"Todos estamos huyendo de algo, y en la huída tal vez encontremos algo que valga la pena"
Mí
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4/11/2009
2/18/2009
uno del Reforma
Tomaba hoy un café en conocida cafetería mamona (americano obvio porque cuesta $24) y me dispuse a leer un periódico desordenado y manoseado previamente por alto número de personas.
En una columna (género opinativo) llamada algo así como "Sobre política y cosas aún peores" el periodista autor contaba una historia chistosa como preámbulo a un tema político. Como en este blog no se escriben cosas soeces omitiré lo político e iré direcatamente a lo jocoso, que es igualmente soez pero al menos da risa.
Había una vez una chica mexicana que vivía en Estados Unidos. La mujer era profundamente nacionalista; así que un día mientras platicaba con uno de sus pretendientes gringos, le contó: "Soy tan nacionalista que tengo tatuado 5 de mayo en mi pierna derecha" El wey no tenía idea de lo que hablaba esta mujer, a la que llamaré... Isabelle (jejeje); en fin, sin temor a parecer pendejo le gringo preguntó que por qué 5 de mayo. Ella le explicó entonces que ese día había sido la batalla de Puebla y bla bla bla. Los muchachos siguieron platicando y en el curso de la conversación salió a relucir ahora el tema de las mamás. Isabelle muy en confianza le dijo al gringo que en su pierna izquierda tenía tatuado 10 de mayo. No fue necesario que él preguntara la razón porque ella se apresuró a decir "because I always want to remember my mom, and in Mexico people celebrate Mother´s day bla bla bla...". El gringo entonces, ya considerando que sabía mucho de aquella mexicana, le preguntó con toda naturalidad: ¿May I visit you between those dates"...
tan tan
Isabelle, no sirve el link de tu blog, por eso te quise molestar jeje.
En una columna (género opinativo) llamada algo así como "Sobre política y cosas aún peores" el periodista autor contaba una historia chistosa como preámbulo a un tema político. Como en este blog no se escriben cosas soeces omitiré lo político e iré direcatamente a lo jocoso, que es igualmente soez pero al menos da risa.
Había una vez una chica mexicana que vivía en Estados Unidos. La mujer era profundamente nacionalista; así que un día mientras platicaba con uno de sus pretendientes gringos, le contó: "Soy tan nacionalista que tengo tatuado 5 de mayo en mi pierna derecha" El wey no tenía idea de lo que hablaba esta mujer, a la que llamaré... Isabelle (jejeje); en fin, sin temor a parecer pendejo le gringo preguntó que por qué 5 de mayo. Ella le explicó entonces que ese día había sido la batalla de Puebla y bla bla bla. Los muchachos siguieron platicando y en el curso de la conversación salió a relucir ahora el tema de las mamás. Isabelle muy en confianza le dijo al gringo que en su pierna izquierda tenía tatuado 10 de mayo. No fue necesario que él preguntara la razón porque ella se apresuró a decir "because I always want to remember my mom, and in Mexico people celebrate Mother´s day bla bla bla...". El gringo entonces, ya considerando que sabía mucho de aquella mexicana, le preguntó con toda naturalidad: ¿May I visit you between those dates"...
tan tan
Isabelle, no sirve el link de tu blog, por eso te quise molestar jeje.
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2/03/2009
1/26/2009
Mulan Nasrudín
Nasrudín conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.
Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.
- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.
- Entonces, ¿Nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.
Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.
- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.
1/24/2009
Sobre los placeres de afuera, de adentro, de más arriba y de más adentro.
Me dio por pensar (gracias a que hace poco probé un agua de mango deliciosa) que un detalle importante que da sentido a la vida y engrandece la experiencia de vivir es el PLACER. Pero no crea usted que soy una hedonista, vacía, superflua o cosa semejante... ¡no! porque hay de placeres a placeres, de sensaciones agradables a sensaciones exquisitas, y de ahí a sensaciones extasiantes. Justo esa variedad es la que hace que la vida asociada con el placer a veces sea chispita de felicidad, otras luz de felicidad y hasta felicidad explosiva como bomba atómica.
Para hacer una tipología de los placeres yo comienzo por dividirlos en: placeres sensoriales y sentimentales. Osea los placeres de afuera y los de adentro respectivamente.
Los placeres de afuera o eminentemente sensoriales tienen que ver con el placer generado por un estímulo agradable que se aplica a alguno de los cinco sentidos, sin una implicación más profunda que esa sensación.
El placer del gusto tendría que ver con un sabor agradable, como un vino de esos que pueden no ser tan buenos pero uno los disfruta mucho, con unas enchiladas de mole poblano, una tutsi pop, el agua de mango, el arroz con leche... ya quedo claro, creo yo.
El placer del olfato obviamente tendría que ver con olor agradable, que igualmente podría ser un olor a comida que antoja o el típico perfume que resulto exquisito, incluso el olor natural de otra persona o el aroma del pino en navidad.
El placer del oído sería ese maravilloso que genera oír una voz agraciada, el canto de un ave, escuchar la naturaleza, el adagio del concierto de aranjuez. Sonidos que se perciben armoniosos a secas y que son gratos.
El placer del tacto es el de la piel cuando es acariciada, cuando la brisa se impacta en el rostro, sentir la lluvia queda en una tarde calurosa, la sensación de bienestar que proporciona un baño caliente, un orgasmo en términos generales y hasta inclusive esos dolores moderados que generan una sensación agradable en ciertas personas.
Los placeres de la vista también son exquisitos. Ver un hombre guapo por la calle en lo personal siempre me hace sonreír. Cito también un atardecer lleno de colores casi inéditos en el firmamento, ver las diversas tonalidades en la naturaleza, un paisaje hermoso, un arcoiris, estar frente al palacio de Bellas Artes y reconocer que se mira algo que visualmente impone, sin más preguntas, sin referentes más profundos, sólo apreciando la imagen que se tiene enfrente.
Se podría decir por lo anterior que la cuestión sensorial es la más primitiva en cuanto al placer pero ese placer relativamente sencillo puede nutrirse de algunos elementos evocativos de la experiencia y vida personal o social, que lo dotan de una cualidad sentimental , que sería un placer ya no de afuera sino de adentro. Entonces las simples sensaciones del gusto, el tacto, el olfato, la vista y el oído se transforman en placeres más sublimes pues su carga significativa sobrepasa la sensación y el agrado injustificado, y se transforma en un aprecio sensorial nutrido de razones y motivos que respaldan un placer de nivel sentimental.
Por ejemplo:
Un placer sentimental del gusto es que estés comiendo el postre que siempre te preparaba tu abuelita (unos chongos zamoranos por decir alguno) y pese a que es la misma receta, los mismos ingredientes y demás, no te sabe tan bien como si lo hubiera preparado tu abuelita en persona, aunque probablemente sepa justo como el de la señora Chelito (tu abuelita pues); o al contrario, que el sandwich que te hace tu novio puede ser la cosa más simple del mundo, dos panes y una rebanada de jamón pasado, pero para tí tiene un sabor glorioso pues lo hizo el hombre al que amas. También se me ocurre cuando tomas un vino mexicano, que digamos no es el mejor vino que existe, y sientes un apego y agrado muy marcado al sabor de ese terruño nacional pues bebes vino de tu país y eso en sí mismo te deja un muy buen sabor de boca jeje.
El placer sentimental del olfato es uno que particularmente en mi vida desata muchas emociones de intensas. Por ejemplo el olor a limón y mandarina de una crema para el cuerpo que mi mamá me regaló, siempre trae un placer especial cada que lo percibo pues evoca mi viaje a Alemania, ya que me llevé una botellita de esa crema en la maleta y me la ponía todos los días por el frío. El olor a frgancia de caballero (jejeje) también es muy evocativo si es que tienes asociado determinado aroma con determinado varón. El olor del pino de navidad que ya mencioné antes, en mí provoca además de un placer sensorial uno de carácter sentimental pues representa mis recuerdos navideños y una época feliz y llena de ilusión. A veces a mí en pleno enero me llega un olor a primavera, incluso hay días raros en los que me huele al año 2005... extraño es, y muy sentimental también.
El placer sentimental del oído es uno brutal. Empezaré por referirme a la música.
Probablemente han escuchado por ahí que de todas las bellas artes la más inmediata en cuanto a comprensión y grado de conmoción en los seres humanos es la música. El efecto de ésta es evocativo por naturaleza; una melodía puede recordar infinidad de cosas en un ser humano. La música también hace soñar, hace pensar en cosas que nunca se nos habrían ocurrido; despierta la imaginación, hace llorar, hace reír, hace que uno le suba al volúmen para que el fuego del sentimiento arda con toda libertad.
En el cine la música es herramienta fundamental, ya que gracias a esta se acentúan los sentimientos y se crea la atmósfera ideal para manipular el alma del espectador y dirigir la emoción hacia donde se desea. La música también es narrativa, cuenta historias. Un ejemplo de esto lo ví en una película sobre la vida de Beethoven, en la que un discípulo le pregunta, tras oírlo tocar determinada pieza musical, en qué se inspiró para componerla; a lo que Beethoven responde: "Esta obra refleja la angustia que invade a un hombre porque no puede encontrarse con su amada ya que la rueda del carruaje en el que viajaba se atoró en el fango"... y ya sea que uno escuche la pieza y piense en eso (lo cual es improbable) o no lo haga, una historia saldrá de las notas, la que sea más comprensible al que escucha, la que se relacione con él; su propia historia.
Otro placer sentimental que en lo personal relaciono con el oído es el escuchar el Himno Nacional Mexicano, ya que por su letra, su música, pero sobre todo por lo que representa, llega a enchinar la piel en ciertas ocasiones; tiene una carga emotiva profunda.
El placer sentimental del oído también tiene mucho que ver con las voces. Se da cuando llegas a amar el sonido que emite otra persona, ya sea su manera de reír, de suspirar, ¡de roncar inclusive!
También cuando el amo encuentra gran placer en el ladrido de su perro por el simple hecho de que adora al animal, aunque el sonido no sea grato en absoluto sino todo lo contrario.
Y ahora el tacto y lo sentimental. Vaya placer intenso, grande. Éste lo voy a circunscribir al amor. (no porque sólo se encuentre en él, sino porque es antojo mío enfocarlo así jeje)
Ya hablaba antes de las caricias; éstas por ser sutiles, quedas, tiernas, agradan al cuerpo. Pero cuando son caricias del ser amado tienen una cualidad sentimental, la del amor, la pasión, la entrega, la devoción. Al igual que los besos, al igual que los abrazos, las caricias siempre pueden sentirse bien pues su propósito es estimular y consentir a la piel, pero cuando todas esas muestras de afecto y confianza vienen inyectadas de amor por la persona que nos las ofrenda, se vuelven un universo distinto, extasiante, placer consumado. Tocan el acorazón.
Es como cuando uno de puberto o adolescente encuentra enorme placer en tocar o siquiera rozar la mano del objeto de deseo que nos hechiza en ese tiempo. Lo sensorial es tan sutil, y lo sentimental tan contundente...
Finalmente el placer sentimental de la vista en primer lugar lo enfoco al arte pictórico, escultórico, arquitectónico, fotográfico y dancístico, y en segundo lugar a los rostros significativos, los lugares, los objetos, y los animales que represntan placer por motivos personales o sociales.
Me considero admiradora de la arquitectura Gaudiana porque representa la naturaleza, la imitación de sus formas, colores, ritmo; pero también porque engloba un alto simbolismo religioso (en la Sagrada Familia por ejemplo). Admiro esa arquitectura porque en primera instancia y sin reflexionar me parece bella; así de golpe la veo y me parece un sueño. En segundo lugar me encanta porque tras reflexionar acerca de ella me parece aún más bella por los significados que se esconden en los materiales, las dimensiones, los colores.
Los lienzos del zodiaco de Jofrah Boschart me gustan más por la intrincada simbología esotérica que contienen, que por su belleza que a algunos impacta en un inicio. Para mí poseen armonía visual tras comprenderlos y no antes de ello. Mis ojos los valoran por el significado asociado a las formas retratadas; el placer surge gracias a ello.
Entre lo placentero/visual/sentimental también mencioné hace unas líneas a los objetos. Existen cosas que por el simple hecho de mirarlas provocan placer a ciertas personas: como una colección. Me imagino el sentimiento de orgullo y apego que debe sentir el coleccionista por el simple hecho de contemplar esos objetos especiales que para su gusto merecieron ser apartados del caótico resto de objetos distintos a ellos. También hay otros objetos como los libros o como las cartas, que más allá de su lectura repetida causan placer al contemplarse y ya, esto por significados muy particulares que las personas les atribuyen.
Algo también muy típico en esta cuestión del placer visual sublimado es cuando uno encuentra bello e insuperable estéticamente a algún ser determinado (no importa si lo es en verdad o no). En ocasiones una persona ve a otra con los ojos y también la ve con el sentimiento del amor, y éste último indudablemente es el filtro embellecedor por excelencia y el mejor photoshop que existirá jamás. Así que el caso anterior el placer visual sentimental se vuelve mucho más sentimental que visual.
Además de los placeres sensoriales y sentimentales (placeres de afuera y placeres de adentro) existen los placeres intelectuales , que yo llamo placeres de más arriba (refiriéndome a que son más elevados que los dos anteriores). También ocasionalmente se les nombra: "orgasmos intelectuales".
Estos los describiré en función de ciertas circunstancias determinadas, tales como: el darse cuenta de algo, entender la complejidad que se escondía en un tema, leer la frase que perforó el espíritu, el comprender un misterio, el platicar de modo estimulante con alguien, aproximarse al saber ancestral y notar la grandeza del hecho en algún detalle tal vez insignificante, sentir que uno aprende, percibir que los pensamientos se vuelven claros. Este placer intelectual viene a ser de algún modo descubrir alguna porción de "la verdad" oculta en el universo.
También existe otra clase de placer: el mal sano (que nombro placer de más adentro porque tiene que ver con el inconciente oculto del hombre jeje). Este surge gracias a la frustración, la envidia o el odio; es decir gracias a ciertos sentimientos negativos que nuestro inconciente o nuestra psique dañada no interpretan como indeseables, y por ello deja desarrollarse hasta dar origen a placeres retorcidos tales como alegrarse del mal ajeno, de la muerte de alguien, de que truenen los noviazgos, de que a los gringos les tiraran las torres gemelas, de que tu amigo repruebe el examen, de que quiebre la tienda de zurdos de tu vecino... jajaja, cosas por el estilo, y por supuesto existen casos peores de este placer como el gusto por matar, el agrado de hacer daño, que resulte excitante violar a alguien y otros placeres igualmente aberrantes.
Hasta aquí llega mi descrpción del placer, no dudo que existan otras formas en que este se presenta y que pueden dar pie a una clasificación menos improvisada.
Como despedida transcribo una frase, que viene mucho al caso, de Ernest Von Fenchstersleben:
"Sin dolor no se forma el carácter; sin placer no se forma el espíritu"
Para hacer una tipología de los placeres yo comienzo por dividirlos en: placeres sensoriales y sentimentales. Osea los placeres de afuera y los de adentro respectivamente.
Los placeres de afuera o eminentemente sensoriales tienen que ver con el placer generado por un estímulo agradable que se aplica a alguno de los cinco sentidos, sin una implicación más profunda que esa sensación.
El placer del gusto tendría que ver con un sabor agradable, como un vino de esos que pueden no ser tan buenos pero uno los disfruta mucho, con unas enchiladas de mole poblano, una tutsi pop, el agua de mango, el arroz con leche... ya quedo claro, creo yo.
El placer del olfato obviamente tendría que ver con olor agradable, que igualmente podría ser un olor a comida que antoja o el típico perfume que resulto exquisito, incluso el olor natural de otra persona o el aroma del pino en navidad.
El placer del oído sería ese maravilloso que genera oír una voz agraciada, el canto de un ave, escuchar la naturaleza, el adagio del concierto de aranjuez. Sonidos que se perciben armoniosos a secas y que son gratos.
El placer del tacto es el de la piel cuando es acariciada, cuando la brisa se impacta en el rostro, sentir la lluvia queda en una tarde calurosa, la sensación de bienestar que proporciona un baño caliente, un orgasmo en términos generales y hasta inclusive esos dolores moderados que generan una sensación agradable en ciertas personas.
Los placeres de la vista también son exquisitos. Ver un hombre guapo por la calle en lo personal siempre me hace sonreír. Cito también un atardecer lleno de colores casi inéditos en el firmamento, ver las diversas tonalidades en la naturaleza, un paisaje hermoso, un arcoiris, estar frente al palacio de Bellas Artes y reconocer que se mira algo que visualmente impone, sin más preguntas, sin referentes más profundos, sólo apreciando la imagen que se tiene enfrente.
Se podría decir por lo anterior que la cuestión sensorial es la más primitiva en cuanto al placer pero ese placer relativamente sencillo puede nutrirse de algunos elementos evocativos de la experiencia y vida personal o social, que lo dotan de una cualidad sentimental , que sería un placer ya no de afuera sino de adentro. Entonces las simples sensaciones del gusto, el tacto, el olfato, la vista y el oído se transforman en placeres más sublimes pues su carga significativa sobrepasa la sensación y el agrado injustificado, y se transforma en un aprecio sensorial nutrido de razones y motivos que respaldan un placer de nivel sentimental.
Por ejemplo:
Un placer sentimental del gusto es que estés comiendo el postre que siempre te preparaba tu abuelita (unos chongos zamoranos por decir alguno) y pese a que es la misma receta, los mismos ingredientes y demás, no te sabe tan bien como si lo hubiera preparado tu abuelita en persona, aunque probablemente sepa justo como el de la señora Chelito (tu abuelita pues); o al contrario, que el sandwich que te hace tu novio puede ser la cosa más simple del mundo, dos panes y una rebanada de jamón pasado, pero para tí tiene un sabor glorioso pues lo hizo el hombre al que amas. También se me ocurre cuando tomas un vino mexicano, que digamos no es el mejor vino que existe, y sientes un apego y agrado muy marcado al sabor de ese terruño nacional pues bebes vino de tu país y eso en sí mismo te deja un muy buen sabor de boca jeje.
El placer sentimental del olfato es uno que particularmente en mi vida desata muchas emociones de intensas. Por ejemplo el olor a limón y mandarina de una crema para el cuerpo que mi mamá me regaló, siempre trae un placer especial cada que lo percibo pues evoca mi viaje a Alemania, ya que me llevé una botellita de esa crema en la maleta y me la ponía todos los días por el frío. El olor a frgancia de caballero (jejeje) también es muy evocativo si es que tienes asociado determinado aroma con determinado varón. El olor del pino de navidad que ya mencioné antes, en mí provoca además de un placer sensorial uno de carácter sentimental pues representa mis recuerdos navideños y una época feliz y llena de ilusión. A veces a mí en pleno enero me llega un olor a primavera, incluso hay días raros en los que me huele al año 2005... extraño es, y muy sentimental también.
El placer sentimental del oído es uno brutal. Empezaré por referirme a la música.
Probablemente han escuchado por ahí que de todas las bellas artes la más inmediata en cuanto a comprensión y grado de conmoción en los seres humanos es la música. El efecto de ésta es evocativo por naturaleza; una melodía puede recordar infinidad de cosas en un ser humano. La música también hace soñar, hace pensar en cosas que nunca se nos habrían ocurrido; despierta la imaginación, hace llorar, hace reír, hace que uno le suba al volúmen para que el fuego del sentimiento arda con toda libertad.
En el cine la música es herramienta fundamental, ya que gracias a esta se acentúan los sentimientos y se crea la atmósfera ideal para manipular el alma del espectador y dirigir la emoción hacia donde se desea. La música también es narrativa, cuenta historias. Un ejemplo de esto lo ví en una película sobre la vida de Beethoven, en la que un discípulo le pregunta, tras oírlo tocar determinada pieza musical, en qué se inspiró para componerla; a lo que Beethoven responde: "Esta obra refleja la angustia que invade a un hombre porque no puede encontrarse con su amada ya que la rueda del carruaje en el que viajaba se atoró en el fango"... y ya sea que uno escuche la pieza y piense en eso (lo cual es improbable) o no lo haga, una historia saldrá de las notas, la que sea más comprensible al que escucha, la que se relacione con él; su propia historia.
Otro placer sentimental que en lo personal relaciono con el oído es el escuchar el Himno Nacional Mexicano, ya que por su letra, su música, pero sobre todo por lo que representa, llega a enchinar la piel en ciertas ocasiones; tiene una carga emotiva profunda.
El placer sentimental del oído también tiene mucho que ver con las voces. Se da cuando llegas a amar el sonido que emite otra persona, ya sea su manera de reír, de suspirar, ¡de roncar inclusive!
También cuando el amo encuentra gran placer en el ladrido de su perro por el simple hecho de que adora al animal, aunque el sonido no sea grato en absoluto sino todo lo contrario.
Y ahora el tacto y lo sentimental. Vaya placer intenso, grande. Éste lo voy a circunscribir al amor. (no porque sólo se encuentre en él, sino porque es antojo mío enfocarlo así jeje)
Ya hablaba antes de las caricias; éstas por ser sutiles, quedas, tiernas, agradan al cuerpo. Pero cuando son caricias del ser amado tienen una cualidad sentimental, la del amor, la pasión, la entrega, la devoción. Al igual que los besos, al igual que los abrazos, las caricias siempre pueden sentirse bien pues su propósito es estimular y consentir a la piel, pero cuando todas esas muestras de afecto y confianza vienen inyectadas de amor por la persona que nos las ofrenda, se vuelven un universo distinto, extasiante, placer consumado. Tocan el acorazón.
Es como cuando uno de puberto o adolescente encuentra enorme placer en tocar o siquiera rozar la mano del objeto de deseo que nos hechiza en ese tiempo. Lo sensorial es tan sutil, y lo sentimental tan contundente...
Finalmente el placer sentimental de la vista en primer lugar lo enfoco al arte pictórico, escultórico, arquitectónico, fotográfico y dancístico, y en segundo lugar a los rostros significativos, los lugares, los objetos, y los animales que represntan placer por motivos personales o sociales.
Me considero admiradora de la arquitectura Gaudiana porque representa la naturaleza, la imitación de sus formas, colores, ritmo; pero también porque engloba un alto simbolismo religioso (en la Sagrada Familia por ejemplo). Admiro esa arquitectura porque en primera instancia y sin reflexionar me parece bella; así de golpe la veo y me parece un sueño. En segundo lugar me encanta porque tras reflexionar acerca de ella me parece aún más bella por los significados que se esconden en los materiales, las dimensiones, los colores.
Los lienzos del zodiaco de Jofrah Boschart me gustan más por la intrincada simbología esotérica que contienen, que por su belleza que a algunos impacta en un inicio. Para mí poseen armonía visual tras comprenderlos y no antes de ello. Mis ojos los valoran por el significado asociado a las formas retratadas; el placer surge gracias a ello.
Entre lo placentero/visual/sentimental también mencioné hace unas líneas a los objetos. Existen cosas que por el simple hecho de mirarlas provocan placer a ciertas personas: como una colección. Me imagino el sentimiento de orgullo y apego que debe sentir el coleccionista por el simple hecho de contemplar esos objetos especiales que para su gusto merecieron ser apartados del caótico resto de objetos distintos a ellos. También hay otros objetos como los libros o como las cartas, que más allá de su lectura repetida causan placer al contemplarse y ya, esto por significados muy particulares que las personas les atribuyen.
Algo también muy típico en esta cuestión del placer visual sublimado es cuando uno encuentra bello e insuperable estéticamente a algún ser determinado (no importa si lo es en verdad o no). En ocasiones una persona ve a otra con los ojos y también la ve con el sentimiento del amor, y éste último indudablemente es el filtro embellecedor por excelencia y el mejor photoshop que existirá jamás. Así que el caso anterior el placer visual sentimental se vuelve mucho más sentimental que visual.
Además de los placeres sensoriales y sentimentales (placeres de afuera y placeres de adentro) existen los placeres intelectuales , que yo llamo placeres de más arriba (refiriéndome a que son más elevados que los dos anteriores). También ocasionalmente se les nombra: "orgasmos intelectuales".
Estos los describiré en función de ciertas circunstancias determinadas, tales como: el darse cuenta de algo, entender la complejidad que se escondía en un tema, leer la frase que perforó el espíritu, el comprender un misterio, el platicar de modo estimulante con alguien, aproximarse al saber ancestral y notar la grandeza del hecho en algún detalle tal vez insignificante, sentir que uno aprende, percibir que los pensamientos se vuelven claros. Este placer intelectual viene a ser de algún modo descubrir alguna porción de "la verdad" oculta en el universo.
También existe otra clase de placer: el mal sano (que nombro placer de más adentro porque tiene que ver con el inconciente oculto del hombre jeje). Este surge gracias a la frustración, la envidia o el odio; es decir gracias a ciertos sentimientos negativos que nuestro inconciente o nuestra psique dañada no interpretan como indeseables, y por ello deja desarrollarse hasta dar origen a placeres retorcidos tales como alegrarse del mal ajeno, de la muerte de alguien, de que truenen los noviazgos, de que a los gringos les tiraran las torres gemelas, de que tu amigo repruebe el examen, de que quiebre la tienda de zurdos de tu vecino... jajaja, cosas por el estilo, y por supuesto existen casos peores de este placer como el gusto por matar, el agrado de hacer daño, que resulte excitante violar a alguien y otros placeres igualmente aberrantes.
Hasta aquí llega mi descrpción del placer, no dudo que existan otras formas en que este se presenta y que pueden dar pie a una clasificación menos improvisada.
Como despedida transcribo una frase, que viene mucho al caso, de Ernest Von Fenchstersleben:
"Sin dolor no se forma el carácter; sin placer no se forma el espíritu"
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a riesgo de equivocarme,
citando a,
Vagas meditaciones
1/21/2009
Daisy Fuller, Benjamin Button
DF- Sleep with me
BB- Absolutely
Lloré con esta película, y eso me hizo feliz. La música fue justo la que debía ser... y qué más decir.
Pocas veces lloro en el cine, ahora no recuerdo otra ocasión, pero qué gusto ver algo que te mueva el corazón y te haga suspirar, o sonreir sencillamente.
Sentir es un regalo increíble, lo he aprendido, lo creo con fervor.
"Siento" (impresionante)
BB- Absolutely
Lloré con esta película, y eso me hizo feliz. La música fue justo la que debía ser... y qué más decir.
Pocas veces lloro en el cine, ahora no recuerdo otra ocasión, pero qué gusto ver algo que te mueva el corazón y te haga suspirar, o sonreir sencillamente.
Sentir es un regalo increíble, lo he aprendido, lo creo con fervor.
"Siento" (impresionante)
1/11/2009
Melvin Udall
"Apenas una persona se da cuenta de que necesitas su presencia, comienza a amenazarte con irse"
1/02/2009
El Padrino II

Acabo de ver por enésima vez la película dos del Padrino... y me hizo pensar y pensar y pensar por qué a todo el mundo que la ha visto, o al menos a las personas que les he preguntado, les causa una fascinación tan particular, al grado de llegar a idolatrar a personajes como Vito y Michael Corleone pese a reconocer que son unos verdaderos malditos.
Una de las cosas especiales de esta película es que se manejan dos tiempos: el de Michael y el de Vito. Si se da por sentado que uno ya vio la primer película, entonces esta segunda es verdaderamente rica en detalles. Para apreciar el pasado de Vito antes que nada tienes que tener una idea de quién fue Vito cuando dominaba la mafia, de esta manera surge esa admiración en algunas personas puesto que su infancia estuvo llena de drama y tragedia, y pese o debido a eso desarrolló una astucia y valor sobrenaturales, que posteriormente hacen que se convierta en el padrino. Hablando de Michael, en la película dos ha llegado a consolidarse completamente como Don Corleone, carente de escrúpulos y astuto como su padre. Estos rasgos por si mismos podrían causar cierta admiración de parte de la gente, porque ser el Padrino es ser un hombre de éxito, Don chingón como dirían por ahí; pero lo que a mí me asombra de Michael es su frialdad en ciertos momentos; siempre dejando muy a la vista su lado humano, pero siendo contundente a la hora de tomar decisiones fuertes, porque matar a un enemigo traidor es fácil, pero cuando se trata de la familia... ahí está lo complejo, yo personalmente sufro bastante esa parte de la película en la que decide matar a Fredo.
Otro factor de la cinta que la hacen lo máximo es la venganza está presente en ciertos momentos, los protagonistas Vito y Michael logran equilibrar el universo haciendo pagar a los desgraciados que les hicieron sufrir penurias (sobre todo en el caso de Vito), lo cual reconforta el corazón del espectador y hace que sienta un alivio pues las cuentas quedan saldadas.
Y si ahora hablamos de esas cualidades que le dan un toque mágico a la cinta, hay que nombrar en primer lugar la música que acompaña ciertas escenas, pues es bellísima, adecuada y muestra la esencia italiana que uno concibe como tradicional y que a mí en lo personal me encanta. Otro toque mágico para mi gusto es que casi el 100% de la historia de Vito esté hablada en italiano, pues le da un aire fidedigno a la historia y te inserta en el contexto de manera fabulosa. Y reflexionando sobre el contexto particularmente me gusta la escena en la que Vito mata a don Fanucci (o Panucci) pues todo se desarrolla en el marco de la celebración del Día de San Rocco, donde se puede apreciar una gran festividad envuelta en parafernalia y vistosidad, que para mi gusto (y sin saber realmente de la tradición) está excelentemente lograda, es decir, el contexto se reprodujo de modo fabuloso.
Finalmente creo que otro factor que cautiva al espectador cuando ve esta cinta, es el valor que tiene la familia en la vida de los Corleone. Hay varias escenas que lo marcan con una gran claridad. La primera de ellas cuando Vito era un niño y su madre ofrendó su vida para que él no muriera a manos de Don Ciccio (creo que así se llama). Otra escena cuando Vito acaba de matar a Fanucci y regresa al lado de su familia, carga a Michael bebé y le dice: "Michael, tú papá te quiere mucho", dando a entender que el acto recién cometido fue por amor a sus hijos y pensando en su futuro. Una más es cuando Michael besa a Fredo el día de año nuevo y le dice sabiendo que lo traicionó (con una expresión magistral en el rostro): "Fredo, me has roto el corazón". A lo largo de la cinta hay muchas evidencias de lo anterior, desde las secuencias que muestran las fiestas familiares (la primera comunión del hijo de Michael y la comida con los parientes italianos cuando Vito regresa a sicilia), hasta la violencia de Michael cuando Kay quiere llevarse a los niños y como le hace saber que eso es impensable porque sin sus hijos él simplemente no puede estar. Todos esos detalles nos hacen pensar que un Corleone ama a su familia entrañablemente, no importa que tan sanguinario e inescrupulosos sea con los demás, y esa moral tan particular por supuesto que cautiva. Para reafirmar el asunto de la familia cito un par de frases de primera película del padrino: "Un Hombre que no pasa el suficiente tiempo con su familia no merece ser llamado hombre" y "Nunca te pongas del lado de nadie que vaya contra la familia"
Obviamente esta película es de mis favoritas y la recomiendo ampliamente pues es capaz de despertar una gran gama de sentimientos en el expectador, lo cual a final de cuentas es lo que importa.

"Fredo, me has roto el corazón"
12/30/2008
Esas ideas que a todos se nos ocurren
... hace bastante tiempo pienso en el concepto inefable y lo que engloba; también hace mucho que pienso en cómo algo precioso puede volverse nada cuando se se intenta expresarlo con palabras. Casi siempre (si no es que siempre) aquello inefable es un sentimiento, de esos que crean una explosión inmensa en el interior del ser que los "padece", pero que no dejan evidencias al exterior; por ello tratar de hablar de aquella sensación tan brutal será tarea no superada, pues las palabras quedan cortas y la experiencia que se intenta reproducir contándola nunca será comparable a esa real que inspiró el absurdo intento de prolongar su vida en un corazón distinto al que la vio nacer.
Hoy leí el fragmento de un librito que escribió el Padre Honorio López Alfonso, que justo se refiere a lo anterior:
"Comprendo al que no quiere decir su amor, mas no por ocultarlo, sino por no maltratarlo con palabras reductoras e incapaces"
Hoy leí el fragmento de un librito que escribió el Padre Honorio López Alfonso, que justo se refiere a lo anterior:
"Comprendo al que no quiere decir su amor, mas no por ocultarlo, sino por no maltratarlo con palabras reductoras e incapaces"
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12/27/2008
12/20/2008
Groucho Marx
Fuera del perro, un libro es probablemente el mejor amigo del hombre, y dentro del perro probablemente está demasiado oscuro para leer.
Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.
Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.
He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta.
Disculpen si les llamo caballeros, pero es que no les conozco muy bien.
Nunca olvido una cara pero con la suya voy a hacer una excepción.
He tenido una noche absolutamente maravillosa. Pero no ha sido ésta.
12/08/2008
12/06/2008
Después de terapia, antes del vino
Ayer sufría y una persona sabia me dijo: "y por qué no habrías de sufrir tú si Dios sufre" ... a lo que contesté: "¿Apoco Dios sufre?"
La persona me respondió: "pues si estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y nosotros sufrimos es lógico que Dios sufra" (por ejemplo Dios sufre con las fallas y estupideces humanas, con el egoismo y las guerras... etcs más etcs menos).
Me quedé pensando en ello, y más allá de saber si seguiré sufriendo o no, a mi mente llegó como respuesta un wow... que pensamiento más interesante.
La persona me respondió: "pues si estamos hechos a imagen y semejanza de Dios y nosotros sufrimos es lógico que Dios sufra" (por ejemplo Dios sufre con las fallas y estupideces humanas, con el egoismo y las guerras... etcs más etcs menos).
Me quedé pensando en ello, y más allá de saber si seguiré sufriendo o no, a mi mente llegó como respuesta un wow... que pensamiento más interesante.
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Dios,
interlocutores no imaginarios
12/03/2008
11/29/2008
De regreso...
Bueno, bueno, a veces uno (a) se aloca, se vuelve bruto, se le enchina el cuero por pura cosa que no amerita. Me calmo y ya enfoco hacia dónde deben mirar los ojos. Eso es importante: el lugar hacia donde miran los ojos. Un psicólogo de balneario te diría que si ves hacia el suelo mientras caminas es señal de que eres pesimista, inseguro, bla bla bla... aunque ver hacia arriba tampocos significaría que tu autoestima es la más alta... así que dejemos a un lado el trasfondo inconsciente que siempre será como la religión: más una cuestión de fé. El punto de dirigir tu mirada hacia un lugar que valga la pena obviamente es una metáfora; enfocar tus energías hacia la felicidad, que puede ser cualquier cosa, lo creo fervientemente, incluso una vida de bajo perfil, de verdad que sí... porque como diría mi astróloga de cabecera: "hay mucho placer en la vida sencilla".
Todo lo anterior para decirme a mí misma que es bueno estar relajada de nuevo. Muy bueno.
Todo lo anterior para decirme a mí misma que es bueno estar relajada de nuevo. Muy bueno.
11/12/2008
10/31/2008
7/08/2008
dc
"estas noches frias son para volar.. para llover... y para hacer el amor..."
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2/04/2008
Buenos deseos
Alguien me dijo: "Pido a Dios porque no te enamores, porque no llores de tener roto el corazón... que no te sobre el tiempo para recordar... yo le pido a Dios que nunca te vayas a enamorar"
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12/25/2007
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