4/08/2009

Pinches humanos

Sí, estoy encabronada obviamente... por qué? pues por qué no?
El agua se va a ir todo el puente, esa es una buena razón... pero no LA razón.
Me encabrona la estupidez... pero esta vez no la mía, sino la de los otros, pero no de cualquier otros, de los otros que me importan, mis otros. Pinches otros, son pendejos, toman decisiones imbéciles, traicionan, actúan como idiotas, son resignados, desesperados, patéticos... sí! indecisos, conformistas, mielosos... traicioneros. Ya dije traicioneros? pues sí, ya lo dije porque ese es el meollo.
Pinches humanos por los que uno ofrenda muchas cosas, tal vez hasta porque uno es un poco pendejo, un poco inocente o más bien iluso. Y esos pinches humanos no saben lo que es la reciprocidad, y sí! ya se que no hay que dar esperando recibir algo a cambio, pero cuando confías en alguien crees que será distinto, que responderá igual o parecido; pero no... que triste. Ahí ya no puedes creer en todos los que creías, ahí te das cuenta de que estás un poco solo, pero sólo un poco.
En fin, la vida da lecciones en los detalles, y sí, a veces no hay que ofrendar tanto la propia alma, el propio tiempo, las lecciones así lo vuelven a uno egoísta. Pero es cierto, nadie o casi nadie pensará antes en tí que en él mismo, igual y yo tampoco lo hago y me percibo muy noble. En fin, el que esté libre de pecado que tire la primera piedra.
El punto aquí es que estoy decepcionada, pero ya aprendí... ni por un extraño, ni por un amigo, ni por un amor, ni por nadie.
Amén

3 comentarios:

Isabelle dijo...

... será que a todos nos pasa esto en un momento de nuestas vidas? Te juro que me paso algo así. Uno da, uno apoya, uno esta ahí y cuando uno necesita un oido, o un abrazo o una llamada.... pues no, nada. Y duele. No sabes la cantidad de horas que me la pase hablando de eso, con mi hermana, con mis amigas y hasta con desconocidos, a ver si alguien me daba una respuesta convincente.Utilizada, traicionada, estupida. Despues me di cuenta que no era coraje contra ese alguien, si no contra mi, por yo sabia bien como era de inmaduro y aun así me puse una venda en los ojos y confié, quize creer, confiar y me equivoque.

Creo que un dia de estos te invitaré unas frias.

munchen dijo...

Sobre el tyema del post ya todo se ha dicho... sobre la invitación, será un gusto echar unas cervezas contigo pronto.

Anónimo dijo...

Yo quiero unas calientes