Yo me escondo del mundo, porque para qué mirar si la luz no me parece nada digno de que te de en la piel, ni en la retina, ni en la uña del pie. Yo me escondo de la voz que grita: "no hay lugar... para uno nada más"
En la vida solo necesitas un empujón, y un complice para volar al sol. En la vida solo necesitas, convicción y unas cuantas moneditas.
Yo me escondo del mundo, para no aceptar que ya no hallo el rumbo.
Yo me esconde del lunes, y del martes, para que me dure menos la semana, y pronto se vuelva mañana...
En la vida solamente hace falta estar conciente de que no existe una sola realidad. En un mundo sin testigos, matas a tus enemigos y te marchas con el viento, deshaciendo los enredos, eres humo, humo que vuela sobre la casa, eres le humo que fuma Dios mientras trabaja... y luego bajas, y luego te vuelves mortal y ya llegaste a ese lugar donde esta el complice para volar, pero con alas de verdad...
2/11/2008
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