6/09/2006

desencuentro

Estaba ella en un café, sola leyendo su libro favorito por enésima vez... cómo le gustaban las historias de amor. La primera vez que oyó el título de esa joya literaría interpretó "cólera" como ira, pero para el momento presente ya sabía muy bien que tenía que ver con olores fétidos y peste.
Estaba él en un café, escribiendo algunas frases para incluir en su ensayo final... la verdad le encantaban las ciencias sociales y disfrutaba inventar maneras petulantes de describir las relaciones humanas y el devenir cultural.
Ella quiso pedir otra taza de café porque no dejaría la lectura hasta después de varias horas, pero justo cuando el mesero volteó hacia su dirección otra persona solicitó sus servicios y fue ignorada... cómo detestaba a la gente despistada.
Él le hizo una seña al mesero para que se acercara a rellenar esa potencialmente interminable taza de americano.
Ella escucho depronto el reloj cu-c,u que sonaba anunciando las seis de la tarde y se sorprendió al notar que ya era tarde.
Él no pudo evitar pensar en Alemania después de ese sonido que inundaba el lugar.

Ella estaba en la escuela redactando un ensayo sobre su visión sobre la influencia ideológica de los medios masivos, un ensayo plagado de términos como fatuo, inocuo e inexorable.
Él buscaba infomación en internet acerca del nuevo libro de Gabriel García Márquez, que no podía dejar de comprar algún día no muy lejano.
Ella miró hacia afuera del salón y vio a un grupo de muchachos platicando, escuchó que decían algo acerca delmundial y soñó con poder ir especialmente a esta edición... podría conocer tantos sitios...
Él dejó de buscar la información sobre el libro al darse cuenta de que el tiempo había volado y decidió salir rápido de ese sitio para no llegar tarde a clase.
Ella recordó que teníamuchas ganas de escuchar esa canción y metió el dico en la computadora... pero olvidó conectar los audífonos y toda la sala quedó llena de sonido.
Él escucho ese intro que tanto le gustaba emerger del aula y se quedó hipnotizado unos segundos.


Ella llegó a la cafetería de la escuela y ordenó un sandwich con mostaza dulce y pepinillos.
Él contemplaba a unos alumnos de preparatoria que iban a que les mostraran la universidad y al ver su uniforme recordó que le gustaba el color verde.
Ella se sentó en una mesa alejada del bullicio, urgó en su mochila buscando una libreta y se dio cuenta de que no estaba... tal vez la habrían robado; entonces pensó en que la gente no entiende que el respeto al derecho ajeno es la paz.
ÉL llegó a la cafetería y pidió lo de siempre, pero le dijeron que una chica había ordenado el último hace unos minutos y ya no podían servírselo.
Ella miraba los árboles mientras comía su sandwich y se convenció que le gustaría ser árbol para ser de ese color.
Él se sentó en un escalón con mucha hambre y se sintió muy solo, pero no se desanimó y se dijo que la soledad le haría lo que el viento a juárez.
Ella miró a su alrededor y sintió que nunca encontraría a alguien como ella.

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