9/28/2005

kuukidemainen.

Despierto y grito: dios mío, dime que esta no es mi vida,
Que es la realidad alterna, y que aún sigo dormida

Solo para mis únicas verdades, solo para mis únicas mentiras
Mi secreto sentir abro y es tonta melancolía

No me juzguen duramente, no, mi vida no es de ansias
Porque lo que soy realmente somos yo y mis circunstancias

Platicar hoy con la vida no es lo que yo hago mejor,
Pero le diré algún día: “háblame, ya soy mayor”

diálogos reales acerca del color naranja

- a ver , cuál es mi color favorito?
- pues rojo... y el mio?
-negro y azul no?
- claro que no
-ah, ya, naranja... pero no tienes más que una ropa naranja
-no importa, a mi me gusta el naranja en el mundo

9/25/2005

parte 1 de este cuento que tal vez nunca termine

Y de nuevo no podía dormir, llevaba como dos semanas sin pegar los ojos después de las 12:51. Tal vez el asunto no era tan grave después de todo, ya que ese sueño faltante lo recuperaba todos los días después de su primera clase de la tarde; pero su naturaleza complicada lo obligaba a buscar dentro de lo hondo de su mente la razón de aquella falta de sueño más desesperante que trágica.
Miraba el techo, le gustaba hacerlo, así recordaba su infancia buscadora de formas familiares en el blanco tirol. Esta noche había encontrado una decena de rostros con diversas expresiones: alegría, enojo, tristeza... pero sobre todo enojo; explicó esa incidencia de caras iracundas en su imaginación valiéndose de la premisa de que todas ellas eran producto de una proyección de su molestia por no poder pegar los ojos a la hora que todos los que viven a dos meridianos a la redonda lo hacen.
Ahora su vista saltaba del pasillo oscuro que se asomaba tras la puerta entreabierta al póster que tenía en la pared de enfrente; el de la película que tanto lo cautivó porque narraba un Apocalipsis provocado por un virus extraño que apareció de la nada y había hecho de la raza humana unos seres tan desagradables en aspecto como el los adivinaba en el interior. Lo que pasa es que Guillermo siempre estaba hablando de la decadencia del ser, y de algún modo, tal vez cruel y por demás extraño, añoraba que toda aquella podredumbre llegara a su muy merecido final.
Así, carburando ideas de todo tipo, que se tejían en una retahíla de más y más relaciones entre el pensamiento previo y el elemento del mismo que desataría el siguiente, pasaba sus noches de insomnio, siempre creyendo que esa falta de descanso que le ponía los pelos de punta, se debía a alguna razón enterrada en algún recoveco de su muy extraña cabeza, tan llena de toda clase de cosas.
Eran las cuatro de la mañana y no sabía que hacer, había repasado en voz muy queda sus canciones favoritas, una tras otra, tratando de descubrir en sus letras algún nuevo significado que sólo se haría manifiesto en una noche de obligada vigilia. Decidió entonces prender la lámpara que se ocultaba tras la cabecera de la cama para así poder leer alguno de los muchos libros que nunca había logrado terminar, por falta de tiempo según decía. Cuando abrió “el péndulo de Foucault” de Eco, ya estaba completamente resignado a que no dormiría ni un minuto más esa noche, de otro modo habría seguido acostado en la penumbra de su habitación repleta de planos y maquetas.
Buscó la separación que le marcaría el sitio donde había abandonado la lectura algunas semanas antes de que comenzara el insomnio, presintió que debería retomar el texto desde el principio por la calidad del libro, pero aún así tenía la esperanza de recordar algo sustancial de la historia. Ahí fue que notó un extraño separador entre las hojas color crema.
Esa fotografía le era del todo familiar, recordaba cuándo había sido tomado, bajo qué circunstancias y porqué Helena había salido con esa expresión tan peculiar, lo que no sabía era cómo demonios había olvidado romperla junto con las otras.
El día que se dieron cuanta que eran demasiado extraños como para siquiera caerse bien, Guillermo llegó notoriamente molesto a su casa, azotó cuanta puerta se atrevió a estorbar su trayectoria y no reparó en ninguna razón del sentimiento para no tirar al suelo todos esos recuerdos de un mes lleno de altibajos, desilusiones y una intensidad tan desconcertante que difícilmente podía explicar ese preciso instante de su vida. Arremetió en contra de todo lo que significaba haberla conocido, golpeó la pared con el puño y después de sobarse de modo ingenuo y pueril se dio cuenta de que nada bastaría para borrarla porque ahora resultaba que cada canción que conocía le recordaba aunque fuera una de las pecas de su hombro; peor aún las melodías que escuchaban en su auto saliendo de la escuela, y que les servían de música de fondo para exaltar su muy arraigada y compartida tendencia de crear un soundtrack de la vida...

Escrito hace algún tiempo

Me siento tranquila, contenta, segura
Pero y si tuviera miedo?... ahí llega mi duda.

Del estremecimiento lejano
Ya sólo llega a l recuerdo
Un remordimiento temprano
Que sepulta el calor de tu cuerpo

El sosiego a mi ha venido
con su amnesia de temores
... pero y si tuviera miedo
mis días podrían ser mejores?

Ese afán de serlo todo
En tu vida y en tu mente
Se disipa de algún modo
Y mi afán ya es diferente.

La confianza en el futuro
Cierra huecos en mi alma
...pero y si tuviera miedo
gozaría de extraña calma?

Esos besos ya no duelen
Ni el fracaso de lo extraño
Ni saber que por tenerte
Me hice mal y te hice daño

Me perdono cada cosa
Cada error, cada mentira
Pero... y si tuviera miedo...
Cerraría mejor la herida?

Ya te miro y nada es cierto
El temblor de ayer no existe
Esos sueños están muertos,
y ni en la memoria viven

miedo no le tengo a nada
ni a mi vida, ni a mi suerte
solo temo a que me creas
si niego miedo tenerte.

9/23/2005

aweblog!!!!!!!!

http://www.aweblog.org/?p=64

9/13/2005

eso que él dijo

"hoy me desperté y pensé que todo iría bien,
pero entonces comenzó a llover"

9/12/2005

le tengo miedo a tu manera de mirarme a veces
a las palabrass que tall vez dirás si no ando con cuidado;
a las mañanas y a los discos que tanto te traen aquí
y a esa sensación tan ruin.

le tengo miedo a tus caricias cuando las das y no las ddoy
a tus cuarenta muletillas, a mi total indecisión
a escribir porque te quiero y quede blanco el papel...

le tengo miedo a mi misma forma de ser
a que una cruel tarde no me veas y yo te quiera ver
a mi infame estupidez, a la forma en la que se
que contigo, nunca me podra ir bien.

En la cara le cae

"hagamos de cuenta que no existimos,
que nunca nos conocimos..."

avalancha

nunca tendrás una respuesta mejor, que una pregunta que me cause ansiedad...
nunca sabré realmente qué siento yo, cuando no quiero sentir nada más....
nunca andaré los senderos del sol, porque la oscuridad se vuelve mi hogar...
nunca diré lo que pienso porque a veces odio tener que pensar...

todo una contradicción, todo extraño concluir; mis sonrisas y mis lágrimas no hablan de verdad.
todo una eterna ilusión de saber qué es lo que hago, cuando lo que no recuerdo es lo que soy de verdad...

9/06/2005

Hoy aprendí que

Idealizar es malo, basar la alegría en eso es peor... porque la existencia se vuelve frágil.

9/04/2005

así de bonito va mi ensayo sobre diversidad familiar....

Después de lo manifiesto
y el terror de las certezas
Regresamos a ese punto
Que carece de respuestas

Donde una mirada esquiva
Significa tantas cosas
Tan distintas, tan confusas
tan latentes...tan hermosas

No saber si tus sonrisas
Dicen algo que no veo
Hace que muera de prisa
por verte reír de nuevo

La tibieza de las frases
Que diriges de repente
Mejor cubre de disfraces
para no escuchar de frente

Pues yo sé que no funciona
hablar en sentido recto
porque para unas personas
no saber el sí, es perfecto...

No me digas si me quieres,
para qué si no hay motivos...
No des título a las cosas
mejor... puntos suspensivos.