- Maldición, odio el 14 de febrero...
- Yo también, de hecho estoy vendiendo boletos para una reunión de solteros amargados que voy a hacer ese día.
- ¿Oye y puedo ir?
- Claro
- Bueno, pero dame dos boletos por si encuentro con quien ir.
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2/08/2009
1/23/2009
El Requiem
La muerte se hizo presente en dos ocasiones, y finalmente los mató...
Etiquetas:
leyenda,
torturas personales
1/09/2009
El atardecer según M y E
M.- Atardecer lleno de espacio
digno de ser recuerdo eterno:
pues el color cambia despacio
y el cielo azul se vuelve infierno.
E.- Siente la piel que se hace tarde,
el sol se va, nos dice el ojo,
aunque uno cree que el viento arde
pues sólo existe el aire rojo
M.- El horizonte: un haz de fuego,
vuelve al añil el tinte escaso
¿Será que el sol muestra su ego
antes de huir tras el ocaso?
E.- O si se enciende el firmamento
y todo alrededor es llama
¿es porque Dios pinta el momento
en que a los hombres Él más ama?
M.- Mira Emmanuel... la noche obscura
pronto pondrá fin a este día.
Haz del instante que no dura
perpetuidad, ¡fotografía!
(Click)

La Foto que tomó E
digno de ser recuerdo eterno:
pues el color cambia despacio
y el cielo azul se vuelve infierno.
E.- Siente la piel que se hace tarde,
el sol se va, nos dice el ojo,
aunque uno cree que el viento arde
pues sólo existe el aire rojo
M.- El horizonte: un haz de fuego,
vuelve al añil el tinte escaso
¿Será que el sol muestra su ego
antes de huir tras el ocaso?
E.- O si se enciende el firmamento
y todo alrededor es llama
¿es porque Dios pinta el momento
en que a los hombres Él más ama?
M.- Mira Emmanuel... la noche obscura
pronto pondrá fin a este día.
Haz del instante que no dura
perpetuidad, ¡fotografía!
(Click)
La Foto que tomó E
Etiquetas:
inspiración,
la foto,
leyenda,
momentos dignos de inventarse,
odas viciosas viscosas
1/02/2009
Mientras escuchaba un coro
Como jamás imaginaron que moriría, pues cuando se mira el sol nadie piensa en la noche, se pusieron a hacer miles de planes de las cosas que debían hacer juntos, pues con tan buena compañía serían gloriosas. En la lista había muchísima música que escuchar, muchísimo cine que ver, muchísmos lugares a donde ir. Pero un día, antes de hacer todo eso, se murió.
Frente a tantas promesas inconclusas a quien no murió le dio la impresión de que sería un desperdicio dejar intactos los planes; así que se dispuso a disfrutar de aquellos placeres pensados para dos, en soledad o en compañía de otra persona. Valió la pena hacerlo porque a lo largo de los años escuchó mucha música bella, vio muchas películas fabulosas y visitó muchos lugares impactantes. Fue tanto su disfrute que tiempo después le asaltó el pensamiento de que probablemente si no se hubiera muerto jamás habrían hecho esas cosas juntos, simplemente la lista hubiera aumentado sus dimensiones, así que su muerte no le pareció tan triste en ese momento. Aún así a la vez pensó que había sido muy bueno que hubiera vivido, porque esa lista tan interesante no se le hubiera ocurrido a él solo.
Frente a tantas promesas inconclusas a quien no murió le dio la impresión de que sería un desperdicio dejar intactos los planes; así que se dispuso a disfrutar de aquellos placeres pensados para dos, en soledad o en compañía de otra persona. Valió la pena hacerlo porque a lo largo de los años escuchó mucha música bella, vio muchas películas fabulosas y visitó muchos lugares impactantes. Fue tanto su disfrute que tiempo después le asaltó el pensamiento de que probablemente si no se hubiera muerto jamás habrían hecho esas cosas juntos, simplemente la lista hubiera aumentado sus dimensiones, así que su muerte no le pareció tan triste en ese momento. Aún así a la vez pensó que había sido muy bueno que hubiera vivido, porque esa lista tan interesante no se le hubiera ocurrido a él solo.
12/03/2008
La carta más hermosa jamás entregada...
Una noche me pasó algo inusual. Una persona me inspiró a escribir unas palabras de esas que enchinan la piel. Todas pensadas para acariciarle profundamente mientras las leía; todas y cada una de ellas imaginando su rostro al tiempo que se iba llenando el papel donde escribía. La carta remataba con una idea en el último renglón que daba a entender el gran amor que por ese humano sentía. Luego mi firma y ya.
La carta no pudo ser entregada al día siguiente de ser escrita, tampoco el que vino después de ese... pero en ese par de días siguientes la persona que la inspiró no se portó correctamente conmigo. Guardé esa carta con desilusión en una caja de recuerdos pensando en que no debía ser entregada porque el destinatario no la merecía; después de todo esa carta era un pedazo de mi corazón, y de los de más adentro.
La carta no pudo ser entregada al día siguiente de ser escrita, tampoco el que vino después de ese... pero en ese par de días siguientes la persona que la inspiró no se portó correctamente conmigo. Guardé esa carta con desilusión en una caja de recuerdos pensando en que no debía ser entregada porque el destinatario no la merecía; después de todo esa carta era un pedazo de mi corazón, y de los de más adentro.
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