2/19/2005

Guacara, choques y rock and roll!!!!!!!!!!!

Tenía mucho sueño, me desperté temprano ese día. Me vi con pinky pinky y su novio para ir a un lugar que nos habían dejado en la escuela, y antes tuve que hacer un poco de tarea.
Todo empezó con un parkímetro casi olvidado, al que le metimos monedas de 50 centavos en repetidas ocasiones para darnos cuenta demasiado tarde de que los parkímetros no aceptan monedas de 50 centavos... Más tarde fue la hora de comer - una comida francesa!!- sugirió nuestro amigo forever. Alcanzamos a los otros en las pizzas de la condesa. Llegamos pareciendo el doctor chapatín (por eso de la bolsita con la torta).
Por una mala planeación y falta de solidaridad grupal pinky pinky y yo nos quedamos fuera del salón y no pudimos hacer el trabajo que debíamos; pero en lugar de desanimarnos lo vimos con filosofía y admití que en realidad ni quería entrar a clase (aunque eso no demuestra convicción cuando no te queda de otra). Todo resultó como un golpe de suerte cuando, esperando por una lap, compusimos una linda canción en honor del amor platónico de pinky pinky.
Entramos a la siguiente clase con ánimos renovados y derrepente se sucitó una conversación bastante acalorada entre forever y yo, y es que de religión nunca hay que hablar porque la gente no se va a poner de acuerdo jamás. Pasadas dos horas salimos del salón y nos encontramos a albitas; venía muy pero muy pedo y entablamos conversación por curiosidad(como cuando hay un atropellado y no puedes evitar voltear a verlo aunque será desagradable). Yo le hacía la plática pero él ni me pelaba. Al parecer Pinky Pinky era la única que entendía lño que le pasaba a albitas. Quería vomitar... y antes de que CJ pudiera llevarlo al baño vimos una fuente rojiza con pedacitos de pan , emerger de la boca del pedito aquel. No acertamos a hacer otra cosa más que correr en dirección contraria al puré gastronómico, gritando como loquitas que eso había sido asqueroso.
Mi siguiente recuerdo es esperando en el lobby de la escuela a que decidieramos que haríamos esa noche de viernes; optamos por hacer lo que todos los fines de semana: dejar que la noche mande. Así acabamos en mi casa cenando, todos menos pinky pinky que esperaba en el carro mientras peleaba con su dulce mamá. Mientras tanto tamales, lunes, fraternidad y yo nos dabamos un festín de sincronizadas.
La noche decidió que en esa ocasión fuéramos a coyoacán (o acaso quienes decedieron fueron tamales y fraternidad?). Pero como los cigarros corrieron de modo acelerado hicimos una pequeña escala en la tiendita "superpino". Ya compradas las provisiones y a unos metros del carro, pinky pinky gritó emocionada que estaban tocando en la radio la canción que tanto nos gustaba; me subí rapidísimo al auto mientras comenzaba a cantar, cerré la puerta con fuerza y Pinky Pinky arrancó a toda velocidad... sin fijarse que lunes y fraternidad aún no habían subido y que nuestra amiga iba asida con fuerza a la puerta, intentando montarse al vehículo. Todo derivó en un estruendoso golpe a otro coche.... Lo anterior no lo presencié porque seguía cantando emocionada y mirando al frente . Más tarde lunes contaría que vió despedazarse la calavera del auto que impactó Pinky Pinky. Ella enloqueció unos minutos pero pronto se calmó y los planes siguieron su curso.
Ya en Coyo , fuimos al mesón e hicimos lo que siempre: chupar y hablar de pendejadas (es decir, divertirnos)
Después, tan sólo dormir.
nota: tal vez te preguntes dónde está el rock and roll... en realidad es una buena pregunta.

1 comentarios:

Estrella dijo...

Perdón perdón jiji perdón
Y soy rebelde.....