you feel like a song
Tune in to us and sing right along
We’re the chipmunks
Coming on stronger than ever before
We’re the chipmunks
Alvin, Simon, Theodore

Spider man, spider man... where did you go spider man?

El otro día, cansada de ver por enésima vez Legalmente Rubia, me topé en un canal por ahí de los 190s una película llamada algo así como "A primera vista". La agarré en el inicio, lo cual nunca me pasa en realidad, así que decidí "pusharle" al botón info de mi control para ver si valía la pena dedicarle dos horas de mi vida. La sinópsis era más o menos así: Un masajista ciego es animado por un arquitecto de Nueva York a que se someta a una operación para recuperar la vista.
Decidí ver la película y entonces me enteré de que ese arquitecto era más bien una arquitecta y que el ciego era Val Kilmer con el pelo muy pero muy rubio, más bien Brad Pittesco. Lo curioso de la cinta es que cuando el masajista ciego (Kilmer) recupera la vista no puede distinguir entre un reflejo en el espejo y el objeto que lo provoca. O sea que la cuestión tridimensional era bastante desconcertante para el pobre protagonista. Salir a la calle representaba una clase de suplicio para él puesto que después de vivir unos 30 años a ciegas ver tanta saturación a su alrededor parecía como estar en otro mundo, uno muy revuelto.
La arquitecta, con la que comenzó una relación amorosa, lo apoyó en su difícil trance, y una manera de enseñarle lo bello que era ver con los ojos, fue dándole una demostración de la desnudez femenina justo antes de la sublimación de su amor (sexo pues). El ex cieguito masajista le dijo un cumplido tal como: "con que esto es mirar la perfección". Obvio yo dije "ayyyy... que lindo" seguido de un suspiro prolongado... En fin. Lo que se me ocurrió respecto a este punto es deveras deveras el shock de ver un cuerpo desnudo sin estar acostumbrado a concebir esa desnudez como excitanto... jajaja, bueno, no sé. Imagina que nunca has visto una cintura, unas piernas, unas (póngase aquí la parte del cuerpo que más sujestiva le parezca) y derrepente recobras la vista y se te ofrece una dósis de placer carnal... y tú ex ciego no tienes una idea de cómo se ve la carne. Tu mismo cuerpo desnudo debe parecerte una cosa bizarrísima, sobre todo si eres hombre (sí, el cuerpo masculino está raro), porque una cosa es imaginarte las formas después de tocarlas (si te tocabas, que yo creo que sí porque hay que desarrollar los otros sentidos si puedes ver)y otra muy distinta verle el color, los pliegues, y todas esas cosas que la imagen unicamente puede brindarte... pufff!!!!
Casi casi al ciego de nacimiento que recupera la vista se le podría poner un extraterrestre enfrente y a lo mucho él diría: "qué bonito animal... ¿cómo dices que se llama?", porque en el mundo de lo desconocido todo es raro al parejo... en fin en fin...