No sé si fue mi imaginación, pero me miraste con decepción, tal vez hasta con lástima. Yo bajaba la vista, miraba a otro lado... no pude resistir tantos reproches mudos. Tal vez ni siquiera me veías con mala intención, pero mis remordimientos lo marcaron así...
Ya no vamos a volver a hablar, así que lo que nos dijimos en ese último instante ha marcado el fin. Ahora todo acabo y la normalidad nos llama. Antes de que no se vuelva a hablar del tema (porque tal vez ya no quieras saber de mí) quiero que sepas que todo lo dicho fue verdad y que esos momentos fueron muy importantes para mí y me rehúso a olvidarlos aunque no tenga caso recordarlos.
Te quiero Pancho.
0 comentarios:
Publicar un comentario