... hace bastante tiempo pienso en el concepto inefable y lo que engloba; también hace mucho que pienso en cómo algo precioso puede volverse nada cuando se se intenta expresarlo con palabras. Casi siempre (si no es que siempre) aquello inefable es un sentimiento, de esos que crean una explosión inmensa en el interior del ser que los "padece", pero que no dejan evidencias al exterior; por ello tratar de hablar de aquella sensación tan brutal será tarea no superada, pues las palabras quedan cortas y la experiencia que se intenta reproducir contándola nunca será comparable a esa real que inspiró el absurdo intento de prolongar su vida en un corazón distinto al que la vio nacer.
Hoy leí el fragmento de un librito que escribió el Padre Honorio López Alfonso, que justo se refiere a lo anterior:
"Comprendo al que no quiere decir su amor, mas no por ocultarlo, sino por no maltratarlo con palabras reductoras e incapaces"
12/30/2008
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