1/02/2006

Y pese a todo el invierno siempre huele igual.

Mmm, sí, así pasa, uno está destinado a repetir la historia, aún sin darse cuenta. No tiene que ver con que uno cambie o no, la vida se presenta de maneras similares. Es algo así como el ciclo de la vida, nacer, crecer, morir...
Es ´hasta extraño no andar los mismos pasos a veces o en algunos respectos particulares. Es algo parecido a cuando los hijos son ingratos con los padres, es casi una ley.

Quien convive conmigo me ha oído decir que si de algo me fio es de los refranes, porque la sabiduría popular proviene de la experiencia de millones de personas, vienen siendo como un resumen de la vida y de esa historia que da vueltas en círculo.

Ya después de pensar un poco en esto no me sorprende que mi existencia sea una especie de patrón. Las razones pueden a tender a lo natural que resulta que eso pase según lo que ya he dicho, pues no podría conformarse una regla acerca de la vida (refrán) si no fuera porque ese hecho particular se ha repetido n cantidad de veces, de modo que ya es predecible lo que va a pasar. Otra posible explicación puede ser el arraigamiento en el inconsciente de la idea de que uno (yo) es (soy) de cierta manera y es difícil sino imposible que actúe de un modo distinto a su (mi) escencia, que hace que se de por sentada la veracidad de la premisa de modo que ya no se intenta cambiar y revertir la propia concepción de lo que uno hace que pase, volviéndolo todo un patrón que bien podría alterarse pero que creyendo en la imposibilidad de la transformación ni siquiera se intenta.

Bueno, el chiste de todo esto es que para mí la vida da vueltas y este libro ya lo leí algunas veces y como que todavía no me convence, pero pues lo leo y lo leo y tal vez termine por gustarme o al menos me vuelva toda una experta en el tema reiterativo y pueda contribuir un poco a la filosofía popular con un refrán basado en mi experiencia, esa que hoy me hace pensar que sé exactamente como va a acabar esta historia. Lo bueno es que ese detalle hoy me importa un poco menos que ayer.

1 comentarios:

memo el calcetin dijo...

Qué raro, aún cuando confío en la experiencia que intrínsecamente contienen los refranes, normalmente cuando la gente toma la derecha, yo tomo la izquierda.
¿Será que reconozco en mi generación, una latente estupidez que no existía en las anteriores? O que considero que el hombre siempre ha sido tonto y los refranes están escritos con base en los errores cometidos y no en los prevenidos.