Dejo de ser yo para volverme tú,
y que tristeza que así sea
porque hoy no estás conmigo,
pero al ser yo tan tú
no hay modo en que no te vea;
por eso jamás te olvido.
Me quema el sol que te acaricia
me cansa el paso que trotas,
más de mí todo tú ignoras,
y el dolor que me desquicia
se resbala por tus ropas
y mi llanto nunca lloras.
12/02/2008
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