5/30/2008

Algo así

Como tu suspiro que se escucha lejano, tanto que suena a una promesa dicha con sentimiento que fue apagada por la realidad de la falta de convicción, así se oye el palpitar de la noche mientras la música ya no llena los vacíos de la angustia.
Como la angustia que no es angustiante, que penetra las fibras del alma, trayendo la necesidad de dar una bocanada más, aunque el gusto sea amargo, aunque dure la noche entera y te haga despertar con remordimiento.
Como la negación que se apodera de las mañanas, más de las tardes, un poco menos de las noches, cuando la calma simplemente puede fabricarse como un artificio de avasión, como evitar un pensamiento que tortura y acumular su efecto.
Como la desesperación de la ira, que aniquila las entrañas y provoca que una lágrima maligna brote, que los modales no importen y que todo el esfuerzo por contener la calma se pierda en un dolor autoinfligido.

5/09/2008

hiéreme hasta el final.

Desgárrame la piel... no ves que aún sobrevivo?
si me quieres perder, yo sin tí ya estoy perdido.
Encajame tu cuchillo más filoso y mortal,
nada puede cambiar, todo ya me da igual.

No te vayas a ir, sin acabar con lo queda de mí,
te sentirás mejor, el odio tal vez muera así.
asfixiame con tu perfume ácido, maligno, con tu aliento...
hazme morir sin preocuparte, que al final yo ya estoy muerto.

Destroza mi fe en el futuro, las promesas de un día después;
acaba con nuestro pasado plagado de sueños, ya!, de una vez!
Termina tu infame venganza antes que me ponga de pie,
y note que dar un sólo paso lejos de tí... nunca podré.

noches así

No te olvides de la luna de ayer...
o de ese ayer, hace ya mucho tiempo,
como te hacía el viento estremecer,
más por su fuerte sonar
que por el frío intenso.

Recuerda la lluvia tranquila,
su sabor que no contamina,
un beso que ya se borró de tus labios,
de tu boca, que es dulzura

Vendrán otras noches así de perfectas,
vendrán pero nunca serán como esa,
la vida es distinta, es sólo belleza
si a tu lado está la persona corecta...
y nunca jamás volveremos a estar.

tú, mi canción

Vamos a vernos bien, con ojos atentos,
para entender por qué nos gustamos tanto;
tal vez la razón queda más allá
que un caparazón que cubre el atardecer que llevamos en el pecho,
y la música que mueve nuestros cuerpos cada que nos vemos.

Si se trata de hablar de la efervecente sensación
que recorre mi cuerpo sin razón cuando tocas mi piel,
tengo tantas teorías que decir,
pero pocas las creo, porque así
simplemente me pone tu canción
derramada en mi ser.

Toca una tonada con la mente,
juro que la letra me sabré...
así pasa cuando se une la gente
que esta escrita en partitura
para sonar junta,
para volverse música.

No niegues la realidad de esta vida armónica,
tu corazón palpita mi canción y se que nadie en el mundo como yo
puede hacerte sentir que todo tiene de fondo un tarará...

Más allá de las ideas y de todo lo demás,
existe una cuestión tan natural entre los dos,
que sólo Dios la pudo hacer sonar.

Toca una tonada con la mente,
juro que la letra me sabré...
así pasa cuando se une la gente
que esta escrita en partitura
para sonar junta,
para volverse música.

5/07/2008

rewind

Te voy a besar para recordar la noche de hace un mes,
la noche de la primera vez.
Y debe pasar, despacio y sin hablar,
con la persuasión que brinda la diversión del azar.
Y luego sonreiré como al día siguiente,
de aquella ocasión que besé sin razón tu boca una y otra vez.

5/03/2008

confianza

Cuenta una historia que una tarde un célebre Santo caminaba por las calles de la ciudad en donde predicaba la palabra de Dios. Derrepente un hombre que caminaba por la misma calle que el Santo gritó dirigiéndose a él:
- Hey, mire, un puerco volando!
El Santo miró hacia el cielo, lo que provocó la risa de los que estaban presentes. El hombre que había gritado se burló diciendo:
- Que tontería! cómo es que tú pudieras creer que un puerco estaba volando!
A lo que el Santo con toda sinceridad contestó:
- Prefiero creer que los puercos vuelan, a creer que un cristiano pueda mentir.

La confianza es ciega, tratemos pues de no abrirle los ojos con alguna mentira que dañe la fé en nuestros amigos.