Un gato negro me topé por la acera que tu ves
cada mañana al caminar rumbo a tu vida normal.
Yo ya no pude descifrar si aquél encuentro fue señal
de que toda la eternidad no nos va a alcanzar
para coincidir en el semáforo,
para tropezar en la esquina,
para amanecer sabiendo que existimos
y que un día nos vimos sin más, sin más.
3/22/2008
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