5/25/2005

Punto final

Siempre procuro mirar a la gente a los ojos, el motivo o los motivos son lo de menos, el chiste es que hoy no podía sostener tu mirada... lo intenté con ganas, mientras callábamos lo pensé todo el tiempo: "tengo que verlo a los ojos", pero los tuyos se volvieron realmente poderosos, así todos cristalinos. Hoy sí te veías mal, bien jodido... lo entiendo un poco, nunca me ha pasado algo exactamente así pero imagino la sensación que te ha embargado en los últimos días. Me sentí mal, aunque nadie en este mundo pueda creerlo... hasta ahora ví el fruto de mis actos, que no es otro que una cara triste y desesperada, una voz que dice una y otra vez "quisiera odiarte para no quererte, quisiera borrarte, que nunca hubiéras entrado en mi vida"... ¿qué se puede contestar a eso?... el silencio es lo único que cabe en esos momentos. Te engañé, me pasé, no lo pensé...
La palabra egoista se hizo presente y ahora sí me la creí, ahora sí me pegó... no tenía nada que pretextar; te viste decente, yo me hubiera dicho muchas cosas más; me habría llamado bestia, güila, pendeja, insensible, y al final me húbiera gritado COBARDE MENTIROSA.
Mañana no se qué va a pasar, tal vez ni siquiera me importa mucho, lo único seguro es que no nos veremos a los ojos.

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