4/20/2005

Un post más en honor a mi estupidez


Debo decir que la maravillosa vida merece un sin número de apelativos. Esta vez me toca resaltar uno de ellos, que es valuarte de mi situación actual: la vida es graciosa.
Cuando soñaba con tu ser escuchaba una canción de sin bandera llamada “que lloro” y me ponía triste pensando que no eras para mí... esa sensación era desoladora y me causaba sentimientos grises.
Ahora, después de todo lo que ha pasado escucho la misma canción y me evoca cosas parecidas pero entendidas de otro modo:
“Quédate un momento así, no mires hacia mi que no podré aguantar si clavas tu mirada que me llena el cuerpo, me ha pasado antes que no puedo hablar”
La yo de antes imaginaba una escena en la que iba a confesarte mi sentir y te pedía que no me vieras de modo interrogante porque los nervios ante tu respuesta me quitarían el valor.
La yo de ahora te pide que te quedes quieto y no me mires interrogante porque te voy a decir una verdad “graciosa” que ante tu mirada de ilusión o lo que sea podría tragarme por más tiempo.
“Tal vez pienses que estoy loco y es verdad, un poco tengo que aceptar, pero si no te explico lo que siento dentro no vas a entender cuando me veas llorar”
La yo de antes te pedía: no pienses que estoy loca por amarte así, pero tengo que decirlo y entonces entenderás por qué sufro al no tenerte conmigo
La yo de ahora sabe que después de transmitirte mi inquietud y angustia actuales seguro vas a pensar que soy una vieja loca e inestable, pero si no te lo digo no podré estar en paz, y quiero llorar ... de vergüenza.
“Nunca me sentí tan solo como cuando ayer de pronto lo entendí mientras callabas, la vida me dijo a gritos que nunca te tuve y nunca te perdí “
La yo de antes sufría porque el hecho de que tu hubieras callado indicaba que no sabías como decirme que no sentías nada por mí y por eso aunque lo hubiese creído nuca habías sido mío.
La yo de ahora se sintió desolada al darse cuenta de que fuera de tus besos el hecho de que te quedes callado resulta incómodo y me hace darme cuenta de que no se que rayos hago metida en algo que no me llena, y por eso nunca te tuve... en mi corazón.
“Me explicaba que el amor es una cosa que se da de pronto en forma natural, si lo fuerzas se marchita, sin tener principio llega a su final”
La yo de antes entendía esta parte de la canción como un nunca andaremos, aunque lo fuerce.
La yo de ahora entiende que lo forzamos y no éramos el uno para el otro sino la premura de creerlo.
“Que lloro por ti, que lloro sin ti, que ya lo entendí, que no eres para mi”
La yo de antes lloraba y punto, la letra se entendía textualmente.
La yo de ahora llora por lo que está pasando, llora sola por no entenderse y sabe que no eres para ella, no porque sea imposible sino porque no quiere y no cree que lo seas.
Vuelvo a las andadas, dirían por ahí... es increíble que la gente no evolucione; sigo siendo la misma estúpida de antaño que gusta de ponerse el pie y se orilla a situaciones destructivas e ilógicas.Como conclusión nada como echarle la culpa a la graciosa vida, que me regala una canción para dedicarte en dos momentos de tristeza, generada por cosas muy distintas pero que se aplican a los mismos versos de una misma cosa.

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