10/23/2006

PRE MORTEM

Tenía razón... y vaya momento para estar en lo correcto; todos dudaban de mi, pero yo sabía que al menos en esto me tenían que hacer caso.
Cuando se los pedí hace algunos años muchos de ellos se reían de mi; recuerdo que especial Libertad me dijo: "estás bien loco, a demás falta mucho tiempo para que te mueras, no deberías estar pensando eso". Pero yo tenía la razón.
Cada que algo me recordaba que podía "morir" en cualquier momento tenía que decirle a la persona que estuviera a mi lado lo mismo de siempre, para que no fuera a ser que descuidaran mi última voluntad. Esa necesidad tan grande de recordarle a todos mi deseo me acarreó muchísimas burlas entre amigos y familiares, que no perdían la oportunidad de hacer mofa de mi a diestra y siniestra diciendo cosas como: "no, es que si de paranóicos hablamos, Carlos es el mejor ejemplo, no deja de decirnos que cuando se muera pongamos un celular en el ataud para que pueda hablarnos si acaso nos equivocamos y lo enterraron vivo"... y luego, siempre después de estas palabras un millón de risas y caras de incredulidad.
La peor muerte para mi es justo esa de la que siempre me procuré huir: la muerte que sucede cuando todos creen que ya te has ido, la muerte que se presenta cuando el aire se agota pues no puede llegar tres metros bajo tierra.
A todos siempre les pareció que estaba muy traumado con eso de ser enterrado vivo, pero alguna vez vi un programa de televisión en el que después de varios años sacaban los ataudes de sus fosas para exhumar los cuerpos y se encontraban con signos como uñas desprendidas de las manos y arañazos en la caja, que eran señales inequivocas de que a ese pobre individuo lo habían enterrado vivo y trató de rasgar su salida a la superficie. Supuse que eso le podía pasar a cualquier persona por cuestiones de incompetencia médica, catalepsia* o cosas por el estilo, así que fue ahí cuando decidí que no sería víctima de la muerte más atroz jamás imaginada por mi, la muerte lenta y angustiante.
No pasó un solo día de muertos, velorio, cumpleaños, programa de televisión sangriento, día de la bandera, independencia, año nuevo o festividad cualquiera, que de algún modo, por más indirecto que fuera, me recordara la muerte en el que yo no le dijera a la persona que estaba a mi lado: "Pero recuerda siempre que cuando me muera me tienen que enterrar con un celular en la caja..." Y sí se carcajeaban y no tenían reparos en decirme : "Eres un imbécil Carlos, ýa deja de decir eso que te vamos a terminar matando y ni madres que te ponemos tu celular"
Pero yo tenía razón... la cara de pendejos que van a poner todos ahora que reciban mi llamada, jaja, de seguro ya estaban llorando todos destrozados, diciendo cosas como: "ay tan joven que era...", se les van a caer los pantalones ahorita que les hable. Bendito yo que nunca dejé de insistirles en que me pusieran un celular al lado. Pinches doctores, de no ser por mi precaución ahorita estaría dando arañazos en la caja como un estúpido, todo por su maldita incompetencia...
Bueno, bueno, el número de mis papás: 5 -5 -2 -7 -1 -2 -8- 3.................

-"Su saldo se ha agotado, le sugerimos comprar una ficha"

NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!!!!!!



*1. f. Med. Accidente nervioso repentino, de índole histérica, que suspende las sensaciones e inmoviliza el cuerpo en cualquier postura en que se le coloque.

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